Nuevo episodio de violencia callejera que ha trascendido incluso las fronteras de Andalucía. En este caso se localiza en pleno casco histórico de Sevilla, aunque el autor ha sido detenido, finalmente, en Holanda tras años de búsqueda.
De esta manera, las autoridades de Países Bajos han detenido finalmente al varón de nacionalidad holandesa acusado de apuñalar presuntamente a un trabajador de un bar del casco histórico de Sevilla y causarle una "perforación y evisceración intestinal"; toda vez que dicha instancia había suspendido ya en dos ocasiones sendos señalamientos del juicio promovido sobre el caso por la ausencia del acusado.
Hay que aclarar que los hechos se remontan al 7 de junio de 2019, cuando el acusado, identificado como Lofti B., se encontraba en el bar La Bicicletería de la calle Feria, local del que fue expulsado "por consumir sustancias extrañas".
Patadas a la puerta del bar
El encartado quedó fuera del bar seguido de un trabajador del mismo que intentaba "calmarlo" porque se encontraba "muy alterado" y que procedió a cerrar la puerta del local, momento en el que el acusado comenzó a dar patadas a la puerta, sacando de entre sus ropas un machete" con el que presuntamente "dio una puñalada" en el abdomen al empleado del local que intentaba calmarle, provocando que la víctima de la agresión sufriese la evisceración de "parte de los intestinos".
El inculpado asestó una segunda puñalada al agredido, esta vez a la altura de la ingle, huyendo del lugar de actos y arrojando el machete al ser alcanzado por varias personas que le persiguieron, a quienes finalmente habría intentado atacar con un palo.
Es por ello que los hechos se califican como un homicidio en grado de tentativa, pues el agredido habría fallecido "de no haber mediado intervención médica. Así, solicita seis años de prisión para Lofti B., así como siete años de prohibición de acercarse a la víctima.
El argumento de la defensa
Por otra parte, la defensa de Lofti B. asegura que en ese tiempo se encontraba de vacaciones en una zona de acampada en Huelva y "como en todos sus viajes, llevaba su mochila ataviada de todos los elementos típicos para tal objeto, entre los que se encontraba el cuchillo" involucrado en los hechos, marco en el que "antes de retornar a su país, hizo noche en Sevilla", donde tras salir a dar un paseo nocturno junto a su entonces pareja.
Ya en el bar tomaron un par de cervezas, nunca consumieron sustancias estupefacientes y uno de los camareros, malinterpretando las palabras" de Lofti B., según su defensa, "creyendo que se refería a él cuando dijo en voz alta que 'olía raro', echó del bar" al acusado y a su pareja "de forma violenta.
La defensa prosigue indicando que en la calle, el citado camarero y tres "amigos" suyos "increparon y agredieron" a Lofti B., causándole una lesión en la cabeza que necesitó "varios puntos de sutura". "Viéndose superado por la situación y en número, por el simple hecho de asustar, sacó de su mochila el cuchillo y preso del miedo irracional propició un corte en el estómago al camarero".



