viernes 14/5/21

¿Cómo aprender a teletrabajar gracias a Cruz Roja?

Cruz Roja ofrece una serie de pautas, rutinas y recomendaciones hacia todas aquellas personas que deben teletrabajar en sus casas

Nuestros hábitos y formas de vida han cambiado radicalmente con la pandemia del coronavirus. Hoy en día difícilmente imaginamos como eran nuestras vidas antes de la llegada del virus. Todo ello nos ha obligado a cambiar y adaptar nuestras rutinas tanto laborales como personales. En este sentido, muchas empresas, vista la imposibilidad o la baja rentabilidad de mantener sus negocios abiertos, han apostado por el teletrabajo y por ello, desde Cruz Roja ofrecen información básica sobre este apartado al voluntariado y personal laboral de la entidad. El objetivo es facilitar el desarrollo de la actividad de la Institución ante el escenario excepcional generado por la crisis del Covid-19.

En condiciones normales, el teletrabajo requeriría de un estudio y evaluación previo del espacio de trabajo de la persona que efectúa su jornada laboral desde casa. Sin embargo, el Real Decreto-Ley 8/2020, de 17 de marzo, de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del Covid-19, anula, con carácter excepcional, el precepto legal de evaluación de riesgos por situación sobrevenida en la modalidad del trabajo a distancia. Aun así, resulta fundamental abordar cada una de las cuestiones que garantizarán nuestra salud en el desempeño de nuestras funciones laborales.

Espacio

Para obtener el mayor y mejor rendimiento en nuestro trabajo es imprescindible adecuar el espacio. En primer lugar porque dedicamos muchas horas a una tarea que, por lo general es sedentaria. Por ello, según Cruz Roja, resulta fundamental adoptar medidas que nos ayuden a prevenir dolores musculares, cansancio ocular, etc. Establecer unos límites claros entre el espacio de trabajo y el espacio de hogar, especialmente en un escenario de confinamiento, nos ayudará a sobrellevar la situación más positivamente. Por ello debemos prestar atención a los siguientes apartados:

  1. Selección del lugar de trabajo: En la medida de lo posible debe ser distinto a los lugares que destinamos a los momentos de ocio.
  2. Colocación de los elementos para mantener una postura adecuada.
  3. Factores ambientales

  • Iluminación: Lo ideal es luz natural y complementaria con luminarias si fuera necesario.
  • Ruido: Debemos evitar que nuestra zona de trabajo esté junto a las zonas más ruidosas de la casa.
  • Temperatura: La temperatura recomendada para invierno es de entre 20ºC y 24ºC mientras que en verano se sitúa entre los 23ºC y los 26ºC.

Rutina y horario

Al teletrabajar, y especialmente durante un escenario tan excepcional como el que vivimos, es necesario reconvertir el ritual despertador-ducha-café-coche-oficina en una rutina que consiga incorporarnos a la conexión al trabajo. Tal y como indica Cruz Roja es recomendable establecer ciertos pasos que nos desconecten del entorno casa/familia y nos conecten con el entorno tareas/trabajo.

Se trataría de mantener aquellas cosas que haríamos en nuestra vida cotidiana si nos desplazásemos al centro de trabajo. Por ello, resultaría interesante que se programara una alarma de fin de jornada que marcase el momento de descanso. El objetivo, asegura Cruz Roja, es mantener el equilibrio 8-8-8: 8 horas de trabajo, 8 horas de conciliación personal/familiar y 8 horas de descanso.

Descansos y alimentación

Es fundamental que, además de mantener tu horario de trabajo, mantengas tu rutina de descansos y comidas. Una recomendación de Cruz Roja es que realices pequeños microdescansos que sirvan de tránsito para cambiar de tarea: rellenar botella de agua, ir al baño, algún estiramiento o ejercicio de relajación ocular.

Con estos ejercicios mantendremos nuestro cuerpo más activo, ágil, elástico y lo que es más importante, evitarán las contracturas posturales que ocasionan la cantidad de horas que nos pasamos sentados.

Separar tareas domésticas y laborales

Es fundamental que durante el tiempo de teletrabajo establezcamos límites entre la tentación de realizar pequeñas tareas domésticas y el desarrollo de nuestros objetivos laborales. Intercalar tareas domésticas y laborales nos hará alargar más el tiempo que destinamos a alcanzar los objetivos laborales, aumentando nuestro cansancio y rompiendo el equilibrio 8-8-8.

Para realizar el curso completo puede acceder a este enlace.

¿Cómo aprender a teletrabajar gracias a Cruz Roja?