Que las zambombas de Jerez de la Frontera se han convertido en un auténtico fenómeno de masas nadie puede negarlo a estas alturas, aunque tal popularización ha traído consigo una serie de repercusiones negativas que desde hace unos años se tratan de revertir. Los vecinos del centro histórico de Jerez reclaman soluciones y piden ser tenidos en cuenta por unas instituciones, como el Ayuntamiento de Jerez, que luchan contrarreloj para resolver cada problema.
Tamara Jiménez, presidenta de la Asociación de Vecinos del Centro Histórico, ha concedido una entrevista a El MIRA para desgranar una a una las necesidades de este colectivo de cara a los próximos años en lo que a la celebración de la Navidad en Jerez se refiere. Las preocupaciones de los vecinos del centro histórico en estas fechas se agrupan, principalmente en cuatro cuestiones: movilidad, seguridad, limpieza y descanso.
"En cuando a movilidad, nos preocupan situaciones como las saturaciones vividas durante la jornada del pasado sábado en las calles San Blas, San Mateo o Barranco, o la imposibilidad de entrar y salir de nuestros hogares", comienza exponiendo Tamara Jiménez. "Como novedad este año, tenemos el compromiso por parte del Ayuntamiento de Jerez de señalizar adecuadamente puntos conflictivos y evitar la entrada de vehículos no residentes en calles que no conecten con aparcamientos públicos", añade.
En materia de seguridad, los vecinos del centro histórico de Jerez destacan que "uno de los mayores problemas en estas fiestas, asociado directamente a la suciedad, es el tan temido botellón". Tamara Jiménez se muestra tajante al reivindicar que, "bajo el paraguas de la celebración de las zambombas, no podemos permitir la proliferación de botellonas en nuestras calles y plazas, lo que intensifica las aglomeraciones, el ruido, y por supuesto, el descontrol de orines, vomiteras y derivados".
El Ayuntamiento se compromete con los vecinos del centro histórico a aplicar medidas de cara a las zambombas
La presidenta de la Asociación de Vecinos del Centro Histórico de Jerez explica al respecto que, "desde el propio Ayuntamiento se han comprometido a reforzar las patrullas policiales en puntos calientes y plazas, a lo que añade una decisión "tomada hace escasas horas en una reunión hoy a mediodía, de cortar al tránsito en aquellas zonas que se prevé servirán como urinarios públicos".
Por otra parte, Tamara Jiménez resalta que "el descanso es una cuestión fundamental, un derecho y una necesidad, que se ve alterada durante todo el periodo de fiestas. Hemos trasladado al Ayuntamiento la necesidad de vigilar la hora acordada de finalización de las zambombas y festejos y de organizar más silenciosamente los equipos de limpieza que comienzan su trabajo justo al finalizar la fiesta".
"Los vecinos que vivimos y hemos venido a vivir aquí amamos nuestro centro histórico -prosigue Jiménez-, y esa es una de las razones por las que seguimos luchando, por quedarnos aquí. A una inmensa mayoría de ellos les encantan estas fiestas, si bien es cierto, llegadas estas fechas, más que disfrutarlas, por desgracia, las sufrimos. Las zambombas son nuestro Bien de Interés Cultural, no dejemos que mueran por éxito".
Echando la vista atrás, Tamara Jiménez espera "no tener que vivir situaciones similares al año pasado, donde la entrada al campanario de nuestra hermosa Catedral parecía una caseta feria, donde las flores nuevas del Arroyo acabaron arrancadas, donde el parque infantil de Plaza Belén acabó destrozado y donde los ríos de orines corrían adoquines abajo. Esta situación, tal como la hemos vivido en año anteriores, no engrandece nuestra ciudad ni nuestras fiestas".
Colaboración entre vecinos e instituciones como herramienta para mejorar de cara al futuro
Tamara Jiménez explica que "es muy importante que se tenga la opinión y el conocimiento de los propios vecinos, más allá de datos objetivos que pueda tener el propio Ayuntamiento o la Policía Local. Tenemos una población, en su mayoría envejecida, y siempre les es más fácil trasladarnos a nosotros sus inquietudes y propuestas, que realizar denuncias públicas o a otros medios".
Si le preguntamos a los vecinos del centro histórico de Jerez cuál es el ámbito de su vida que se ve más afectado llegadas estas fechas, responderán, "sin duda, el descanso, en mayúsculas, negrita y subrayado. Ya hemos comentado en otras ocasiones que el descanso es una cuestión fundamental, un derecho y una necesidad, que se ve alterada, en este caso, durante todo el periodo de fiestas, pero es un suplicio cada fin de semana y cada vez que se realiza un macroevento en el centro histórico."
"Hace algo más de un mes lanzamos una campaña de cartelería que rezaba 'El descanso es un derecho. Ayuntamiento haga cumplir la normativa', donde denunciábamos la tolerancia institucional hacia los abusos del sector hostelero y el sector turístico que comprometen seriamente la calidad de vida, el descanso y los derechos de quienes residimos en el corazón de la ciudad. Para nosotros es un tema vital, y estamos denunciando, organizándonos y trabajando en ello", garantiza Jiménez.
Sobre la colaboración con el Ayuntamiento de Jerez, la representante de los vecinos del centro explica que "este año como novedad, aunque, si bien es cierto, sentimos que llega tarde, hemos recibido por parte del Ayuntamiento el compromiso de reunirnos cada semana, después de cada fin de semana de zambombas. En estas reuniones haremos una valoración tanto la administración, como nosotros los vecinos, e indicaremos los puntos de conflictos y nuestras propuestas de mejora".
Los vecinos del centro histórico de Jerez perciben "una buena sensación de compromiso" por parte del Ayuntamiento
La primera de estas reuniones a las que alude Tamara Jiménez ya se ha celebrado, "y hemos tenido una buena sensación de compromiso y de coordinar ayudas y trabajar juntos. Es imprescindible trabajar con los vecinos y por los vecinos". En este sentido, para los residentes del centro de Jerez "el resumen es bien sencillo: no convirtamos nuestro centro histórico en un parte temático".
Para concluir, y de cara al futuro, lo que Tamara Jiménez pide para el centro histórico de Jerez es que "cuidemos de su gente, de su descanso, de su calidad de vida y de su bienestar. No permitamos que se vayan. Sin vecinos no hay vida en el centro histórico".
