sábado 21/5/22

Llega el traicionero tiempo de los fríos, los resfriados y las gripes

Ofrecemos varios consejos preventivos para evitar caer enfermos

Nos adentramos en un tiempo que bien pudiéramos calificar de traicionero. No sabemos si abrigarnos en exceso o no. Si lo hacemos, sentimos calor. Si nos desprendemos de la cazadora de entretiempo, el repelús del fresquito nos llega a los huesos. ¿Sacamos la ropa de invierno y guardamos la de verano? ¿Lo hacemos ya o deberíamos aguardar algunos días?

A ello se suma el carácter cambiante de la climatología. Días de lluvia que se entremezclan con jornadas de altas temperaturas. El verano que se va y no termina de marcharse. Un querer y no poder. O un poder y no querer. Mientras sí y mientras no, no terminamos de dar en el clavo. Sabemos que en efecto comienza el frío, o el asomo del fresquito, y con ello… los resfriados.

Y, con el resfriado, la fastidiosa gripe. ¿Vemos algunas recomendaciones para combatir al uno y, consiguientemente, a la otra? De entrada abrigarse adecuadamente parece de cajón. Esto no exige ni implica llevar más ropa de la necesaria. ¿Las partes que más debemos cuidar en este sentido? La nariz y la boca. Muy especialmente, como en el caso que nos ocupa, se pasa de ambientes más cálidos a más fríos.

Otra recomendación infalible es vacunarse a tiempo, siempre y cuando sea pertinente. La gripe, ya lo sabemos, no es una enfermedad grave. Ahora bien: las personas que forman parte de grupos de riesgo, y asimismo niños y ancianos, deben vacunarse de este virus. En tercer lugar no dejemos de ventilar las habitaciones. ¿Durante cuánto tiempo? Con abrir las ventanas de las habitaciones diez minutos al día sería suficiente.

La alimentación, siempre. Alimentarnos de forma sana, saludable. En invierno es de obligado cumplimiento comer frutas y verduras. Especialmente consumir productos que sean muy ricos en vitaminas A y C. Y pescado. Y leche. Desechemos los alimentos fríos tan apetecibles a lo largo del verano que hemos dejado atrás.

Y, por último, mantener una buena higiene intacta. Lavarnos las manos con frecuencia. Fundamental cuidar el lavado de las manos. A veces descuidamos acciones del todo preventivas. El invierno nos acecha con sus característicos gripazos. Con sus fiebres indeseadas. En todos y cada uno de nosotros está adelantarnos al ataque de los virus. Tomemos, siempre, la delantera de la prevención.

Llega el traicionero tiempo de los fríos, los resfriados y las gripes
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