domingo. 22.03.2026

Carlos Herrera avisa sobre la visita de Junqueras a Pedro Sánchez: "Los 5.000 millones a Cataluña se los quitará al resto"

El director de Herrera en Cope denuncia el “blanqueamiento político” del líder de ERC en Moncloa, alerta del impacto de la financiación “singular” en Andalucía y Aragón y analiza el plan de Estados Unidos en Venezuela tras la captura de Maduro, con petroleros interceptados y escolta rusa en el Atlántico
Herrera señala que Sánchez ha construido desde el minuto uno una estrategia de alianzas con partidos antisistema
Herrera señala que Sánchez ha construido desde el minuto uno una estrategia de alianzas con partidos antisistema

La jornada política en España ha arrancado este jueves 8 de enero con una imagen que Carlos Herrera ha calificado de simbólica y profundamente reveladora: Pedro Sánchez recibe en Moncloa a Oriol Junqueras, el líder de Esquerra Republicana que ha dirigido —según recuerda el comunicador— parte de la infraestructura económica del golpe independentista de 2017.

Herrera ha insistido en que la foto no ha llegado sola. La visita ha culminado un proceso de normalización pública en el que el Gobierno ha convertido a un dirigente condenado e inhabilitado por el procés en un interlocutor de Estado, con alfombra roja, despacho y escenificación institucional. “La novedad es la imagen”, ha resumido.

Pero el monólogo ha subrayado que lo decisivo no es únicamente el pasado: es el contenido del acuerdo que se pretende escenificar. Herrera ha puesto el foco en la financiación autonómica y en un dato que, según expone, ya se maneja como cálculo de impacto: “5.000 millones más para Cataluña”. Y ha lanzado una advertencia directa: ese dinero sale de algún lado, y ese “algún lado” son el resto de comunidades.

La foto de Junqueras en Moncloa y el “blanqueamiento” que culmina

Carlos Herrera ha recordado quién es Oriol Junqueras y qué papel ha desempeñado en el procés, insistiendo en que el dirigente de ERC no ha sido un actor menor. Ha evocado episodios concretos del clima de insurrección de 2017, como el asedio a la Conselleria de Economía y Hacienda, cuando una comitiva judicial ha tenido que salir del edificio por vías alternativas para garantizar su seguridad ante una multitud que rodeaba la sede.

En ese contexto, el comunicador ha defendido que, en “otro país del mundo”, una figura con ese historial ha quedado apartada de la política. Sin embargo, sostiene que Sánchez ha construido desde el minuto uno una estrategia de alianzas con partidos antisistema —en sus palabras— como ERC o Bildu, para completar mayorías que las urnas no le han dado.

Herrera ha subrayado que el encuentro en Moncloa no solo proyecta una imagen, sino que remata una operación política que ha pasado por pactos, indultos y amnistía. Y ha advertido de que esa pedagogía del “aquí no ha pasado nada” es lo que, a su juicio, convierte la cita en un hito de blanqueamiento político.

Financiación “singular”, ordinalidad y el golpe a las demás comunidades

La parte más contundente del monólogo ha llegado cuando Herrera ha entrado al contenido: la visita ha buscado escenificar un acuerdo para modificar la financiación autonómica en el sentido exigido por ERC, con un modelo “singular” para Cataluña que, según el comunicador, perjudica directamente al resto.

Ha puesto el foco en el principio de ordinalidad, al que ha descrito como incompatible con cualquier solidaridad real: si la ordinalidad manda, “el que más recauda más recibe”. Herrera ha ironizado con el argumento de que se trata de un modelo “singular pero solidario” y ha planteado la pregunta clave: ¿dónde está la solidaridad si el mecanismo garantiza que quien más tiene mantenga su posición relativa por delante?

En términos prácticos, Herrera ha señalado que el impacto inicial que se maneja se traduce en 5.000 millones de euros más para Cataluña, además de elementos accesorios que no son menores: agencia tributaria propia y otras “bicocas”, en su expresión. Y ha advertido de la consecuencia directa: si Cataluña recibe más, alguien recibe menos. Ahí ha introducido el efecto político inmediato: campañas electorales autonómicas que quedan “hechas” para los adversarios del PSOE, porque la foto se lee como cesión a costa de terceros.

