domingo. 04.12.2022

La Izquierda ya NO representa a nadie

"Cuidado, los que se manifiestan son padres y madres de familia que solo luchan por llevar un plato de lentejas a sus hijos"
Pedro Sánchez
Pedro Sánchez

Están saltando las alarmas en el espectro de los diferentes partidos de izquierdas que habitan en el Parlamento español. Las "cocinas" de dichas organizaciones han tocado a rebato para poder parar lo que ya se vislumbra en las calles. Hasta el bueno de Gabriel Rufián, ya alertó en días pasados. "No estamos en los problemas de la gente sino en chorradas y no sabemos explicarnos ante la ciudadanía".

Lo cierto es, amigos míos, que esa sociedad adormecida, anestesiada, que ha tragado con todo seguramente maniatada con el efecto de la pandemia Covid, hasta dos Estados de Alarma declarados inconstitucionales y por ende ilegales, nos hemos tragado, ha despertado y de que forma. El gatito amansado y dócil que creía Pedro Sánchez y la Extrema Izquierda Podemita, ha dejado entrever el león furioso que desde ya, se presenta en las calles de nuestro país.

Nos enfrentamos a un cambio sociológico brutal, por el mínimo espacio temporal del viraje y por lo revolucionario del mensaje que se vislumbra en en la sociedad, que sin tapujos y ambages se ha echado a las plazas y a las calles.

No creen en este Gobierno, no creen en las continuas mentiras de Pedro Sánchez, en su palabra. No creen y esto nos hace tomar conciencia de la incapacidad de ver los límites del movimiento, en las diferentes organizaciones que supuestamente nos representan en la negociación social de nuestro país.

No sólo el Gobierno ha perdido las calles. Los sindicatos de clase, llámese UGT o CCOO, la patronal CEOE o incluso ATA, la mayor asociación del gremio de autónomos están y salen muy tocadas. Y el germen del descrédito son las cuantiosas subvenciones que reciben del Gobierno y la complicidad con éste, creando una brecha con la sociedad civil. Se han convertido en satélites de Pedro Sánchez. Unos, con un silencio sonrojante con la que cae, con miles de familias y negocios en la ruina, caso de sindicatos, y otros , con esa disidencia controlada por el poder que no pueden ocultar. Garamendi o Lorenzo Amor, en el ojo del huracán.

Mientras tanto, el ejecutivo en su propaganda acostumbrada y ya sin efectos

La juventud, con cifras de paro alarmantes, son ultraderecha. Los agricultores o ganaderos, ídem. Los cazadores o la gente que vive en pueblos, son hitlerianos y fascistas renombrados. Los transportistas que hoy paralizan España, del Ku Klux Klan. Los autónomos, ultra ultra derechísima al cubo.

Partido Popular fascista, UPyD, ultraderecha, Ciudadanos falangistas, Vox cavernarios.

Pero los buenos y demócratas anidan entre socialistas, golpistas catalanes, etarras y la Extrema Izquierda de Irene Montero. Pues, estos  demócratas" han perdido las calles y cuidado, porque los que se manifiestan son padres y madres de familia que solo luchan por llevar un plato de lentejas a sus hijos, y éstos no paran ante engaños, estigmatizaciones o insultos proferidos desde el Gobierno o las televisiones subvencionadas. De hecho, no quieren subvenciones sino soluciones.

La Izquierda ya NO representa a nadie