viernes. 19.07.2024
Sí al turismo, no a las masas
Sí al turismo, no a las masas

En los últimos años, el turismo de masas ha generado preocupaciones significativas en diversas regiones del sur de Europa como España, Grecia o Italia. Tenemos en común con Grecia e Italia que estos países son famosos también por ser icónicos destinos y porque se han visto obligados a implantar una serie de medidas con el objetivo de mitigar los efectos negativos del turismo masivo. A continuación, detallaremos algunas de las estrategias adoptadas para gestionar y limitar el flujo turístico, así como para proteger el medio ambiente y preservar el patrimonio cultural. 

Medidas en Grecia

Grecia, un país conocido por sus islas paradisíacas y su rica historia, es uno de los destinos turísticos más populares del mundo. De hecho, el aumento del turismo ha sido tan desproporcionado que está generando problemas de sostenibilidad, especialmente en islas como Santorini y Mykonos. Con el objetivo de abordar estos desafíos, el gobierno griego ha implementado varias medidas. En lugares como Santorini, por ejemplo, se han establecido límites diarios en el número de turistas que pueden desembarcar de los cruceros; con ello se busca reducir la congestión y el desgaste de las infraestructuras locales.  

El país está esforzándose, además, por fomentar el turismo rural y otras formas de turismo alternativo para desviar a los visitantes de las áreas más saturadas. Esto no solo ayudaría a aliviar la presión sobre los destinos más populares, sino que también promueve el desarrollo económico de aquellas áreas menos visitadas. Así mismo, las autoridades griegas están invirtiendo en mejoras de infraestructura para gestionar mejor el flujo de turistas, incluyendo la mejora de los puertos y la gestión del tráfico de ferris de Santorini a Mykonos para asegurar que las llegadas sean más espaciadas y manejables. 

Medidas en España

España, con su mezcla de cultura, buen clima e impresionantes playas, es, sin lugar a duda, otro gran imán para los turistas. De hecho, el aumento de visitantes en grandes y pequeñas ciudades ha llevado a la adopción de medidas significativas para controlar el turismo de masas.  En Jerez de la Frontera, sin ir más lejos, el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía van a firmar un convenio para regular el uso de los pisos turísticos. Al regular y controlar las propiedades disponibles para alquiler turístico, se busca proteger residentes locales y, al mismo tiempo, reducir la presión sobre los servicios urbanos.  

Por otro lado, algunas regiones españolas han introducido impuestos al turismo. De esta forma, consiguen generar ingresos adicionales destinados a la conservación de los recursos naturales y el mantenimiento de las infraestructuras. Además, se cree que estos impuestos actúan también como un desincentivo para el turismo masivo. 

Medidas en Italia

Italia, con su patrimonio cultural incomparable y sus paisajes pintorescos, también enfrenta desafíos significativos debido a esta clase de turismo. Lugares como Venecia y la Costa Amalfitana han tomado medidas drásticas para protegerse. En Venecia, se han implementado sistemas de control de accesos para limitar el número diario de turistas que pueden ingresar a la ciudad, buscando prevenir la sobrecarga de las infraestructuras y proteger el delicado ecosistema de la laguna. La ciudad también ha introducido una tasa de entrada para los visitantes de un solo día; con ello pretenden incentivas las estancias más largas y contribuir a la financiación de la conservación de la ciudad. En este momento, hay otras ciudades y regiones italianas que están considerando la implantación de medidas similares.  

Por último, Italia está promoviendo activamente el turismo sostenible, alentando a los visitantes a optar por opciones de viaje más responsables y menos perjudiciales para el medio ambiente, lo que incluye la promoción del transporte público, la reducción del uso de plásticos y el apoyo a negocios locales sostenibles. 

Conciencia de equilibrio entre desarrollo económico y sostenibilidad ambiental

Las medidas adoptadas por Grecia, España e Italia para limitar el turismo de masas reflejan una creciente conciencia sobre la necesidad de equilibrar el desarrollo económico con la sostenibilidad ambiental y la preservación del patrimonio cultural. A través de una combinación de medidas como pueden ser el número de visitantes, la promoción del turismo alternativo y la mejora de las infraestructuras, estos países están trabajando para asegurar que sus destinos puedan ser disfrutados por las generaciones futuras sin comprometer su integridad y belleza. 

Sí al turismo, no a las masas