lunes. 27.06.2022

A la izquierda le queda meter miedo

"Ya se sabe, que el comodín de Franco y las cartillas de racionamiento ya no funcionan"
Juan Espadas junto a Pedro Sánchez y Susana Díaz de fondo - Europapress (1)
Juan Espadas junto a Pedro Sánchez y Susana Díaz de fondo | Europapress

El que ha estado metido durante varios años en las mismísimas tripas de los partidos políticos y sabe lo que se cuece en los fogones de sus respectivas cocinas, sabe, como si de un automatismo se tratara, lo que va a pasar a grandes rasgos el próximo 19 de Junio.

La izquierda se va a pegar un severo leñazo y no duden de que es la antesala de lo que le pasará a Sánchez nada más convoque elecciones generales. Por mucha subvención a las grandes cadenas de televisión y radio, a las grandes editoriales de prensa, nadie va a poder tapar, ni echar tierra por encima a lo que los españoles ven, hablan y cotejan en la calle a diario.

Hay tics, que te dicen a ciencia cierta que en Andalucía el gobierno del cambio va a seguir de la mano de Juanma Moreno Bonilla. Hay tics muy claros de todas las formaciones que dejan claro que VOX avanza y va a obtener un gran resultado, capaz incluso de dar el sorpasso a todo un Partido Socialista que se derrumba por momentos.

El hecho de que en Canal Sur, la televisión de todos, la formación de Macarena de Granada, no aparezca en parrilla, es síntoma ineludible de que la portavoz del partido de Abascal está arrasando, y según encuestas la tendencia clara es que a día que pasa, más afectos y más adeptos gana para hacer algo digno de epopeya griega en esta futura convocatoria andaluza.

La izquierda anda pérdida. La calle, los barrios, el campo, los pueblos y la juventud le han dado la espalda. Algo se han perdido para que el otrora puntal fuerte de los socialistas como eran los núcleos rurales, hayan virado de PSOE a VOX en apenas cuatro años. Ya en las anteriores elecciones,  era significativo que en pueblos de las diferentes comarcas sevillanas donde el PP era pura anécdota, VOX era una moda para los jóvenes de la localidad que sin complejos, sin taparse, reconocían votarles.

Esto, sin lugar a dudas, ha ido a más y se va a a acentuar. VOX ahora es el partido antisistema para esa gente del campo que sólo pide vivir con el sudor de su frente, que sólo pide respeto y consideración hacia ese campo que ya nos salvo en época de pandemia y que ve que el Gobierno de Sánchez ha dejado en la precariedad más absoluta.

La izquierda, pierde el campo, pierde la juventud. Una juventud que en el tramo comprendido entre los 18 años y los 24, vota igualmente a VOX en masa. Una juventud que ha visto como se le ha cercenado el futuro y el bipartidismo no ha sabido darle respuesta.

Que un joven de 30 años, puede independizarse es ya una quimera. Que pueda formar una familia es algo de ciencia-ficción. Se sienten engañados y VOX es el partido refugio para ellos en un claro acto de dar un golpe en la mesa y que se les tenga en cuenta. Para que mencionar a Podemos, cuando los únicos que han mejorado su nivel de vida, han sido sus dirigentes. A los hechos me remito.

Pues eso, que visto lo visto, y ante la falta de capacidad de ilusión, de motivar y de llamar a su potencial electorado, difícil por otra parte cuando la mujer del candidato socialista es una presunta enchufada en la Faffe, la señora “ wordperfé”, a la izquierda le queda el meter miedo con eso de “ que viene el lobo”. Ya se sabe, que el comodín de Franco y las cartillas de racionamiento ya no funcionan.

A la izquierda le queda meter miedo