martes 30/11/21

Mi derecho termina donde empieza el de los demás

Esta frase de Santo Tomás de Aquino, seguramente no la ha tenido en cuenta el señor alcalde de El Puerto de Santa María, Germán Beardo, cuando anunció el nuevo servicio de patinetes eléctricos en una ciudad que carece de infraestructura para una movilidad eléctrica.

Principalmente porque no es accesible y si no es accesible, siempre mirando a las personas que usamos silla de ruedas, personas ciegas, andadores, carros de bebé o una persona mayor que le cuesta subir un bordillo, lo es mucho menos para el nuevo servicio de movilidad de la ciudad, que más que una ventaja, se está convirtiendo en un inconveniente y problema para los ciudadanos.

Cabe también resaltar que las personas usuarias de este servicio, poco o nada le importa donde dejan estos patinetes y si pudieran provocar una gran barrera arquitectónica y peligro a las personas con movilidad reducida, que bastante tenemos con nuestro día a día, para que ahora nos pongan más palos en las ruedas.

Señor alcalde, estamos viendo números patinetes tirados tapando ancho total de una acera que tiene lo justo para pasar una silla de ruedas, o mal usados y que está siendo objeto de polémica entre los portuenses y también de quienes tenemos o teníamos como destino una ciudad que daba placer y orgullo pasear por ella y que está siendo toda una odisea.

Yo le invito a pasearse en una silla de ruedas por muchas de las calles de su ciudad, verás con impotencia que tendrá que bajarse de ella, yo no puedo, para poder seguir su camino. O también taparse los ojos y usar un bastón como las personas ciegas y ver que hay algo que le impide progresar su camino y desconocen qué es, provocando al igual que la silla de ruedas que tengamos que circular por la calle con el riesgo de ser atropellado.

Cómo siempre, antes de poner en marcha cualquier iniciativa y servicios, hay que ver los problemas que pudieran ocasionar y de esta manera poder adaptar el municipio para que la iniciativa sea un ejemplo real de mejora para El Puerto y no un problema.

Señor alcalde, aunque es un problema de civismo, el responsable es usted y debes reaccionar ya antes de que cause cualquier disgusto.