El Real Betis Balompié perdió ante el Athletic Club (2-1) en su visita a San Mamés en un partido marcado por las dos caras del equipo verdiblanco. Regalar todo un primer tiempo en una plaza tan complicada le pasó factura al equipo de Manuel Pellegrini, que pese a enmendar sus errores con los cambios, no fue suficiente para empatar un partido que se había puesto muy cuesta arriba. Los goles de Vivian y Sancet, ambos en el primer tiempo, lastraron a un Betis que mostró su versión más aguerrida en el segundo y que terminaron muriendo en la orilla con el gol de Pablo Fornals y el anulado a Bakambu que bien pudo suponer un empate de oro en una jornada en el que todos sus perseguidores perdieron.
Era el momento perfecto para dar un golpe de efecto. Las derrotas de Celta de Vigo y Real Sociedad daban al Real Betis una oportunidad perfecta para afianzarse en el quinto puesto y que, salvo catástrofe, dará acceso a la próxima Champions League. El planteamiento inicial con un 442, sumado a la actitud sobre el césped los jugadores, dieron al traste con unas opciones que se revitalizaron tras un segundo tiempo en el que la mejoría fue notable gracias a los cambios del Pellegrini. Al Betis se le olvida ganar en liga, ya son cinco partidos sin ganar, y se marcha al parón con la sensación de haber perdido una ocasión perfecta para afianzarse en la quinta plaza.
Pellegrini erró en su planteamiento inicial y Vivian puso al Athletic por delante
Manuel Pellegrini sorprendió repitiendo con el mismo esquema que tan buenos resultados dio ante el Panathinaikos; un 442 con la vuelta de Sofyan Amrabat como titula en liga y con una doble punta formada por Cucho y Aitor Ruibal. El resto prácticamente lo esperado, salvo la continuidad de Pau López en portería, que vio recompensada su buena actuación el jueves con otra titularidad para seguir dándole continuidad de cara a los decisivos partidos que se vienen en Europa.
Salió en tromba el Athletic, con dos peligrosas llegadas que obligaron a Pau López a empezar interviniendo. La propuesta del Ingeniero optaba por menos control y salida al contragolpe por las bandas. Misión complicada y que en los primeros minutos no logró inquietar a la defensa bilbaína. Laporte y Vivian mantenían a raya al Cucho, que siempre que recibía tenía bien pegada su marca.
Vivian (25') que estaba exuberante en defensa, se iba a destapar como el goleador inesperado del encuentro. Una buena jugada colectiva del Athletic desarmó a la defensa verdiblanca, incapaz de taponar la llegada de segunda línea del central. Esperado gol en contra por como estaba desarrollándose un partido en el que el Betis estaba echando de menos un hombre entre líneas para poder trenzar posesiones algo más largas.
Sancet puso el 2-0 justo antes del descanso
Antony estaba en uno de esos partidos en los que sus molestias de pubalgia le impedían ser el de siempre. No encaraba y se le notaba algo tenso cuando recibía el balón. Era Abde el único capaz de generar desequilibro y la mayoría de balones pasaban por sus botas en busca de que se inventase alguna jugada de peligro. Lo peor, la fragilidad defensiva que al borde del descanso iba a terminar de desarticular un planteamiento que no iba a ningún lado.
Con algo de suspense, pues el linier en principio levantó la bandera por fuera de juego, Sancet (45') remató a placer el pase de Iñaki Williams tras una genialidad de Iñigo Ruiz de Galarreta que rompió la defensa con un pase picadito que iba a dar lugar al segundo tanto del Athletic en un momento clave del encuentro. Primer tiempo al traste. Los cuatro delanteros no entendieron lo que implicaba salir con un 442 a la hora de presionar y los de Valverde se lo hicieron pagar con dos goles que tiraban al traste la opción de sumar algo positivo en San Mamés.
Pellegrini enmendó su error con los cambios
Tomó cartas en el asunto Pellegrini al descanso con un triple cambio en busca de ganar algo de consistencia en el medio. Sergi Altimira, Fornals y Héctor Bellerín entraron en lugar de Ángel Ortiz, Marc Roca y Antony. Se le notaba que el brasileño no estaba bien físicamente y que el equipo necesitaba esfuerzos para equiparar fuerzas ante un Athletic que había ganado sobradamente la batalla táctica en el primer tiempo.
Los cambios se notaron y el Betis dio un pasito más en el partido, pese a que el primer disparo a puerta fue de Berenguer, que obligó a Pau a sacar una parada de mérito para evitar la que hubiese sido la puntilla. Reaccionó a ello con dos llegadas, la segunda de ellas con bastante peligro de Cucho Hernández. La mejoría no se transformaba en goles en el marcador, y a la hora de partido, Pellegrini decidió sentar al Cucho para dar entrada a Bakambu.
En esas, Abde tuvo la más clara del encuentro con un disparo al que Unai Simón respondió con una mano segura abajo. Terminó de quemar sus naves el chileno con el cambio del Chimy por Aitor Ruibal, justo antes de una peligrosa falta al borde del área que iba a dar pie a una maravilla de Pablo Fornals (75') para recortar distancias en el marcador. El Betis se vino arriba y, acto seguido, Bakambu iba a hacer el gol del empate, que para desgracia bética, iba a ser anulado por fuera de juego. En un visto y no visto, los verdiblancos se habían metido de lleno en el partido y todo podía ocurrir en la recta final.
Un remate de espuela de Bakambu a punto estuvo de darle al Betis el que hubiese sido un puntazo de oro. Junto a Fornals, que había cambiado el partido, Abde seguía siendo un puñal por la banda y el Betis soñaba con un empate que no iba a llegar. Lo dejó todo el equipo verdiblanco en los últimos minutos pero la suerte ya estaba echada. Regalar todo un primer tiempo en la élite sale muy caro y los verdiblancos desaprovecharon una nueva oportunidad de oro para afianzarse en la quinta plaza.
