viernes 17/9/21

Chiclana homenajea al torero Cristo González

Se cumplen los treinta años de su alternativa
4 Cristo González y su cuadrilla
Cristo González y su cuadrilla

Recientemente se ha celebrado en Chiclana de la Frontera (Cádiz) un acto para felicitar al torero local Cristo González por cumplirse treinta años de su alternativa, que tuvo lugar en El Puerto de Santa María. La organización ha corrido a cargo de un grupo de amigos entre los que destacan Isaac Galvín, director de la escuela taurina Paquiro de Chiclana, el aficionado José Antonio Lara y el doctor Boto.

1 Mesa del acto

Han contado con la colaboración del Museo Taurino Paquiro, que dirige Pedro Leal, y han dispuesto de su encantador jardín para tener el escenario adecuado a la reunión en que familiares, amigos, aficionados y chiclaneros en general, sin faltar el novillero Francisco Montero, se han unido al torero en recuerdo de fecha tan señalada. En la mesa presidencial estaban, junto al homenajeado, el maestro Luis Parra Jerezano, el doctor Guillermo Boto, el concejal Joaquín Guerrero y José Antonio Lara.

Abrió el turno de intervenciones José Antonio Lara en los siguientes términos: “Queremos manifestar agradecimientos a los componentes de la mesa, al público y al Ayuntamiento de Chiclana por el uso de las instalaciones del museo. El acto es la celebración de la efemérides de los treinta años de la alternativa de Cristo González. Es ocasión para dar rienda suelta a sentimientos".

"El sentimiento que queremos manifestar va dirigido al torero, porque le expresamos respeto agradecimiento, y a la persona, porque le dedicamos afecto y cariño. El toreo genera belleza y emoción, nos hace la vida más agradable, pero detrás hay muchas horas de sacrificio. En la vida de un torero hay sacrificio e ilusión; por eso le manifestamos nuestro respeto al torero. Se torea como se es y Cristo ha sido un torero elegante y con elegancia se conduce en la vida. Su humildad le hace grande como persona. Así queremos reconocerlo en este homenaje”.

Trayectoria profesional de Cristo González

A continuación se proyectó un vídeo con el resumen de algunas de las mejores faenas del torero. Luego el propio Cristo González expuso su trayectoria profesional: “Ha sido todo esto una grata sorpresa, que han guardado muy bien. Me enteré anoche, como si fuera una sustitución, y estoy ahora rodeado de amigos. Han sido treinta años de alternativa. Empecé en 1987, cuando con 14 añitos me apunté en la escuela donde estaba de profesor el maestro Luis Parra, aquí presente. Me iba en tren de San Fernando, donde mi padre tenía una carnicería, a Jerez a entrenar y muchas veces me volvía con el maestro Rafael Ortega. Empecé con las becerradas y el debut con caballos fue en julio de 1989".

3 Cartel de la alternativaCartel de la alternativa

"La carrera fue muy rápida. De la mano de Enrique Barrilaro, que apostó fuerte, me presenté en Algeciras, Zaragoza y Madrid, donde corté dos orejas, toreando ese año cincuenta novilladas, incluidas cinco tardes seguidas en Madrid. Llegó la alternativa en El Puerto el 15 de agosto de 1991, de la mano de Ojeda y Espartaco, las dos figuras más grandes del momento. Me llevaron en un coche de caballos (de Terry) y estaba allí todo Chiclana, pero las cosas no rodaron ese día como debían porque devolvieron al toro, de Peralta, y salió uno de Gabriel Rojas, con 600 kilos, que se paró. Luego hemos estado en la lucha; he ido siete tardes a Madrid, he ido a todas las ferias de España, Barcelona, Bilbao, Pamplona, Sevilla... Ha sido una etapa de la vida soñada y si volviera a nacer volvería a repetir”.

2 Jardín del Museo PaquiroJardín del Museo Paquiro

Doctor Boto

El micrófono paso a manos del doctor Guillermo Boto que se manifestó así: “Conocí a Cristo González en Chiclana y empecé a seguirlo en todas sus corridas, por El Puerto, Jerez, Algeciras, Conil... Era un torero elegante y con mucho arte; su capote era vibrante y con la muleta mandaba. Un día me brindó un toro en El Puerto e hizo una faena fabulosa en la que cortó dos orejas, que luego me regaló embalsamadas y tengo en mi casa".

