domingo. 04.12.2022

Elecciones Andaluzas: La verdadera gloria está en convencer

Juan Espadas junto a Pedro Sánchez y Susana Díaz de fondo - Europapress (1)
Juan Espadas junto a Pedro Sánchez y Susana Díaz de fondo - Europapress

Decía Abraham Lincoln que “si quieres ganar un adepto para tu causa, convéncelo primero de que eres su amigo sincero”. Y en eso andan los partidos políticos que a finales de este año, si no hay sorpresas, se batirán en competición para conseguir ser la formación que más votos logre meter en las urnas.

No digo nada nuevo, si afirmo que en precampaña llevamos más de un año, y que las formaciones con mayor representación en Andalucía van incrementando su ritmo a medida que transcurren los días y se va acercando el horizonte de los comicios autonómicos en Andalucía, tan sólo hay que pararse a leer las agendas diarias, para poder comprobar, no solo como se incrementan las rutas, sino para saber cuáles son esos puntos estratégicos que a un lado y a otro del arco político, los equipos intentan conquistar.

Pero, no cabe duda, que la ciudadanía cada vez está más desencantada de la política y volver a ilusionar al electorado es un reto a la altura de muy pocos, porque al final, hasta las nuevas formaciones van perdiendo frescura a medida que alcanzan objetivos, y tocan esas “moquetas de poder”, que lo cambian todo.

Las señales están ahí, y son claras, tan sólo hay que dar un repaso a la actualidad, para observar que ni con la que está cayendo la sociedad es capaz de movilizarse de forma contundente, a pesar de que todos somos testigos de una de las peores etapas de los últimos cuarenta años.

El gobierno del “cambio radical” el que venía a llenar de las estancias de San Telmo de aire fresco y renovado se ha quedado en un discreto lifting como esos que anuncian las clínicas de medicina estética cuando te dicen “tu amigas te notarán mejor, pero no sabrán que te has hecho un retoque”.

Al ejecutivo de Juanma Moreno hay que reconocerle el enorme esfuerzo que ha hecho a la hora de impulsar el emprendimiento en la región, ese mérito es suyo y solo suyo, y hay que alabarlo, ya que 1 de cada 4 nuevos autónomos es andaluz, lo que ha situado a nuestra región en líder en emprendimiento.

También hay que destacar los grandes esfuerzos realizados por el líder de Ciudadanos, Juan Marín a la hora de impulsar el turismo en Andalucía.

Pero en áreas más complicadas como Justicia, dónde al ejecutivo del cambio no ha sido capaz de llegar al aprobado, o Sanidad y Educación, dos consejerías muy complicadas, a las que no han sabido cogerle el pulso, y su gestión se ha quedado en un muy deficiente.

El tándem PP-Ciudadanos, ha centrado su estrategia en activar el motor de la economía y en proyectar la imagen de ser “el mejor partner de negocio para empresarios y emprendedores”, quizás porque al centro derecha siempre se le ha dado bien navegar en aguas económicas y tener buenas relaciones con los representantes de la patronal.

Otro asunto son los sindicatos, la mayoría de ellos afines a formaciones políticas de izquierda, que son los que mueven y remueven las entrañas de áreas tan importantes para la ciudadanía como la sanidad. Nadie niega que la pandemia del COVID ha afeado y mucho lo poco bueno que Jesús Aguirre y su equipo hayan podido poner en marcha durante la legislatura, pero tampoco es un argumento echar las culpas al COVID de las grandes deficiencias de la gestión sanitaria en Andalucía. Y es este, uno de los melones que el tándem de centro derecha no ha sabido calar.

Prueba de ello son los resultados que el electopanel autonómico del portal Electomanía publicaba el pasado 31 de marzo, en el que por primera vez en muchos meses aparecía la formación de Juan Espadas como posible ganador de las elecciones en Andalucía. El PSOE pasaría del 27,95% obtenido en los comicios autonómicos de 2018 al 29,3% en caso de que la cita electoral tuviera lugar ahora, lo que supondría una mejora del 1,35%, a pesar de la nefasta gestión de Pedro Sánchez y sus socios en la Moncloa.

Los populares tendrían que conformarse con un segundo puesto, a pesar de haber crecido en intención de voto un 8,15% desde su llegada al gobierno de la Junta de Andalucía. Quizás lastrados por VOX, quién también crece casi en la misma proporción que los de Juanma Moreno pasando del 10,95% de los votos obtenidos en el 2018 al 18,7%, según el electopanel.

Los de Abascal que han centrado su estrategia de comunicación en el Pin Parental, los chiringuitos de género, los MENAS, la inmigración ilegal, la defensa de la caza y la tauromaquia, no han sido capaces de vender su gestión de oposición en áreas tan importantes como Justicia, Agricultura, Cultura, Sanidad o Educación.

Si hay un auténtico perdedor a primera vista es Adelante Andalucía, la formación liderada por Teresa Rodríguez que caería un 10,38%, y sería el gran perdedor de cara a la cita electoral que se espera tenga lugar a final de este año, en la que Podemos lograría el 7,7% de los votos recogiendo a buena parte del electorado que pierde la izquierda anticapitalista de Rodríguez.

No podemos obviar en este análisis a las pequeñas formaciones como Jaén Merece Más, Andaluces Levantaos o Por Huelva, sobre todo viendo el papel que estos ha jugado en los recientes comicios de Castilla y León. Quizás porque a estas pequeñas formaciones la ciudadanía los percibe como más cercanos y creíbles por su espontaneidad a la hora de reclamar lo que consideran de justicia, una estrategia que VOX supo explotar en sus comienzos pero que poco a poco está perdiendo, a medida que va conquistando instituciones.

Lo que está claro es que la carrera hacia San Telmo está muy abierta y que va a hacer falta tener un plan A, un plan B y un plan C, para convencer a los andaluces cuál es la mejor opción no solo para los próximos cuatro años, sino para afianzar el futuro de una comunidad que ha sufrido el letargo de 40 años de socialismo.

Elecciones Andaluzas: La verdadera gloria está en convencer