jueves. 29.02.2024

Daniel Crespo no desaprovecha la oportunidad y sale a hombros

Crónica del tercer festejo de la temporada de verano 2019 de El Puerto de Santa María

El Puerto de Santa María (Cádiz), viernes, 23 de agosto de 2019. Tercer festejo de la temporada de verano 2019. Cielo despejado con molesto viento de levante. Más de cuatro quintos de entrada. Preside Rafael Comino. Ameniza la banda de música “Maestro Dueñas”, dirigida por Javier Alonso.

Se lidian seis toros del hierro de Garcigrande (que pasta en el campo de Salamanca) con pesos entre 495 y 550 kilos. En el arrastre, el primero, el segundo, el tercero y el quinto fueron aplaudidos.

Julián López El Juli, pinchazo y media lagartijera; ovación. Pinchazo, media y descabello; silencio.

José María Manzanares, dos pinchazos y pinchazo hondo y dos golpes de descabello; ovación. Entera desprendida y tres golpes de descabello; ovación.

Daniel Crespo, gran estocada; una oreja con petición de otra. Entera traserilla; una oreja.

Incidencias: al terminar el paseíllo se guardó un minuto de silencio por Félix Román, dueño de los caballos de picar, y Juan Gil, picador que actuó más de cien veces en la Plaza Real. Daniel Duarte, de la cuadrilla de Manzanares, se desmonteró tras parear el quinto. Daniel Crespo salió a hombros por la puerta grande de su Plaza Real.

El anuncio de que venía Pablo Aguado a El Puerto había animado el cotarro desde hacía bastantes días. Con su caída del cartel por cogida surgió la incógnita y, de hecho, se han devuelto entradas. El anuncio a ultimísima hora de que el sustituto era el local Daniel Crespo, que tomó la alternativa el año pasado, no pudo parar las devoluciones; sin embargo, en el momento de los clarines la plaza presentaba un magnífico aspecto de público, con escasos huecos que reducían la asistencia a cuatro quintos o a cinco sextos o a… expresiones fraccionarias que casi nadie utiliza (porque no las conoce, así de cultos somos). También, es verdad, la reducción de la temporada a un cortísimo número de festejos ayuda a concentrar los asistentes en los días que nos dan.

El Juli, de obispo y oro, en su primero, melocotón claro, lancea por la cara y en los medios deja un par de verónicas y media. Después del caballo, donde hubo mala pelea, el quite es por chicuelinas con tironcito y revolera; los palos son mejorables. Tras brindis al público, empieza con pases de acople en el tercio y tanda en redondo con remate por bajo; con la izquierda hay otra en redondo; de nuevo por la derecha y molestando mucho el viento, el toro va y viene y luego hay tanda de uno en uno pero el bicho anda distraído; otra vez a izquierda, hay una serie de ayudados, para combatir el viento y acabar. Se aplaude en el arrastre porque ya se aplaude a todo.

En su segundo, castaño albardado y bonito, el recibo consiste en lances suaves avanzando y media de mano baja. Barroso pone una buena puya, aplaudida durante su ejecución, después de la ejecución y mientras se retira del ruedo; las banderillas no son nada del otro mundo. El inicio de faena es por doblones, seguidos de tanda en redondo a un toro respingón y protestón; a izquierda hay un par de tandas con mano baja y el bicho va bien en la primera pero en la segunda vuelve a protestar; en otra, hay un tornillazo tan violento que hasta el propio toro se trastabillea; por la derecha hay una buena, incluso con humillación; vuelve a izquierda y luego a derecha pero ya sin trasmisión, que no ha abundado mucho en todo este tiempo.

Manzanares, de sangre de toro y azabache, en su primero, algo escurrido, recibe en terrenos del 6 (protegiéndose del viento) con lances al paso y revolera baja en los medios. Yendo al caballo el bicho pierde las manos y hace mala pelea para recibir mala puya, corregida, recargada y tapando; si los pares son deficientes la brega de Duarte es buena. Con un viento muy molesto, empieza por el 6 con tanda en redondo y vuelve a perder las manos al iniciar la siguiente, que es corta pero de trazo largo, teniendo luego que citar de largo, porque flojea, pero bajando la mano y haciendo un cambio lentísimo; por la izquierda hay en los medios una en redondo con remate despacioso; da tiempo a recuperación y lograr sacar nuevos pases largos aunque el animal va siendo más remiso, por lo que llega el momento de las manoletinas finales, rematadas con cambio de mano y gran pase de pecho muy aplaudido.

