El Real Betis Balompié empató ante el Celta de Vigo (1-1) en el estadio de La Cartuja en un duelo considerado como una 'final' por la quinta plaza. El equipo de Manuel Pellegrini reaccionó correctamente en el segundo tiempo, después de protagonizar unos primeros 45' impropios de un equipo que se jugaba parte de sus aspiraciones de ocupar un puesto que, presumiblemente, podría dar acceso a la Champions League la próxima temporada. El gol de Héctor Bellerín permitió a los verdiblancos empatar el tempranero tanto de Jutglà y que había puesto muy cuesta arriba un partido que mereció ganar, sobre todo, en un segundo tiempo en el que reaccionó como se le exige a este equipo.
Un punto que evita una tragedia mayor y que, al menos, mantuvo enchufado al público de La Cartuja hasta el final. La falta de Aitor Ruibal en el último minuto, por la que se pidió mano en la barrera, pudo haberlo cambiado todo, pues en el rebote Bakambu obligó a Radu a sacar una mano salvadora y que bien le vale un punto a los de Giráldez. Con este resultado, el Real Betis no gana, y ya son cuatro jornadas sin conocer la victoria, pero esquiva la posibilidad de ser adelantado por el propio Celta y ya empieza a encomendarse a la remontada ante el Panathinaikos del próximo jueves en Europa League.
Un tempranero gol de Jutglà hurgó en la herida de un frágil Betis
Con las cicatrices de lo ocurrido el jueves en Atenas y sin olvidar que en pocos días se la jugará ante los griegos en Europa League, Manuel Pellegrini plasmó un once con la principal ausencia de Antony y con varias novedades como las de Héctor Bellerín y Junior Firpo en los laterales. Dos futbolistas que necesitan recuperar la forma en un tramo clave de la competición, tanto en liga como en Europa.
Cuatro minutos iba a tardar el Celta en poner patas arriba La Cartuja. Ferrán Jutglà (4') se sacó un disparo desde la frontal que, con ayuda de Álvaro Valles, iba a poner el 0-1 en el marcador. Salió en la foto el meta de La Rinconada, que no fue capaz de impedir un gol que iba a empezar muy pronto a poner las cosas cuesta arriba a un Betis sumamente frágil y con poca confianza en sí mismo.
Pudo ser peor la cosa, pues en 15' los de Giráldez tuvieron el gol, una ocasión de Durán que se marchó por centímetros y otro disparo de Jutglà al que respondió con solidez Valles. En esas, el Betis se acercó a la portería de Radu con un remate del Cucho, sacado bajo palos por Álvaro Núñez. Una sangría de ocasiones acompañada por el dominio en el juego visitante y al que el Betis respondía a través de contragolpes que se quedaban a mitad de camino.
Hasta el final del primer tiempo, los verdiblancos mejoraron ínfimamente, aunque sin ocasiones demasiado claras, la mayoría a través de centros laterales que no tuvieron recompensa. Marc Bartra se acercó al empate con un cabezazo a la salida de un córner, al igual que Abde, con un remate manso a las manos del meta tras un centro de Fornals y que iba a dar por concluido un primer acto entre pitos e inquietud de la parroquia verdiblanca.
Héctor Bellerín inició una reacción que se quedó a medias
A la vuelta de vestuarios, el Betis iba a hacer, por fin, acto de presencia en el partido. Aitor Ruibal encontró a Héctor Bellerín (47') con un extraordinario pase la hueco que el catalán iba a encargarse de definir a la perfección para poner el empate en el marcador. Gol de los llamados "psicológicos" y que iba a permitir al Betis atisbar con otros ánimos el segundo tiempo que recién acababa de empezar.
Este Betis sí tenía ya otro ritmo. Dominaba en el juego y se contagiaba de una afición que los estaba llevando en volandas. Pasada la hora de juego, Pellegrini hizo un doble cambio: Valentín y Antony al partido en lugar de Junior y Ez Abde, pasando Aitor al extremo izquierdo, que pudo incluso hacer el segundo con un disparo desde la frontal que se marchó desviado.
Sin embargo, las fuerzas volvieron a equilibrarse. El Celta empezó a venirse arriba y contó con varias ocasiones que pusieron el corazón en un puño al beticismo. Con vistas al jueves, Pellegrini decidió retirar a Cucho, ovacionado por La Cartuja tras un gran partido en el que no negoció un esfuerzo, y entró en su lugar Bakambu. El partido podía caer para cualquier lado y en la gestión bajo presión iba a estar la clave.
Ahí pudo cambiarlo todo Borja Iglesias, al que el linier anuló un tanto por un claro fuera de juego. Hubiese sido el culmen a otra tarde más para olvidar en La Cartuja, que para fortuna bética, no iba a terminar así. También estuvo cerca Aitor Ruibal, al que Radu le ganó la partida cuando lo tenía todo para terminar de consagrarse como el gran héroe de la noche. Hasta el final, el Betis lo intentó de todas las maneras, volcándose de forma descarada para cambiar un empate que para los jugadores era insuficiente.
Y casi estuvo a punto de hacerlo, primero Ruibal, con una falta que se estrelló en la barrera y que iba a propiciar un cabezazo de Bakambu al que Radu respondió con una mano salvadora que le vale un punto al equipo de Giráldez y que deja en tablas la pelea por la quinta plaza.
