domingo. 07.08.2022

Celebran una multitudinaria fiesta de cumpleaños en plena tercera ola

La Policía Local de El Viso del Alcor (Sevilla) ha desalojado una fiesta de cumpleaños que se celebraba en una vivienda particular con la participación de 20 personas

La Policía Local de El Viso del Alcor (Sevilla) ha desalojado una multitudinaria fiesta de cumpleaños que se celebraba en una vivienda particular con la participación de 20 personas; pese a las limitaciones y restricciones que pesan contra la pandemia de Coronavirus Covid-19. Y que arroja una tasa de 181,1 casos confirmados de contagio por cada 100.000 habitantes en esta localidad en la acumulación de los últimos 14 días.

Según informa el Ayuntamiento de El Viso, sobre las 18,40 horas de este pasado lunes, una llamada telefónica alertaba de la celebración de una fiesta con bastantes personas en una vivienda de la calle Bélgica.

Personados los policías en dicho lugar, los mismos observaron que se trataba de una fiesta de cumpleaños en la que participaban 20 personas; superando por tanto el número máximo de personas permitido para las reuniones sociales por la autoridad sanitaria; tratándose además la mayoría de estas personas ajenas al núcleo de convivencia de la casa.

Dado el caso, los agentes procedieron a disolver la celebración; y a interponer las correspondientes denuncias por el incumplimiento de las restricciones.

Una menor cae desde ocho metros de altura

Horas antes, la Policía Local del municipio sevillano de El Viso del Alcor ha rescatado a un menor, de ocho años de edad, que había saltado; «mientras jugaba» desde una azotea a la cornisa del vecino, quedando atrapado y a ocho metros de altura.

En un comunicado, el Ayuntamiento visueño explica que el suceso se produjo el viernes, alrededor de las 17,20 horas; momento en el que una vecina de la calle Juan Bautista, «en estado de nerviosismo», comunica que un niño, amigo de su hijo, ha saltado desde la azotea del edificio a una cornisa del tejado de un vecino; junto a un techo de uralita ubicado en el citado domicilio colindante de la solicitante.

Estado de pánico

Al llegar, los agentes observan al pequeño «en estado de pánico, muy nervioso y llorando»; pegado a la pared sobre un escalón de unos diez centímetros para evitar el techo de uralita. En este sentido, se detalla la existencia de un desnivel de tres metros de altura hasta la misma. Y de unos cinco metros bajo ésta hasta el suelo.

Inmediatamente, un agente se coloca un arnés de dotación policial. Y, con la ayuda del resto de policías, desciende hasta el niño, y le coloca su arnés al menor; «en tanto que lo tranquiliza y le explica cómo se va a proceder al rescate. Y qué tiene que hacer él para subir con seguridad». «Esta maniobra debía de ser segura, dado que de caer mientras se rescataba supondría una altura de unos ocho metros al romperse la uralita«, indica.

Celebran una multitudinaria fiesta de cumpleaños en plena tercera ola