martes 22/6/21

Mata a su novia y la descuartiza porque "no podía verla muerta"

El acusado ha reconocido que le cortó los brazos y las piernas, algo que realizó con el cuerpo congelado para evitar el sangrado
El descuartizador de Alcalá de Henares
El descuartizador de Alcalá de Henares

Hay testimonios y testimonios y juicios y juicios. Manuel M., acusado de matar y descuartizar a su pareja sentimental en octubre de 2017, ha alegado en el juicio que actuó en defensa propia después de que la víctima intentara clavarle un cuchillo en el transcurso de una discusión que tuvo lugar en el piso de Alcalá de Henares en el que tenían alquilada una habitación.

"No soy un descuartizador como se dice. La corté congelada las piernas y los brazos para meter su cuerpo en el arcón porque no entraba y no soportaba verla muerta", ha confesado en el juicio que ha arrancado en la Audiencia Provincial de Madrid.

El acusado ha reconocido que le cortó los brazos y las piernas, algo que realizó con el cuerpo congelado para evitar el sangrado. "Estoy totalmente arrepentido. La metí en el arcón de manera irracional y funcionaba. Seguí consumiendo", ha narrado.

Meter el cuerpo en el congelador

Metió el cuerpo en el congelador, que encontró tirado en la basura, porque llevaba varios días sobre la colcha y se estaba hinchando. La introdujo boca abajo desnuda. No cerraba y la tuvo que cortar. "Yo no la descuarticé. Fue post mórtem. No soportaba verlo", ha contado.

Cortó brazos y piernas. No lo hizo con el cuchillo que aparece en las actuaciones. La cortó con un hacha de cocina que tiró a la basura y que no se localizó. Lo hizo en la habitación y al estar congelado el cuerpo, no sangró. "Vomité porque ingerí alcohol y tomé drogas para poder hacerlo", ha dicho.

Manuel M. se enfrenta a una petición fiscal de 20 años de cárcel por un delito de asesinato por la muerte de la joven, de 20 años. La familia solicita 25 años de prisión. En el momento de los hechos, el encausado era consumidor de alcohol, cocaína, hachís y marihuana. Desde que cumple prisión provisional, está dentro de un programa para desintoxicarse.

Se fumó un cigarro

Antes de detallar cómo se produjo la muerte, el acusado ha asegurado que nunca había puesto un dedo encima a una mujer y que siempre ha estado en contra de la violencia de género. Tras el crimen, pensó en suicidarse y en llamar a la Policía pero se quedó en shock sin saber reaccionar. "Le tomé el pulso y vi que estaba muerta. Me quedé bloqueado. Después salí fuera y me fumé un cigarro. Seguí consumiendo y lo dejé pasar un día y otro día", ha admitido.

Mata a su novia y la descuartiza porque "no podía verla muerta"