martes. 28.06.2022

El consumo de combustible se desploma por la limitación de movilidad

Las restricciones de movilidad reduce el número de conductores que se desplazan en distancias medias así como el consumo de carburante

Las restricciones de movilidad motivadas por el Covid-19 están acarreando una caída importante en el consumo de carburante de vehículos.

Se cifra en un 40% el descenso de combustible este año, por ejemplo en provincias como Córdoba con respecto a 2019. La previsión es que el consumo vuelva a niveles habituales, una vez que concluya el confinamiento perimetral. En Andalucía, hasta el momento, se prolongará al menos hasta el próximo 10 de diciembre.

Un día cualquiera del mes de noviembre de este año ha tenido una caída del número de desplazamientos cortos en nuestra provincia de más del 60 por ciento con respecto al mismo mes del pasado año. Son datos ofrecidos por la Dirección General de TráficoDe este modo, se concluye que la gente coge menos el coche y lo hace durante un periodo de tiempo más corto.

Además las restricciones de movilidad entre municipios disminuye mucho el número de conductores que se desplazan en distancias medias. La consecuencia directa: una bajada del consumo de carburante que en las últimas semanas se ha acercado al 40 por ciento. De hecho, los conductores son los primeros en notarlo.

Para las estaciones de servicio son muchos los factores que influyen en la caída del volumen de negocio, pero todos estos factores tienen como denominador común el coronavirus.

Sin embargo, esta situación provoca que caiga menos la factura en determinados conductores profesionales, ya que hay sectores como el de la mensajería o el transporte de media y larga distancia que resisten, aunque otros como los autobuses o el sector del taxi han visto descender el consumo de combustible hasta un 90 por ciento por la falta de actividad profesional.

Eso sí, es el automóvil para uso privado el que de forma casi generalizado ha visto disminuir de forma importante el gasto mensual en combustible.

El consumo de combustible se desploma por la limitación de movilidad