La situación por la que atraviesan los vecinos de la Avenida del Azahar en el barrio de Picadueña Alta en Jerez de la Frontera se ha vuelto insostenible. Desde hace más de un año llevan denunciando las condiciones de “insalubridad y maltrato animal” en las que viven dos perros de una calle colindante (calle Jazmín), rodeados de excrementos, basura y todo tipo de utensilios que va acumulando en una pequeña terraza de la que no pueden salir.
Sus terrazas y azoteas están conectadas internamente y desde ahí perciben la dantesca situación en la que viven estos animales, propiedad de un vecino, de unos 60 años, que sufre síndrome de Diógenes.
De hecho, actualmente solo comen el pienso y el pan que les lanzan los vecinos desde sus propias terrazas y del agua que arrojan hasta el patio.
Problemas originados hace más de un año
La situación se inició antes del verano de 2021 cuando los propios vecinos decidieron tomar cartas en el asunto y se anticiparon a la llegada de las altas temperaturas típicas de estas fechas para trata de que los perros fueran retirados. “Al principio tenía cuatro perros, pero dos se murieron en la ola de calor del pasado verano, le quitaron un cachorro, pero el mismo día trajo otro, que lleva ocho meses encerrado dentro de la casa”, indican.
En primer lugar, denunciaron los hechos a la Policía Local de Jerez que acudió hasta la vivienda y posteriormente se puso la denuncia en la Delegación de Medio Ambiente, quienes tramitaron las denuncias, pero solo pudieron hacerlo administrativamente, tanto por la acumulación de basuras como por la falta de documentación de los perros, ya que es responsabilidad del Seprona que se ordene la retirada de los animales y prohibirle su tenencia.
La situación se ha ido agravando con el paso del tiempo ya que desde hace dos meses ha dejado de limpiar la vivienda: “Antes, por lo menos, lo hacía una vez a la semana, pero desde hace dos meses no lo hace. Ni limpia ni hace de comer”, denuncian.
“Uno de los perros sube la escalera y se tira de cabeza y luego se pone a escupir sangre por la boca. Parece que está resignado a la muerte”, aseguran mientras aportan vídeos que están en posesión del Seprona. “Lo único que hacemos es aportarles pruebas, pero me parece increíble que no actúen”.
Foco de infecciones
Algunos vecinos ya aseguran que del interior de la casa han visto salir algunas ratas, mientras que las garrapatas merodean la zona de la azotea. De hecho, esta situación ha motivado a que algunos hayan dejado sus casas por la presencia de niños pequeños.
“Es una persona que tiene problemas con todo el mundo, pero los perros no se pueden defender solos”, concluyen.
