El Sevilla FC se llevó una victoria de prestigio en El Gran Derbi ante el Real Betis (1-0). El equipo de García Pimienta hizo más méritos que los verdiblancos para llevarse el partido y un gol de Lukebakio desde los once metros, tras un discutido penalti, terminó por dictar sentencia. Aunque el Betis tuvo sus ocasiones, lo cierto es que estuvo lejos de ser el equipo que se esperaba en el día de hoy. Manuel Pellegrini no estará nada satisfecho por lo visto en el césped, y pese a que el Sevilla se quedó con uno menos en el descuento, no logró encontrar el ansiado gol del empate.
Nervión llevó en volandas a los suyos en un partido marcado por la igualdad y por la hiperactividad de Ejuke y Lukebakio, pues ambos dieron la tarde a Héctor Bellerín y Ricardo Rodríguez, ambos muy lejos del nivel esperado. Pese a que los de Pellegrini apretaron el tramo final, estrellando Bakambu un balón en el poste incluso, la victoria en El Gran Derbi cayó para el lado local. Así, ambos equipos se marcharán al parón con distintas dinámicas y con los mismos puntos en LaLiga, aunque el Betis por encima por la diferencia de goles.
Igualdad, intensidad y sin goles al descanso en El Gran Derbi
El Gran Derbi en Sevilla se vive de una manera diferente. El mejor derbi de España es pasión, es emoción, es sentimiento... es puro fútbol. Tanto Manuel Pellegrini como García Pimienta apostaron por sus onces de más fiables, pues como es obvio, ante el eterno rival uno siempre debe salir con todo. Ante un Ramón Sánchez-Pizjuán vestido de gala, los de García Pimienta comenzaron el encuentro con una marcha más.
El Sevilla FC salió a avasallar a un Betis que no sabía ni donde estaba y en el minuto 9 el Pizjuán se vino abajo con un gol anulado a Ejuke por fuera de juego. Nervión era una caldera y contagió esa energía a los suyos que minimizaron a los de Pellegrini durante buena parte del primer tiempo.
Hasta el minuto 20, los verdiblancos no pudieron respirar ante un Sevilla dominante. Vitor Roque tuvo un tímido acercamiento de cabeza y Lukebakio contestó con una falta que atajó Rui Silva. Sin llegadas demasiado claras, el encuentro estaba encasquillado en el centro del campo, donde ninguno lograba gobernar como quisiera.
Pese a que el Sevilla fue superior en el inicio, el Real Betis rozó el gol en un disparo de Lo Celso en la corona del área al que no llegó Nyland y que se escapó rozando el poste derecho. Esta ocasión abrió en cierta manera la veda, y casi en la continuación, Nyland salvó un gol cantado de Vitor Roque con una parada de puros reflejos. La tuvo también Ejuke en estos minutos, pero su disparo dentro del área se marchó desviado.
Con alternativas en ambos bandos se marchó el partido al descanso. Vitor Roque, Carmona y Lukebakio se acercaron al gol pero ninguno logró desnivelar la balanza de un partido que estaba siendo un espectáculo pese a que no llegaban los goles.
Lukebakio puso por delante al Sevilla FC
Cuando no llevaba ni un minuto el segundo tiempo, el colegiado señaló una más que discutida mano de Diego Llorente dentro del área para que Lukebakio (48') abriese el marcador. El Pizjuán estalló de alegría tras el tanto del belga que trastocó por completo los planes de Manuel Pellegrini. Y la cosa pudo ir a peor para los béticos, pues Isaac Romero falló una clara ocasión que atrapó Rui Silva sin demasiados problemas.
Contra un Sevilla crecido y bastante superior, Pellegrini optó por mover fichas a la hora de partido; Bakambu y Aitor Ruibal entraron en lugar de Vitor Roque y Marc Roca. Este cambio relegó a Fornals al doble pivote, pues en banda estaba sufriendo demasiado y sin apenas incidencia en el juego.
Precisamente, Bakambu tuvo en sus botas el poder cambiar el devenir del encuentro. El congoleño estrelló una de las mejores jugadas del partido en el poste, y acto seguido, Pimienta movió el banquillo dando entrada a Lokonga y Jesús Navas. El capitán fue ovacionado como se merece en el que será su último derbi.
El Real Betis se volcó pero el Sevilla se mantuvo firme
El tanto obligó al Betis irse arriba en busca del empate y consiguió ganarle metros al Sevilla. La entrada de Ruibal fue un soplo de aire fresco en el costado derecho, y junto a la inercia de Bakambu, hacían soñar al Betis con un empate que por cada minuto que pasaba se hacía más complicado.
El Sevilla jugó sus armas y lo supo hacer a la perfección, sacando de quicio a los verdiblancos entre cambios y pérdidas de tiempo. Los rojiblancos ya habían hecho la parte más complicada de la misión y en los minutos finales tan solo le quedaba aguantar el marcador. Lukebakio pudo matar el partido a 8 minutos del final tras una gran contra de Ejuke, pero su disparo se marchó fuera incomprensiblemente.
A tres minutos para el final, Lukebakio volvió a tener en sus pies la sentencia, pero esta vez Rui Silva iba a salvar al Betis de un segundo tanto que ya hubiese sido más que definitivo. Pese a los seis minutos de descuento y la expulsión de Nianzou por doble amarilla, el Betis no iba a lograr el empate y el Sevilla FC se terminó llevando El Gran Derbi.



