miércoles 1/12/21

Dos novilleros jerezanos son seleccionados para el CART mejicano

Cristóbal Reyes, novillero con caballos, y Rafael Camino, sin caballos, saldrán para Méjico en febrero
Cristobal Reyes y Rafael Camino
Cristobal Reyes y Rafael Camino

Los novilleros jerezanos Cristóbal Reyes, con caballos, y Rafael Camino, sin caballos han sido seleccionados para participar en un proyecto innovador puesto en marcha por el Centro de Alto Rendimiento Taurino (CART), de Méjico. Nos reunimos con ambos para hablar de la temporada pasada y también de cómo afrontan esta experiencia, con la que están muy ilusionados.

Cristobal Reyes y Rafael Camino | Marciano Breña

Cristóbal, ¿cuál fue tu última novillada?

La que lidié el 21 de septiembre de 2019 en Algemesí con ganado de Saltillo, en mano a mano con Maxime Solera, más un rejoneador. Los novillos sacaron su peculiaridad característica, con bravura y fiereza, pero, aun sin orejas, hubo faenas de peso y para el aficionado; tuve ovación y ovación.

¿Y después de esa novillada?

En noviembre me operé de la mano, porque arrastraba una lesión desde el veinticinco de julio, cuando en Las Ventas un novillo me pisó la mano y me destrozó ligamentos y tendones. Quedó definitivamente arreglado, después de bastante tiempo con rehabilitación. Fueron cuatro meses sin torear nada.

Rafael, en nuestra última entrevista, tenías en puertas el debut con caballos en Méjico. ¿Qué pasó?

Había hecho seis o siete tenderos antes de ir a Méjico. El viaje fue ilusionante, porque allí tengo familia. Me recibió la prensa y, sobre todo, Gustavo Mares me apoyó mucho en su periódico Ovaciones. Una familia me invitó  a un tentadero, me vieron con agrado y dejé el hotel porque me quedé en su casa bastante tiempo, con mucho campo y muchos toros. No me esperaba que a unos animales que embisten muy despacio le cogiera el tranquillo muy bien. La primera vaca me costó pero la segunda ya fue un gustazo. Después me invitaron a otra finca, en Guadalajara, donde estuve durante dos semanas tentando seis vacas todos los días. Luego me fui a la finca de unos amigos de mi familia, donde lidié muchos toros. Entonces me salió una novillada con picadores en Jiquilpan, organizada por Casa Toreros, pero el día anterior al anunciado se suspendió por el coronavirus, con  lo que se me vino el mundo encima. Decidí venir a España con mi familia antes de que cerraran la frontera.

Cristóbal, ¿Cómo se presentaba la temporada?

A mi apoderado Christian Lamoulie se sumó, como asesor artístico, Diego Ramos, torero y empresario de industrias cárnicas, que me cedió sus conocimientos para seguir aprendiendo. Me abrió puertas para tener en perspectiva la posibilidad de ir a Madrid a principios de año. También tenía previsto Roquefort y Parentis, en Francia. En febrero toreé a puerta cerrada un toro, bastante bueno, en la ganadería de doña Aurora Algarra y, a raíz de eso, luego me han seguido echando en La Capitana toros cinqueños, de lo que estoy muy agradecido.

Rafael Camino y Cristobal Reyes | Marciano Breña

Rafael, el año 2020 ha sido una tragedia ¿Cómo ha transcurrido?

Estuve en mi casa un mes y a primeros de mayo el marqués de Albaserrada me invitó a ir a vivir en su finca, Mirandilla, donde estuve hasta agosto, en que volví a Jerez de vacaciones. Luego volví a Mirandilla, hasta hoy. Además, cuando se organizó el certamen para novilleros con caballos por la Fundación del Toro de Lidia, con motivo de un tentadero en lo de Santiago Domecq, el maestro Galloso me propuso como representante de la escuela “La Gallosina” y entré en el bombo del sorteo pero no hubo suerte.

Cristóbal, ha habido también otros tentaderos, aparte de ese en Algarra.

He ido a otros sitios. He tenido veintitantos tentaderos de becerras. En Aguadulce he estado cuatro veces y en Saltillo, otras cuatro. También he estado en Torrestrella. A Cebada Gago he ido varias veces incluyendo tres toros, que me cedieron amablemente, lo que debo agradecer. En Benítez Cubero he toreado dos machos, un cinqueño y un utrero; en Rehuelga toreé becerras y en Santiago Domecq, un macho. En Raso del Portillo tenté dos utreros y uno, extraordinario, quedó para semental. En lo de Diego Curiel he estado varias veces, con vacas nuevas y viejas (el único sitio en que he retentado este año) más tres novillos en total. En lo de Diego Valladar, en Guadalajara, tenté un cinqueño de origen Gamero Cívico y otro toro de Arucci; éste es el que mejor he toreado y además el último del año, lo que es buena señal porque indica que he ido progresando. Han sido veintiuno o veintidós machos; he toreado más que si hubiera toreado novilladas y casi siempre me ha acompañado Diego Ramos. El coronavirus no ha sido una excusa para dejar de avanzar en esto que es más vocación que profesión.

Rafael, ¿Cuántos animales has tentado en Mirandilla?