A su segundo, colorado, recibió con lances de compás abierto más media y revolera. La puya, con mala pelea, es dificultosa para Paco María, que al final la pone y escucha palmas; tras los palos, Duarte, invitado por su maestro a saludar, invita a su vez a Blázquez, en esa costumbre inapropiada que se está extendiendo, porque ¿quién es un subalterno para mandar nada? y además que Blázquez no banderilleó bien en su primero, por lo que saluda sólo por un par ¡pues vaya! De inicio tenemos una gran tanda corta, tras la que hay descanso y cite de largo para cambio de manos, que da paso a una tanda que incluye un natural buenísimo con el toro haciendo el avión bajo los compases de La Concha Flamenca; sigue por ahí pero salen ya tornillazos y Manzanares cae en un tropezón con la pezuña; a derechas una serie es aplaudida (más que nada, porque sí) y, de nuevo a izquierdas, vemos de uno en uno, aguantando alguna colada y el de pecho con la derecha, mano por la que se va a cercanías para acabar.

Daniel Crespo, de tabaco y oro, en su primero, cornidelantero y abanto de salida, recibe en el 6 intentando parar genuflexo pero se va una, dos, tres veces y, en vista de ello, habilidosamente pasa a lancear por semitijerillas continuadas por chicuelinas que logran el efecto de parar. Del caballo, tras mala pelea, sale casi sin picar y las banderillas recuerdan tiempos novilleriles. La faena se inicia por doblones y trincherillas con cambio de mano; el viento sigue molestando pero hay tres series, una de mano baja aplaudida, otra ligada pero sin mucha colaboración y otra con el bicho saliendo de cara alta rematada con rodillazo; por la izquierda hay menos ritmo pero se llega a los circulares, aplaudidos; a diestra, vamos al toreo de cercanías seguidos rápidamente por nuevos circulares, con trincheras y desprecio; remata por la izquierda, con más toreo de trincherillas y kikirikíes.

A su segundo, castaño y corretón, lo recibe con verónicas estirándose pero es desarmado aunque continúa y remata con media. La puya es bien puesta por El Patillas pero el animal empuja solo con un cuerno; las banderillas, de nuevo, son para olvidar. Brinda al público e inicia por doblones, aunque el toro lo arrolla lateralmente sin consecuencias; sigue una serie buena y aplaudida, a la que sigue otra sin bajar la mano; bajo la música de Nerva, casi siempre premonitorio de triunfos, con la izquierda viene una serie también buena, cruzándose o citando de frente, y aplaudida; a diestras, los pases salen de uno en uno y por la izquierda, de nuevo, hay pases por bajo, trincherillas y, tras recoger el estoque, nos ofrece varios cites con cartucho de pescado, cites de frente, algún cambio por la espalda…, todo preparando para arrancar las palmas por bulerías.

La plaza era una fiesta; había triunfado el joven torero de la ciudad, formado en la escuela taurina de Jerez y baqueteado en un largo periodo novilleril. Desde su alternativa, increíblemente, no había toreado hasta hoy; ni siquiera le habían ofrecido este año el festival de Jaén, donde sí había estado los dos años anteriores. En la entrevista que le publicamos en este medio de elMira.es allá por el pasado mes de enero, Dani nos decía que tendría oportunidades y que estaría ahí para que no se le escaparan; efectivamente, la oportunidad ha llegado y, aunque ha tardado, no la ha dejado escapar sino que la ha aprovechado.

Ahora son los empresarios los que tienen que aprovechar la carta que significa este joven torero de El Puerto de Santa María y ofrecer a los públicos una cara nueva, de las que hacen falta para revitalizar el panorama de la Fiesta. Además, si hace un año salió a hombros y tumbó a dos figuras, ahora también ha vuelto a tumbar a dos figuras y ha salido a hombros.

Daniel Crespo no desaprovecha la oportunidad y sale a hombros