viernes 27/5/22

Padilla, cónsul en Nimes

Padilla se ha despedido de Madrid y, con éxito, de Lucena y Nimes; Galván triunfó en Los Barrios; Chacón y el novillero Pacheco actuaron en Vic; Ibáñez debutó

Padilla, cónsul en Nimes

Padilla se ha despedido de Madrid y, con éxito, de Lucena y Nimes; Galván triunfó en Los Barrios; Chacón y el novillero Pacheco actuaron en Vic; Ibáñez debutó

El 20 de mayo el matador de toros jerezano Juan José Padilla se despedía de la plaza de Nimes (Francia) en corrida de la tarde casi llena, con motivo de la Feria de Pentecostés. El festejo comenzó con un reconocimiento de la ciudad de Nimes (plaza de pie) a Juan José a quien le entregó la medalla de honor de la ciudad en homenaje a su trayectoria y con motivo de este su último paseo en Nimes. Se lidiaron toros de Núñez del Cuvillo, desiguales de presentación y deslucidos de juego.

A su primero, malo en el caballo, le cuajó un vibrante tercio de rehiletes; la faena comenzó de rodillas con seis pases que ya ganaron al público, para seguir con tres series largas, que gustaron; el toreo natural también fue vibrante, terminando en redondo, luego con manoletinas y desplante final; la estocada, entera algo caída, dio paso a una oreja.

En su segundo, noble, echó el resto, recibiendo con larga cambiada, verónicas genuflexas, chicuelinas y media de rodillas; tras buena pelea en el caballo, el quite fue por faroles y la larga de pie; los palos, rematando con el violín, desataron la locura; en la faena formó un lío, estando por encima del animal y poniendo la pasión y el arrebato que enloqueció a la plaza; la estocada, de efecto rápido, dio paso a las dos orejas. La vuelta al ruedo fue realmente triunfal. Sus compañeros fueron Manzanares, que cerró con silencio y vuelta, y Roca Rey, que tuvo oreja y silencio. La puerta de los Cónsules se abrió para salir a hombros Juan José Padilla, que se iba como cónsul.

El 18 de mayo el mismo Juan José Padilla se despedía también de la plaza de toros de Las Ventas (Madrid), en la undécima tarde de la feria de San Isidro 2018, con un lleno de “No hay billetes”, ante toros de Jandilla y Vegahermosa, malos. En su primero, sin fuerzas, lanceó con buen son y se mostró espectacular con las banderillas; la faena, con el animal a menos, fue porfiona por ambos lados y, tras matar al segundo intento, quedó en silencio.

A su segundo, complicado, el picador Jaén le aplicó buena vara y Juan lo banderilleó y lo toreó de muleta con reserva, pues otra cosa no cabía, y volvió a haber silencio. Compartió tarde con Sebastián Castella, que tuvo silencio y oreja, y Roca Rey, que se llevó silencio y ovación.

El 19 de mayo el jerezano Juan José Padilla tenía cita en Lucena (Córdoba), en corrida que había sido anteriormente aplazada por la lluvia, con toros de Torrehandilla. A su primero lo recibió con larga cambiada en el tercio y lo lanceó bullidor; el animal se quedó parado tras una voltereta en banderillas y ya le costó siempre moverse; Juan se empleó a fondo en una faena de mérito y mató de buena estocada, cortando una oreja.

En su segundo, noble, cuajó espléndidamente el tercio de capote a la verónica; la faena la comenzó de rodillas y enseguida conectó con el público, entendiendo bien al toro, especialmente al natural; se llegó a pedir el indulto y prolongó la faena, para, al final, cortar las dos orejas. Hizo el paseíllo con Diego Ventura, que con dos animales de su hierro tuvo silencio y oreja, y Cayetano, que cortó dos orejas y oreja. Salieron a hombros Padilla y Cayetano.

El 13 de mayo el matador isleño David Galván toreó en Los Barrios, su localidad de acogida, en festejo mixto por la fiesta de San Isidro Labrador, con toros de El Torero, bien presentados y de buen juego; y dos novillos del mismo hierro, manejables. En su primero, bueno, recibió bien a la verónica y luego con la muleta desplegó gusto y valor en una labor de ligazón, mando y hondura, sobre todo con la izquierda; la estocada, certera, quedó entera y logró las dos orejas.

A su segundo, sin clase, lo lanceó con garbosidad y le hizo un emotivo quite; con la franela tiró de oficio, ante un animal que medía siempre y salía con la cara arriba, y se impuso en una faena compacta, firme y no al alcance de cualquiera, premiada con otras dos orejas.

El novillero local José Ibáñez debutó con picadores y en su primero, gazapón, mostró voluntad con detalles clásicos aunque los aceros dejaron el asunto en ovación. En su segundo no pudo lucirse con el capote pero con la muleta estuvo reposado y, en una labor ligada, lució personalidad y firmeza; otra vez el descabello quitó premio y se quedó en palmas. El cartel se encabezó con Manuel Escribano, que cortó oreja y dos orejas. Galván y Escribano salieron por la puerta grande.

El 20 de mayo el torero de Prado del Rey Octavio Chacón intervino en la plaza de Vic-Fezensac (Francia), con motivo de la tercera de la Feria de Pentecostés, por la tarde, con toros de Raso del Portillo, sin opciones. En su primero, complicado, se mostró muy dispuesto y firme y, exponiendo mucho, extrajo muletazos estimables especialmente por la derecha, pero el fallo con los aceros sólo le permitió obtener una ovación saludada.

Con su segundo, ofensivo de cara y peligroso de comportamiento que dio trabajo a la cuadrilla, lo intentó valientemente y con entrega por ambos pitones pero tuvo que abreviar porque era imposible de torear, quedando en silencio. Sus compañeros fueron Antonio Nazaré, que tuvo silencio y palmitas, y Alberto Lamela, que logró ovación y silencio.

Terminamos por hoy con otro novillero. El día 19 de mayo el novillero linense Miguel Ángel Pacheco viajó a Vic-Fezensac (Francia), para enfrentarse en festejo matinal a novillos de El Retamar, bien presentados aunque de juego desigual. A su primero, con pitones pero sin clase, lo toreó a media altura y en series cortas, especialmente por la derecha pues por el pitón izquierdo era complicado y terminó desarrollando sentido; tras estocada entera recibió ovación.

En su segundo, con cierta nobleza, con el que se desmonteró el banderillero Corruco, Miguel Ángel estuvo digno, aprovechando las buenas embestidas con temple y bajando la mano; mató de pinchazo y estocada, logrando una oreja. Compartió el cartel con El Adoureño, que cerró con dos silencios.

Padilla, cónsul en Nimes