"Alguna vez lo he acompañado en el campo a dar de comer al ganado bravo que tenía. Me hizo el honor de poder acompañar, como ginecólogo, a su mujer para traer dos hijos al mundo. La pena es que Cristo no pudo con el toro traicionero de los despachos, que fue el que lo retiró. Recuerdo una faceta de él y es que fue un magnífico director de tentaderos. Le deseo lo mejor y espero que nos veamos más veces en un tentadero, aunque está para reaparecer”.

Maestro Jerezano

Luis Parra Jerezano tomó la palabra para recordar: “En los momentos de la escuela de la Diputación teníamos a treinta chavales, de los que veo aquí a tres o cuatro, lo que es para mí una gran alegría. De Cristo González tengo recuerdos importantes. Era su seriedad, increíble, su forma de estar y de torear, que se salía de lo habitual en los demás. Le dije a su padre que tenía madera de torero, aunque debía dejarlo dormir más por la noche para que no llegara a la escuela cansado de trabajar en la carnicería".

"Teníamos una escuela muy disciplinada, con chavales que luego han triunfado, Jesulín, Padilla, Chamaco, Bernard Marsella… En los tentaderos tenemos algunas anécdotas. Un día fuimos a lo de Salvador Domecq, que no quería tantos chavales, y le dijimos que permitiera sólo una vaca para tentarla por los alumnos y si no estaban bien nos volveríamos para casa; al ver cómo los alumnos toreaban la vaca y la colocaban se quedó asombrado y permitió que tentáramos todas las vacas previstas para aquella tarde. Eso fue porque en la escuela ensayábamos la forma de hacer los tentaderos y les pintaba en el suelo señales para saber dónde colocar la vaca en cada puyazo. La disciplina la llevaba a rajatabla y les sirvió a ellos mucho”.

Cristo González intervino para reafirmar las palabras del maestro, insistiendo en que cuidaba mucho no sólo la disciplina sino la educación y el trato; una cosa que le preocupaba era que los alumnos captaran la mejor manera de andar por el ruedo y la forma de salir de la cara del toro, que no puede ser como la del que está cargando un saco de patatas.

5 González, Jerezano, Galvín y MonteroGonzález, Jerezano, Galvín y Montero

Tarde de emociones para Cristo González

Tras estas intervenciones orales se pasó a proyectar un vídeo con el saludo y la enhorabuena de diversos compañeros; Paco Ojeda, Juan Antonio Espartaco, Luis de Pauloba, Chiquilín, Jesulín de Ubrique, Víctor Janeiro, Víctor Puerto…, entre otros, se dirigieron al homenajeado con palabras cariñosas. Acto seguido, los hijos leyeron un poema dedicado a su padre y después se entregaron varias placas al torero, una por la escuela taurina Paquiro de Chiclana, otra por la cuadrilla de su alternativa y otra por su mujer y sus hijos.

Cristo volvió a tomar la palabra para decir: “Estoy muy emocionado. Ha sido una gratísima sorpresa, con todos estos recuerdos, con verme rodeado del maestro Jerezano, del doctor Guillermo Boto y de los compañeros. Que nos veamos muchísimos años más y muchísimas gracias a todos”.

Un momento especialmente emotivo tuvo lugar cuando Cristo González, avisado en ese momento, posó para una foto con su cuadrilla, que hasta entonces se había escondido entre el público; allí estaban los lidiadores Santi Ruiz, Pedro Copano, Ramón Macareno y Alonso Morillo y el mozo de espadas Molina. Cerró el acto el concejal Joaquín Guerrero, que se expresó así: “Chiclana es tierra de toreros. Tenemos un gran museo y es un honor para mí venir a este acto El toreo es un arte, un arte muy especial. Si en la pintura te equivocas puedes corregir; aquí si te equivocas te puede costar la vida. Cuando uno va a un espectáculo quiere que se le transmitan sentimientos y con artistas como Cristo el toreo transmite. En la plaza cualquier cuestión tiene su importancia. Tú has triunfado y así te lo reconoce tu gente y tu tierra. Gracias por haberme invitado y poder venir, en nombre del alcalde, a felicitar a Cristo González”. Al acabar el acto se sirvió un vino de honor, degustado en el jardín de Museo.

Chiclana homenajea al torero Cristo González