lunes 29/11/21

“El nieto cumple 50 años”

"Las abuelas andaluzas son capaces sin un duro de llevar a su familia adelante con cuatro puerros, cuatro kilos de lentejas, dos tomates y mucha levadura"

“El nieto cumple 50 años”

"Las abuelas andaluzas son capaces sin un duro de llevar a su familia adelante con cuatro puerros, cuatro kilos de lentejas, dos tomates y mucha levadura"

Sin duda, la labor era tan difícil como la de conseguir que el Alahurin de la Torre FC jugara la fase de grupos de la Champions algún año en su historia. Pero creo que poco a poco se va consiguiendo.

Y no me refiero a la odisea irreal futbolística, me refiero a la de conseguir entrar en los hogares de aquellas mujeres que llevan delantal y silla de nea al fresquito y que mueren por su nazareno, su Juan y Medio…y sus nietos.

Y ahí es donde entra Juanma Moreno, que tenía, y tiene, la difícil labor de apaciguar el dóberman que traen los hijos y los maridos a casa de vez en cuando para asustar a la abuela.

Las abuelas andaluzas, son dueñas de un matriarcado mágico, sin subvenciones, donde son capaces sin un duro de llevar a su familia adelante con cuatro puerros, cuatro kilos de lentejas, dos tomates y mucha levadura. Si a eso le unimos su gracia, sus ocurrencias y su cariño desmedido, su poder incluso es capaz de ayudar a una calle entera junto con sus amigas de acera, para juntas conseguir crear una corriente de opinión en asambleas publicas al fresco de la tarde, una corriente realmente imparable y contagiosa.

Por ello, las abuelas de Andalucia están descubriendo a ese muchacho educado, peinadito y recatado, limpio y escamondado, planchado y arreglado que cumple a la perfección la imagen del nieto idílico que toda abuela quiere tener.

Ese nieto, que entra por las pantallas de sus televisores que no tienen otro canal que el autonómico, las está conquistando incluso en territorios donde el animal sin correa campa a sus anchas.

Yo no sé ustedes, pero la que mandaba en mi casa, el bloque, y en la calle…era mi abuela. Vivíamos en un matriarcado democrático donde por respeto, y por edad, debíamos hacer caso a la abuela.

Y cuando a la abuela le da por un nieto, no hay quien se lo quite de la cabeza.

¡El poder de las abuelas! capaces de tumbar sindicatos, apesebrados, redes clientelares, estómagos agradecidos y asociaciones “bluf” que tanto daño hacen a una Andalucia imparable, la cual debe apoyarse en ellas, las “abuelas”, para recuperar el desarrollo de nuestros pueblos que viven anclados dejadas atrás.

“El nieto cumple 50 años”