El Real Betis Balompié no pudo pasar del empate ante el Rayo Vallecano (1-1) en un partido marcado por una polémica decisión de la sala VOR que bien pudo haber cambiado el destino del encuentro. Cucho Hernández fue derribado en la línea del área por Nobel Mendy y Martínez Munuera, después de varios minutos de revisión, y sin llegar a ir a la pantalla, se dejó guiar por el criterio de González Fuertes desde arriba para señalar falta en lugar de pena máxima. Una decisión que llegaba con el partido empate y con todo por decidir, pero que a la postre iba a resultar decisiva en un partido en el que el Betis se marcha con un claro sabor amargo.
El gol de Cedric Bakambu al inicio del partido fue empatado por Isi Palazón al borde del descanso. Cierto es que el Betis dominó todo el primer tiempo, dejándose llevar en un segundo periodo en el que faltó acierto de cara a gol. Antony tuvo la más clara del partido en el descuento, pero Batalla le ganó la partida cuando lo tenía todo de su mano para ser el héroe. Incluso Abde, al que el linier le anuló un tanto en el descuento al considerar que había salido la pelota por línea de fondo en el momento del pase de Ángel Ortiz. La realidad es que el arbitraje dejó mucho que desear para ambos equipos, pues el Rayo también reclamó un posible penalti de Valentín, que se perderá el derbi, y que el colegiado tampoco quiso ver. Un empate insuficiente y que pega un frenazo directo a las aspiraciones Champions del Real Betis justo a las puertas de El Gran Derbi de la próxima semana.
Bakambu abrió el marcador en el Real Betis - Rayo Vallecano
Repitió Manuel Pellegrini once por tercera semana consecutiva. Con Valles en portería, Ricardo en el lateral zurdo, la pareja Diego Llorente y Natan y el medio que tan bien le ha funcionado con Marc Roca, Fornals y Álvaro Fidalgo. El turno de Cucho Hernández iba a tener que esperar al segundo tiempo en el día de su vuelta, siendo Bakambu el encargado de llevar el peso del gol junto a Antony y Ez Abde.
El congoleño iba a ser el protagonista de un inicio de partido dominado por los verdiblancos. Suya iba a ser la primera gran ocasión del encuentro con un disparo que se marchó al lateral de la red y suyo el gol que iba a abrir el marcador. Con algo de fortuna, Bakambu (16') se encontró con un balón muerto en el área que iba a definir con contundencia al fondo de la red. Buena fue la jugada de Antony y Aitor por el costado derecho, que permitió que el balón le terminase llegando al congoleño, demostrando que sigue estando en un excelente momento de forma.
Durante la primera media hora de juego solo hubo un equipo sobre el campo. El Betis encontraba soluciones en todas las zonas del campo. Más presente Antony que Abde, bien tapado por Ratiu, pero con la mejor versión de Bakambu. Asociativo, entendiendo el juego y siendo el referente por el que prácticamente pasaban todas las jugadas. En una transición, el congoleño sirvió un balón perfectamente filtrado para Antony, que pese a driblar al portero, no encontró puerta en su disparo en el que podía haber sido el 2-0 y un mazazo importante al partido.
Del empate de Isi Palazón y al no penalti al Cucho
Pero este dominio hizo al Betis bajar sus revoluciones y en la élite una mínima relajación se paga muy cara. Moviendo el balón de lado a lado, Ratiu se sacó de la manga un centro para poner en un museo al que Isi Palazon (41') iba a responder dentro del área ganando el duelo a Ruibal y rematando a gol el primer gran acercamiento de los de Íñigo Pérez. Duro golpe al borde del descanso para los verdiblancos, que pudo ser peor tras una peligrosa falta de Lejeune que obligó a Álvaro Valles a emplearse a fondo para evitar la remontada.
A la vuelta de vestuarios, Pellegrini decidió dejar en el banquillo a Bakambu, que estaba haciendo un partido de lo más completo, para que Cucho Hernández regresase casi mes y medio después a los terrenos de juego. En su primera intervención, el colombiano sacó a Mendy una falta en el borde del área que el colegiado estuvo revisando durante varios minutos, pues parecía que el derribo había sido dentro, pero no lo determinaron así desde la sala VOR. El golpeó no salió como le hubiese gustado a Abde, que mandó el balón a las nubes, sin potencia y sin colocación alguna.
Con el derbi en el horizonte, el Ingeniero no quiso arriesgar con la amarilla de Pablo Fornals y lo retiró del partido a la hora de juego. En su lugar entró Riquelme, que iba a formar en el medio junto a Álvaro Fidalgo. Los verdiblancos habían perdido todo el peso en el partido y la ansiedad por hacer el segundo les estaba llevando a precipitarse demasiado. Por si fuera poco, Aitor tuvo que pedir el cambio al sentir una molestia y Pellegrini aprovechó la ventana para cambiar los laterales, dando entrada también a Valentín Gómez, que en su primera intervención sacó una pierna providencial para evitar el gol de Isi.
Antony pudo ser el héroe de una tarde amarga en La Cartuja
A falta de 15' para el final, Pellegrini agotó sus cambios con Deossa con intención de pescar en el ida y vuelta que se había convertido el partido. Para colmo, Martínez Munuera decidió dejar a Valentín sin derbi. El argentino vio la tarjeta amarilla en una jugada en la que el linier señaló córner, pero el colegiado apreció falta y tarjeta amarilla para el lateral. De hecho, durante varios minutos, el colegiado estuvo consultado una posible roja y penalti del argentino, que finalmente quedó en nada.
El culmen de un final de partido en el que el Betis estaba totalmente desubicado. Tan solo alguna carrera de Abde parecía romper la monotonía de un segundo tiempo de muy bajo nivel por parte de los verdiblancos en el que apenas inquietaron a Batalla, salvo en los últimos minutos de descuento.
Los 12 minutos de descuento añadidos, de los que se jugaron diez como mucho, hicieron que el Betis se volcase por completo. Y ahí la tuvo Antony. Solo ante Batalla, el argentino le ganó la partida en un mano a mano que bien pudieron valer tres puntos. El final fue agónico para el Betis, al que incluso el linier le anuló un gol a Abde por haber salido la pelota por línea de fondo en el momento del pase de Ángel Ortiz. Pero no pudo ser. Los verdiblancos acabaron muriendo en la orilla en un partido marcado por un no penalti sobre el Cucho Hernández que dará mucho que hablar en la antesala del derbi.