He perdido la cuenta porque tiento sólo yo, excepto un día que fue una escuela. Entreno por la mañana y a veces monto a caballo pero las tientas pueden ser tres o cuatro cada semana. Las vacas suelen tener tres años y también entran vacas viejas de quince o dieciséis años; algunas vacas viejas buenas las he retentado dos veces. A partir de noviembre hemos dejado de tentar. Los días que no hay tentadero hago toreo de salón en la placita y a veces me ayuda el hijo del ganadero. Esa estancia me ha dado ilusión porque después de la suspensión del debut con caballos necesitaba tener una ocupación, lo que agradezco al marqués.

Rafael Camino | Marciano Breña

¿Cómo hacéis la preparación física?

Cristóbal: Entreno todos los días con un preparador.

Rafael: Durante el confinamiento hacía solo la preparación física, aplicando lo que hacíamos en la escuela de Jerez con Pepe Márquez y en la de El Puerto con Berciano; el crossfit o los cambios de ritmos los hacía de la misma manera. Después del verano empecé con un preparador físico de Sevilla y a él voy dos veces a la semana pero también me pone ejercicios para los demás días.

Cristóbal, en Francia habías dejado un buen recuerdo.

Allí está Christian Lamoulie, que es amigo más que apoderado y hablo con él todos los días. He toreado más en Francia que en España, y con mejores actuaciones. Sería una ilusión tomar la alternativa en Francia, lo mismo que allí me dieron la oportunidad de debutar con caballos, pero con la situación de pandemia es prematuro decir nada.

Cristóbal Reyes | Marciano Breña

Rafael, habla de tu participación en “Las Raíces del Toreo”.

En octubre el maestro Tomás Campuzano llamó a mi padre y preguntó si quería participar en su certamen, con ganado solamente del Marqués de Albaserrada. Dije que sí. Él está haciendo una buena labor. Estaba anunciado para el uno de noviembre en tercera eliminatoria pero se suspendió por la pandemia y el dieciocho de diciembre tuvieron lugar las dos restantes, una por la mañana y otra por la tarde. Entendí a mi novillo, que no era fácil y por el pitón izquierdo no tenía nada pero fue de menos a más y lo maté de un espadazo sin puntilla; corté las dos orejas. Al día siguiente Campuzano comunicó a mi padre que estaba en la final, a donde voy con otros tres novilleros sin caballos (Manuel Osuna, Diego Vázquez y José María Rosado) y dos becerristas (Mariscal Ruiz y Daniel Fernández), con premios separados.

Rafael Camino tentando

¿Cómo fue entrar cada uno de los dos en la selección para el CART?

Cristóbal: Contacté con José María Garzón, el empresario de la última corrida de El Puerto, para pedirle que me viera una vez tentando en lo de Algarra. Fue allí, le gusté y me dio su palabra de apoyarme en la medida que pudiera. Tengo que agradecerle a él y a doña Aurora que me recomendaran a la organización del CART, recomendación aceptada. Recibí la documentación y la remití allí; luego hablé con el representante en España. En el mundo del toro hacía falta un proyecto como éste; no podemos quedarnos atrasados frente a otros sectores, como el deporte, que tiene centros de alto rendimiento.

Cristóbal Reyes tentando

Rafael: Mi padre recibió un correo de Casa Toreros, con quien tenemos buena relación, preguntando si quería participar y respondimos que sí. Cuando nos dijeron, mandamos la documentación. Será como un Gran Hermano taurino en una finca de Guadalajara y luego harán una serie de programas. Iremos sesenta personas de todo el mundo; de la provincia de Cádiz, creo que cinco o seis. Será una experiencia bonita y esperemos que el coronavirus no lo eche todo al traste. Yo voy como novillero sin caballos y en las eliminaciones también me pueden pasar a la siguiente categoría.

¿En qué consiste el proyecto?

Cristóbal: El proyecto tiene previsto iniciarse entre el quince y el veinte de febrero con una duración de sesenta días; las fechas exactas se irán comunicando conforme las autoridades las confirmen. Se impartirán clases teóricas, prácticas, clínicas, de preparación física y psicológica además de tientas calificatorias.

Rafael: Las actividades físicas y académicas se realizarán de lunes a viernes en horario de 7:00 a 21:30. Los fines de semana estarán dedicados a las tientas de selección. Los primeros treinta y cinco días todos los novilleros participarán en las dinámicas del Centro y después en las tientas se irán seleccionando los novilleros que pasarán a las siguientes etapas, hasta llegar a los seis finalistas.

Cristóbal Reyes y Rafael Camino junto a Marciano Breña

Terminamos. ¿Qué esperáis de esa experiencia?

Cristóbal: Yo voy a quedarme los dos meses. Si no, no voy. Repito mi agradecimiento a todos los ganaderos que este año pasado me han ofrecido sus animales; también a Christian, a Diego y a Álvaro Márquez, que va de mozo de espadas.

Rafael: Espero ganar. El premio consiste en varias novilladas y posibilidad de apoderamiento. Después volveré a pensar en el debut con caballos.

La ilusión se les sale a ambos novilleros por los poros. Les deseamos la mayor de las suertes.

Dos novilleros jerezanos son seleccionados para el CART mejicano