Justo antes de finalizar el año 2020, el Consejo de Ministros del Gobierno de España formalizó un acuerdo mediante el que se autoriza la celebración del acuerdo marco para el suministro a granel de combustible diésel naval destilado (F-76) en las bases navales del país. Actualmente, las principales bases se ubican en Rota (Cádiz), Ferrol (La Coruña), San Fernando (Cádiz), Cartagena (Murcia) y Las Palmas de Gran Canaria. El presupuesto asciende a 27,6 millones de euros. Tiene como objeto el establecimiento de las condiciones que regirán los contratos de suministro que de él deriven.

Hay que tener en cuenta que el último convenio expiró en julio de 2020 por lo que resultaba imprescindible iniciar un Acuerdo Marco nuevo relativo a dicho suministro de combustible para la Armada española. El plazo de vigencia será de dos años desde la firma del documento de formalización, hasta el 30 de junio de 2022. Además, se contempla una posible prórroga de hasta un máximo de un año. El acuerdo asegurará por tanto los ejercicios 2021 y 2022. Para ello será necesario cumplir con los estándares requeridos y en las condiciones de entrega más eficientes para la Armada.
“Es imprescindible que la Armada cuente con un suministro suficiente del combustible diésel naval destilado F-76, de empleo en los buques de la Armada, que cubra las necesidades de mantenimiento de la operatividad y capacidad de movimiento de su Flota”, recoge el acuerdo.
Motores diésel navales
El F-76 es un combustible para uso militar en buques con motores de turbina de última generación, empleado por la Armada española para la realización de sus trabajos y operaciones por todo el mundo. En este sentido, hay que destacar que los motores diésel navales se pueden clasificar en tres tipologías diferenciadas:
- En primer lugar se encuentran los motores de dos tiempos de baja velocidad.
- Segundo los motores de cuatro tiempos de velocidad media.
- Por último los motores de cuatro tiempos de alta velocidad.
En este sentido, hay que recordar que la fabricación de motores diésel de baja velocidad y media se ha consolidado debido, en parte, a la necesidad de ahorrar en el gasto y consumo de combustible. Estas reducciones en el consumo específico de combustible diésel se han conseguido aumentando las presiones máximas y la relaciones carrera/diámetro del pistón. Pese a ello, siempre se encuentran algunas excepciones en algunos barcos cuyo diseño y fisionomía le permiten incorporar motores diésel adicionales de alta velocidad para propulsión auxiliar; sobre todo para generar energía eléctrica.
Aspectos medioambientales
Una de las vías de transporte fundamental del comercio es el mar. Por ello, el objetivo principal de reducir la contaminación de nuestros océanos y de nuestro aire, es imprescindible desarrollar prácticas que reduzcan emisiones contaminantes. De cara al cumplimiento de estos objetivos, la Organización Marítima Internacional aprobó recientemente una serie de nuevas directrices. En ellas, dictamina los límites de emisiones contaminantes (incluyendo los óxidos de nitrógeno que se traducen en disminución de la temperatura de combustión.)
Junto a ello, también estableció una limitación indirecta de las emisiones de dióxido de azufre por parte de los nuevos límites del azufre que se encuentra en el combustible. El 15 de julio de 2011, la Comisión Europea publicó una ‘Propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo que modifica la Directiva 1999/32/CE en lo relativo al contenido de azufre de los combustibles para uso marítimo’.
A través de esta iniciativa, impulsada por el empresario británico Richard Branson se creó una base de datos denominada Shippingefficiency. Por medio de ella, se pueden comparar los diferentes tipos de buques. El objetivo de esta propuesta es que en un futuro no muy lejano sean los propios puertos los que gradúen sus cuotas de acuerdo a los índices de emisiones.
