martes 24/5/22
ECONOMÍA

¿La solidaridad de los más ricos realmente se traducirá en impuestos?

La ONU solicitó a todos los gobiernos el establecimiento de un impuesto para “los ricos que se han beneficiado económicamente de la pandemia”
De izquierda a derecha: Jeff Bezos (Amazon), Bill Gates (Microsoft), Pablo Iglesias (líder comunista de Unidas Podemos que en 4 años ha declarado junto a su pareja más de un millón de euros de crecimiento en plena pandemia), Mark Zuckerberg (Facebook) y Elon Musk (Tesla)
De izquierda a derecha: Jeff Bezos (Amazon), Bill Gates (Microsoft), Pablo Iglesias (líder comunista de Unidas Podemos que en 4 años ha declarado junto a su pareja más de un millón de euros de crecimiento en plena pandemia), Mark Zuckerberg (Facebook) y Elon Musk (Tesla)

“5 billones de dólares”. Esa cifra fue destacada por el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, como el monto aproximado de las ganancias que “los más ricos” del mundo ingresaron a sus arcas como resultado de la pandemia durante 2020.

Por tal motivo Guterres solicitó a todos los gobiernos que hacen vida en el seno de la organización el establecimiento de un impuesto para “los ricos que se han beneficiado económicamente de la pandemia”, lo que de acuerdo con su criterio disminuiría la brecha de las desigualdades extremas.

En lo concerniente a la deuda externa, tema del cual ya ha habido suficiente tela para cortar, es ampliamente conocido el apoyo que ha dado el G20 a las naciones más pobres al extender, hasta finales del presente periodo, el plazo de moratoria de deuda.

En este mismo contexto, en el mundo se han dado interesantes propuestas para condonar intereses y, en algunos casos las acreencias, en naciones que por motivos de la crisis sanitaria han incrementado sus niveles de vulnerabilidad financiera. Los planes de suspensiones, alivio o mayor liquidez ocupan la agenda de los multilaterales.

En tal sentido el secretario general hizo un llamamiento a incluir en esos beneficios a aquellas naciones con ingresos medios, las cuales también han sido seriamente afectadas por la pandemia. Recordó que en 2019, antes de que el covid-19 llegase al panorama mundial, “25 países gastaban más en pagos de deuda que en educación, sanidad y protección social juntas”. Recordó que, en la actualidad, la decisión de muchas economías se debate entre pagar deudas y salvar vidas.

Solidaridad internacional

La solidaridad es el argumento que ha motivado a Guterres a lanzar tan controversial plan, el cual de seguro será evaluado por algunos países con fuertes crisis económicas. No obstante, es menester recordar que, sin necesidad de que sea una obligación, muchas empresas han comprendido e implementado el término, y han iniciado campañas de apoyo y solidaridad hacia los sectores más vulnerables.

Finalmente, el máximo representante de la ONU recalcó que “necesitamos un nuevo contrato social, basado en la solidaridad, e inversiones en educación, trabajos decentes y verdes, protección social y sistemas sanitarios. Esta es la base para un desarrollo sostenible e inclusivo”.

Y es así como, de acuerdo con lo esbozado por Guterres, la solidaridad de los más ricos debería traducirse en una mayor carga impositiva, cuyos recursos deben ser destinados a apoyar a los más desposeídos. Si eso es así, bienvenidas las ideas al respecto. Sin embargo, habrá que ver si su propuesta prospera.

¿La solidaridad de los más ricos realmente se traducirá en impuestos?