martes 17/5/22

Madrid se escribe con 'M' de Marín

El jerezano Ginés Marín corta dos orejas a un toro en San Isidro

También hablamos de Morilla y de Chacón, así como de las clases prácticas y de otros asuntos

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Entrevista a Ginés Marín en MIRA Jerez 

El 25 de mayo confirmaba en Las Ventas, con lleno, el torero jerezano-oliventino Ginés Marín, en la decimoquinta tarde de San Isidro, ante toros de Alcurrucén, bien presentados y de buen juego. En su primero, noble pero sin empuje ni transmisión, desarrolló una faena serena y bien cimentada en el clasicismo, con muletazos largos y templados por ambos lados aunque sin continuidad porque se iba apagando el animal, terminando en cercanías, circulares y bernadinas; manejó mal la espada y todo quedó en ovación con saludos. En su segundo, zancudo pero bueno, saludó por verónicas y luego, sin probaturas, toreó encajado ligando una faena con envergadura; estuvo extraordinario con la izquierda, toreando muy largo y por abajo, con profundidad y emoción, con mucha verdad y entrega; tras la gran faena, corta pero intensa, hubo gran estocada y el premio fue de dos orejas que le llevaron a salir por la puerta grande. Sus compañeros fueron El Juli, que actuó de padrino y se llevó oreja y ovación, y Álvaro Lorenzo, que a la vez confirmó y actuó de testigo y se llevó ovación y ovación. Ponemos a disposición el vídeo de la faena triunfal.

Marín es su segunda tarde en Las Ventas

El 27 de mayo toreaba por segunda vez en la primera plaza del mundo Ginés, esta vez ante toros del hierro gaditano de El Torero, justos de presencia y de escaso juego. En su primero, inválido protestado y malo de la vista que debió haber sido devuelto, no tuvo posibilidades y abrevió, quedando en silencio. En su segundo, manso peligroso, tampoco pudo hacer mucho pese a su voluntad, aplicando suavidad, pulcritud y seguridad, y recibió otro silencio. Alternó con Joselito Adame, que se llevó silencio, silencio y oreja, y Francisco Espada, que confirmaba alternativa y cayó herido en su primero. De todas las maneras, el jerezano-oliventino sigue siendo a día de hoy el autor de la mejor faena de San Isidro; todavía Madrid se escribe con M de Marín.

El 27 de mayo tuvo lugar en El Puerto de Santa María un festejo mixto con motivo de la Feria del Vino Fino, con toros de José Luis Pereda y novillos de Fuente Ymbro. El portuense Alejandro Morilla escuchó una ovación en su primero y, en su segundo, tras ser cogido dio una vuelta al ruedo la cuadrilla. David de Miranda ganó una oreja y palmas. El novillero Ángel Téllez, que debutaba, recibió ovación y vuelta. Morilla fue atendido de cornada en el glúteo que ha necesitado cuatro días de hospitalización.

El 28 de mayo, en Alès (Francia), con motivo de la Feria de la Ascensión, intervino el torero de Prado del Rey Octavio Chacón, ante toros del Cura de Valverde, bien presentados pero de escaso y complicado juego. En su primero, al que saludó por verónicas y revolera,  realizó una faena exclusivamente por la derecha y, con oficio, le sacó buenas tandas en labor poderosa y elegante que, tras soberbia estocada, fue premiada con una oreja. A su segundo salió, sin probaturas, a recibirlo por delantales y revolera y a quitarlo lucidamente por chicuelinas después de un mal castigo; con un toro sin motor ni humillación, lo intentó todo, pero aquello no cogió vuelo y dejó una estocada entera tendida, habiendo silencio. Sus compañeros fueron Sánchez Vara, que se llevó oreja y silencio, y Alberto Lamelas, que fue avisado y silenciado las dos veces.

Octavio Chacón en Alès

En cuanto a las escuelas taurinas, reflejaremos que en la Gran Final del Ciclo de Becerradas en clase práctica, celebrada en la localidad sevillana de Osuna, el alumno Francisco Fernández, de la Escuela Taurina Miguel Mateo “Miguelín” de Algeciras, quedó ganador de esta vigésimo primera edición. Se lidiaron seis añojos de la ganadería Hermanos. Torres Gallego, de buen juego en líneas generales. El cartel estaba compuesto por los seis mejores alumnos, que se habían clasificado en el ciclo de becerradas. Pablo Páez (Escuela Taurina de Sevilla) escuchó ovación; Adrián Centenera (Escuela Taurina de Baza) escuchó ovación; Sergio Marchante (Escuela Taurina “Miguelín” de Algerciras) cortó una oreja, Joaquín Carrillo “El Nene” (Escuela Taurina de Jaén) tuvo silencio; José Javier Ortega (Escuela Taurina de Atarfe) cortó dos orejas; Francisco Fernández (Escuela Taurina “Miguelín” de Algerciras) cortó dos orejas. Las clasificación quedó del siguiente modo: primer clasificado, Francisco Fernández, segundo clasificado, José Javier Ortega; tercer  clasificado: Sergio Marchante. El siguiente ciclo a desarrollar es el que hace número veintitrés de Novilladas Sin Caballos, para el que se han clasificado los siguientes representantes de las escuelas de la provincia de Cádiz: Juan Manuel Caro Granados, Cristóbal Reyes Hormigo, Manuel Vera Cuesta, Juan Luis Sánchez Fernández, José Andrés Marcillo y Alejandro Guerrero. Las novilladas serán televisadas por Canal Sur.

Final de Becerradas

Como continuación de la noticia, que dimos en su día, de una denuncia interpuesta por la empresa de El Puerto de Santa María, la Federación de Peñas Taurinas Portuenses ha remitido un comunicado en el que expresa su "indignación por la actitud beligerante de los empresarios de la Plaza Real para con la Escuela Taurina La Gallosina dirigida por el maestro José Luis Galloso" y manifiestan su apoyo a la escuela. Se muestran perplejos "al leer su deseo de una prórroga del pliego; le recordamos al Ayuntamiento que no es no". Destacan la habilidad de la empresa en "poner en contra a la afición y profesionales, al margen de las pésimas temporadas organizadas. Como para que siga".

Finalizamos lamentando el fallecimiento del gran aficionado jerezano Francisco Román "Don Paco”, hijo del picador “El Recovero” y propietario de un restaurante taurino en Madrid (situado en la calle Caballero de Gracia). En su casa se reunían las gentes del toro, tanto de Madrid como de Cádiz y Jerez que por allí recalaban. Era fácil ver allí al crítico Joaquín Vidal o al mismísimo José Tomás. Sus hijos, que continuarán con el negocio y la afición, reciban nuestras condolencias.

Madrid se escribe con 'M' de Marín