Lo que nos diferencia a los defensores de las ideas de la libertad de los estatistas (de todos los partidos...) es que, mientras los liberales toleramos que otros persigan su proyecto vital, para los estatistas parece que la preocupación principal es negar a los demás la posibilidad de vivir su vida como buenamente puedan y quieran.
Viene esta PENSAción Liberal de hoy a cuento del enésimo ataque que en estos días perpetra el gobierno contra la libertad de cada uno de nosotros. Les explico.
Desde hace años los funcionarios disfrutan de la posibilidad de elegir de quién reciben la asistencia sanitaria, pudiendo optar entre la Seguridad Social o tres aseguradoras privadas. Y claro, el socio del PSOE, Sumar, no puede soportar que la mayoría de funcionarios elijan la opción privada.
El modelo actual es un claro ejemplo de que es posible que un servicio sea de titularidad pública, pero que el sector privado preste el servicio, cobrando en este caso primas inferiores a lo que le cuesta una persona a la Seguridad Social.
Y por eso nuestra extrema izquierda odia desde hace años este modelo. ¡Porque funciona!
Pero es que, no contentos con ello, también quieren saquear el bolsillo de aquellos que, no siendo funcionarios, asumimos el coste de pagar por la salud de nuestras familias, cansados de la calidad decreciente de la oferta de la Seguridad Social. ¿Y qué se inventan? Un nuevo impuesto del 8% sobre los seguros privados. No les vale con hacernos pagar dos veces por la sanidad. Quieren más...
Estas medidas no se tratan, por desgracia, de un hecho puntual, sino de un sistemático ataque destinado a exterminar lo que más odian, la libertad de elegir de las personas, en este delirante camino de servidumbre al que nos conducen.
No es de extrañar que, ante la deriva liberticida que sufrimos desde hace años, vengan a mi memoria las palabras de mi admirado profesor, Jesús Huerta de Soto... ¡Qué invierta su p*** m****!
Mientras tanto, mantengamos la eterna vigilancia, al grito de ¡Viva la Libertad, Carajo!
