Tras los asaltos al Capitolio de Estados Unidos, el pasado 6 de enero, la red social Twitter decidió suspenderle la cuenta a Donald Trump, por supuestamente, instigar a que se produjera este asalto. Aunque el que fuera presidente de los Estados Unidos ya ha rechazado públicamente que se llevaran acabo esos asaltos en el Capitolio, Trump sigue sin tener Twitter. A modo de protesta, los seguidores de Donald se unieron a la red social Parler, que no tienen ningún tipo de regulación de contenido.
En defensa de la libertad de expresión, y en un intento de tomar como ejemplo la ultraderecha americana, el partido de Vox también se ha abierto un perfil en dicha red social.
Parler se fundó en 2018, y como factor diferenciador de Twitter, no tiene ningún tipo de control ni de censura. En este sentido, David Álvarez, analista y consultor de redes sociales ha explicado que "han intentado venderlo como la red social que permite total libertad de expresión".
Sin embargo, esta red social ya ha sido censurada por Apple, Amazon y Google. Las razones dadas por las empresas de tecnología para no ofrecer sus servicios es que Parler ignoró las reglas de uso y condiciones de estas plataformas, principalmente relacionadas con la ausencia total de moderación de contenidos que inciten al odio.
Vox y la libertad de expresión
En este sentido, el presidente de Vox, Santiago Abascal, ha confirmado que ha iniciado conversaciones con «líderes políticos internacionales» con el objetivo de afrontar el «ataque» a la libertad de expresión que se está produciendo en las últimas horas y a nivel global en las plataformas de redes sociales.
«Las ‘bigtech’ no pueden convertirse en policías globales del pensamiento. Y mucho menos de un pensamiento sectario, que guarda sitio para talibanes, terroristas y chavistas y censura a los disidentes. Estamos ante una amenaza global a las libertades fundamentales«, ha advertido Abascal en su cuenta de Twitter.
Poder de las grandes tecnologías
Continuando con sus tuits, el líder de Vox ha adjuntado una noticia de El País sobre que Google ha retirado la aplicación de Parler, la red social por excelencia donde se refugian muchos de los seguidores de Donald Trump. En este orden, Abascal ha señalado en sue cuenta de Twitter que ahora muchos aplauden la decisión pues «Trump no les gusta». «Se arrepentirán muy pronto al comprender que ya no son libres de opinar contra el poder; y de que vamos de cabeza a un totalitarismo global dirigido por un puñado de oligarcas y multimillonarios privilegiados», ha criticado.
«Si las grandes tecnológicas deciden quién puede opinar en las redes sociales y quién no… ¿de qué sirven constituciones, derechos, soberanías y jueces si todo queda sometido al criterio de unos pocos?», preguntaba a modo de reflexión. Al mismo tiempo ha alertado de que está en juego «la libertad y la democracia frente a la censura y la tiranía».
El líder de Vox considera esta cuestión «muy grave», por lo que ya ha comenzado a dialogar con diferentes líderes políticos internacionales; y seguirá haciendo en los próximos días para evitar esta censura. «Es un tema que interesa a todas las naciones que crean en las libertades y en la soberanía», ha terminado.
Miembros en la red social
Por otro lado, el partido de Vox no ha sido el único que se ha sumado a esta plataforma sin censura, sino que también se han unido el Partido Popular y Ciudadanos. La diputada popular y futura líder de Nuevas Generaciones del PP, Bea Fanjul, anunció el salto a la citada red social con un polémico mensaje: "Empieza la revolución", escribía. Casualidad o no, se trata del mismo grito que lanzaron los seguidores de Trump durante el asalto al capitolio.
El senador popular por Cantabria, Javier Puentes, también se creó una cuenta. "Difícil de entender que los medios no se hagan eco del ataque a la libertad de expresión por parte de las grandes tecnológicas", señalaba en Parler.
Por su parte, el polémico Toni Cantó, portavoz de Ciudadanos en Les Corts, también decidió incorporarse rápidamente a Parler, al igual que su excompañero Juan Carlos Girauta, quien fue portavoz de Cs en el Congreso. Girauta a su salto a la nueva red social, se despidió de Twitter con el siguiente mensaje: "Este ya era un bloque que necesita ser limpiado todos los días por robots y no deseado. Ahora es mucho más grave: censura ideológica". Además, el ex-portavoz presumió de reunir a 6.000 seguidores en Parler en tan solo unas horas.
"¡No podrán silenciarnos!", escribió el líder de Vox, Santiago Abascal, en su incorporación a la plataforma. "La libertad de expresión está siendo atacada a nivel global", también señalaba el vicesecretario de comunicación de Vox, Manuel Mariscal.
Sin embargo, la alegría les duró poco a estos partidos políticos, ya que las grandes empresas tecnologías destruyeron esta red social antes de que su popularidad fuera en aumento, y fuera casi incontrolable.
