martes 27/7/21

Hackea cámaras domésticas y vende vídeos de más de 1.000 niños desnudos

El detenido se dedicaba a hackear cámaras con las que los padres controlaban a sus hijos para lograr imágenes de ellos desnudos y venderlas 

Policía Nacional registra el portátil del pederasta detenido
Policía Nacional registra el portátil del pederasta detenido

Un presunto pederasta ha sido detenido por la Policía Nacional en Benidorm después de haber hackeado las cámaras de vigilancia de más de 70 familias de diferentes países del mundo, incluido España.

Según la investigación, el detenido había conseguido más de 1.000 grabaciones de niños desnudos, con los que organizó un sistema de venta de pornografía infantil a cambio de bitcoins o de imágenes de abusos grabados por sus clientes. 

Además del delito de distribución de pornografía infantil, al acusado se le acusa de acusar sexualmente al menos 11 a menores.

Esta investigación comenzó cuando la Policía del Estado de Queenslad (Australia) descubrió imágenes sexuales de lo que sospechaban que era un niño del área del Pacífico y que habían sido modificadas y subidas desde España.

De esta manera, se comunicaron estos hechos a la Policía Nacional que comenzó a investigar para lograr identificar al responsable de la distribución de estos vídeos. Esta investigación logró averiguar que el pederasta utilizaba diferentes usuarios en diferentes foros de esta temática, pero el rastreo de los agentes logró identificar a todos ellos que resultaron pertenecer a una sola persona.

Antecedentes y contacto con menores

En cuanto se localizó al presunto pederasta, se descubrió que este ya había sido detenido cuando era menor de edad por hechos similares, por lo que se realizó un seguimiento de sus movimientos en la red sin que el supiese que estaba siendo vigilado. 

Así, los agentes descubrieron que, además de estas actividades en Internet, el detenido se ofrecía como canguro a domicilio y aprovechaba su nacionalidad británica para dar clases de inglés como profesor particular.

Ante los claros indicios de los delitos que estaba cometiendo, la Policía Nacional decidió entrar en su domicilio donde encontraron anotaciones manuscritas con sus nombres de usuario y técnicas que llevaba a cabo.

Además, en el domicilio se encontraron algunas imágenes de abusos sexuales y rastros del uso de criptomonedas y envío de dinero a Rumanía a través de personas implicadas en la prostitución de menores. 

Por último, la Policía comprobó que el detenido había organizado un sistema de compraventa de pornografía de menos a cambio de pagos en bitcoins o mediante el intercambio de material de abuso sexuales que los propios clientes cometieran sobre niños. El presunto pederasta era intermediario entre productores y consumidores, donde se llevaba una comisión. 

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