Han pasado ya unos días desde que en la Costa del Sol recibían la noticia oficial, aunque también algo esperada un tiempo antes de que se confirmara, de que el Málaga Club de Fútbol ya no iba a prestar el estadio La Rosaleda como sede para el Mundial de Fútbol 2030. Los obstáculos a los que se tenía que enfrentar ese proyecto del nuevo estadio de la entidad de Martiricos fueron demasiado como para encontrar una solución.
En concreto, el anuncio de esta decisión llegó el pasado día 12 de julio. Fue entonces cuando Francisco de la Torre, el alcalde de Málaga, la dio a conocer a última hora de la mañana, justo después de que terminara la reunión que el propio Ayuntamiento mantuvo con la Diputación de Málaga, la Junta de Andalucía e, incluso, parte de la afición del Málaga CF, que acudieron en representación de sus seguidores.
Málaga renunció a ser sede del Mundial de Fútbol 2030
Casi desde el inicio de que se comenzara a dar forma al proyecto de la nueva Rosaleda, en su camino iban encadenándose una serie de problemas que tenían que superar para cumplir con todos los requisitos establecidos por la FIFA para la cita internacional que la Costa del Sol quería acoger.
En ese sentido, el último que surgió afectaba directamente al Estadio de Atletismo Ciudad de Málaga, el lugar elegido para acoger los partidos del Málaga, como local, mientras durasen las obras de La Rosaleda. No todos los aficionados iban a tener sitio para sentarse en sus gradas.
Aunque la intención inicial que plantearon en el proyecto era dar cabida a todos los seguidores del club, la realidad terminó siendo muy diferente. El Ciudad de Málaga tan solo iba a ser capaz de acoger a 12.500 personas y eso, teniendo en cuenta que los abonados blanquiazules, en la pasada temporada 2024/2025, fueron 26.550, era un gran impedimento.
La solución a ello pasaba por lograr que el Ministerio de Transportes otorgara nuevas autorizaciones porque aumentar el aforo de dicho estadio tendría un gran impacto en cuanto a ello. Esto tan solo fue la gota que colmó el vaso y, finalmente, el alcalde de Málaga anunció que la Costa del Sol ya no sería sede del esperado Mundial.
La nueva Rosaleda del Málaga CF seguirá adelante
Sin embargo, todo eso no ha supuesto el fin del proyecto de reformar el hogar de los blanquiazules y, ahora, De la Torre ha estado reiterando, en los últimos días, su compromiso para llevar a cabo la construcción de ese nuevo estadio para la ciudad. Se tratará de una infraestructura moderna que esté acorde con la gran expansión que está teniendo la capital.
En cambio, al haber renunciado a ser sede del Mundial, ese proyecto se ha liberado de tener que cumplir con los exigentes plazos de la FIFA, los cuales implicaban aspectos como una reurbanización de la avenida de la Palmilla, el traslado temporal del club y la construcción de una plaza-puente sobre el Guadalmedina, además de lo anteriormente mencionado.
Francisco de la Torre: "Era inviable tenerlo listo a tiempo para el Mundial"
Respecto a ello, el alcalde de Málaga ha anunciado que "se va a realizar un estudio de las mejores alternativas dentro de la ciudad y, ahora que no tenemos la presión de una fecha límite como la del Mundial, una de las opciones más idóneas es un suelo en el Puerto de la Torre, que cuenta con una superficie considerable".
De la misma manera, Francisco de la Torre ha puntualizado también que aún hay dudas técnicas que hay que resolver, sobre todo en lo que se refiere a la conectividad vial. "Hay que estudiar cómo enlazar la zona con la ronda, y eso requiere diálogo con Carreteras y con el Estado", ha explicado.
Concretando acerca de esa parcela del Puerto de la Torre a la que ha hecho mención, ha apostillado que "ese suelo y su entorno no han sido promovidos aún". "Hay que comprobar quiénes son los propietarios, si existe un calendario de desarrollo, si se puede acelerar el proceso mediante un agente urbanizador, etcétera. Pero, sobre todo, es clave resolver bien el tema de la conectividad".
Por último, el alcalde de Málaga ha matizado que esa zona no se había impulsado hasta este momento porque "quedaba tanto por hacer para que ese suelo fuera finalista, que era inviable tenerlo listo a tiempo para el Mundial".