Andalucía, Aragón y el cálculo frío del poder

El análisis ha bajado de lo teórico a lo territorial. Herrera ha insistido en que este tipo de acuerdos tienen un coste directo para comunidades como Andalucía, pero ha sostenido que ese coste no altera la hoja de ruta de Sánchez porque la aritmética parlamentaria pesa más que el equilibrio territorial.

El comunicador ha verbalizado el cálculo: Cataluña aporta más diputados al Congreso que determinadas comunidades juntas. Y ha resumido la lógica que atribuye a Moncloa: sacrificar territorios donde el retorno político es menor para blindar la continuidad del Gobierno con los socios que resultan imprescindibles.

Herrera ha remarcado que, con esta decisión, el Ejecutivo ha asumido un precio político interno, especialmente en comunidades donde el PSOE compite en próximos comicios. Pero ha concluido que Sánchez prioriza su supervivencia parlamentaria, incluso si eso alimenta un relato de agravio que se extiende por el resto del país.

Venezuela tras Maduro: el plan de Estados Unidos en tres fases

El monólogo también ha girado hacia Venezuela, donde Herrera ha explicado que Estados Unidos ya ha puesto sobre la mesa un plan por fases tras la captura de Maduro. Ha afirmado que el esquema ha buscado estabilización, recuperación y transición democrática, aunque sin concretar plazos, algo que el comunicador ha considerado significativo: por primera vez, dice, se ha hablado abiertamente de democracia como objetivo final.

Según ha resumido, la primera fase se centra en evitar el colapso total del régimen y tomar control de la producción de petróleo, vendiéndolo a precio de mercado y evitando que los jerarcas del chavismo sigan controlando el flujo de ingresos. Para Herrera, el petróleo es el eje que explica tanto el conflicto como la transición: quien controla el crudo controla el oxígeno del poder.

La segunda fase pasa por una apertura económica, entrada de empresas extranjeras, seguridad jurídica —que Herrera ha remarcado que no existe en Venezuela— y un proceso de reconciliación con medidas como amnistía y liberación de presos. Y la tercera fase apunta a lo más delicado: transición política con elecciones. El comunicador ha insistido en que el plan abre interrogantes, pero al menos se ha verbalizado la meta.

Petroleros interceptados, bandera pintada y escolta submarina rusa

Herrera ha añadido un capítulo que califica de “marcambolesco” y que sitúa el conflicto en el mar: Estados Unidos se incauta de dos petroleros que intentan burlar el bloqueo establecido en el perímetro de Venezuela. Uno se intercepta en aguas del Caribe. El otro protagoniza un episodio más complejo: ha sido detectado días antes, ha huido del cerco, ha cruzado el Atlántico y solo se ha vuelto a localizar en las inmediaciones de Escocia e Islandia, con apoyo militar británico.

El comunicador ha explicado que el buque ha intentado ocultar su identidad: ha cambiado nombre, ha cambiado bandera y ha llegado a pintar una bandera rusa en el casco. Lo llamativo, según el relato, es que al ser interceptado no lleva petróleo, lo que abre la incógnita sobre la naturaleza real de su carga y su papel en la logística clandestina.

Herrera ha añadido un detalle inquietante: se detecta escolta de un submarino ruso vinculada al movimiento del petrolero. Y ha conectado este episodio con la llamada “flota fantasma”, una red de cascarones que navega para sortear sanciones y transportar crudo con identidades alteradas. En total, ha señalado, Estados Unidos ya ha interceptado cuatro petroleros de esa operativa, con cargamentos que pueden alcanzar decenas de miles de barriles.

Ábalos, el Senado y el silencio judicial

En el tramo final, Herrera ha señalado que José Luis Ábalos no comparece ante la comisión del Senado que investiga los casos de corrupción del PSOE porque el Supremo no lo autoriza, lo que deja al país sin una declaración que considera inevitable. “Ya le oiremos”, ha advertido, dando por hecho que el protagonista terminará hablando.

Además, ha añadido que Ábalos se queda sin abogado otra vez, aparentemente por cuestiones económicas, un detalle que, en el contexto del caso, añade más interrogantes a una trama que sigue escalando en tensión política y judicial.

Con la reunión Sánchez–Junqueras como foto central, la financiación autonómica como moneda de cambio, y Venezuela como tablero internacional en ebullición, Herrera ha pintado un día de política total: el que se mueve entre la Moncloa, el petróleo y una pregunta de fondo que no desaparece: quién paga cada acuerdo y quién se queda con la factura.

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