viernes 3/12/21

La ResistenCsia

Tribuna libre de Javier Álvarez, "afiliado" de Cs y empresario autónomo de Jerez

Nos encontramos próximos a dar carpetazo a este “annus horribilis” llamado 2.020 y no puedo dejar de pensar en esa famosa ley de Murphy que viene a concluir que, por muy mal que están las cosas, siempre son susceptibles de ir a peor.

El panorama económico es demoledor, la crisis incipiente que ya se barruntaba, a nivel mundial, a principios de año, se ha visto acelerada y magnificada por la pandemia ocasionada por la Covid-19 y, en España, además, esta tormenta perfecta, este inesperado iceberg, nos ha cogido desagraciadamente con el sucesor del capitán del Titanic al frente de nuestra embarcación, con el capitán Sánchez, con orquesta incluida, una orquesta formada, nada más y nada menos, que por veintitrés músicos que no cesan de tocar su desafinada melodía mientras contemplan impasibles el hundimiento de ese barco en el que viajamos todos, de nombre España.

El panorama político es igualmente muy preocupante, hemos retrocedido más de cuarenta años en muchos de los avances conseguidos en nuestro país, el consenso alcanzado durante la transición, ese difícil equilibrio convivencial que tanto trabajo y generosidad costó, ha saltado por los aires. Zapatero puso la mecha y el actual gobierno social-conunista (expresión utilizada por el propio vicepresidente del Gobierno en recientes fechas) ha detonado la explosión.

PSOE y su deriva populista y totalitaria

En estas circunstancias las leyes de la física se muestran inexorables y a la deriva populista y totalitaria capitaneada por un radicalizado PSOE y sus envalentonados socios-matones se antepone, en metafórico cumplimiento de la tercera Ley de Newton, una fuerza igualmente extrema y de sentido contrario encarnada por Vox. Las dos Españas han vuelto, desgraciadamente, y lo han hecho con una virulencia que empieza a dar miedo.

En ese escenario hostil, en el que las vísceras y la bilis obnubilan las mentes, un pequeño grupo de personas, entre las que me esfuerzo por incluirme, aún pensamos que la única alternativa posible a esta preocupante situación pasar por recuperar y regenerar el centro político, por reivindicar la moderación, la sensatez, el diálogo, el respeto a los adversarios (nunca enemigos), el espíritu de la Constitución, en definitiva, cuyo aniversario celebramos en estas fechas.

Decía el gran Adolfo Suárez que la vida siempre te da dos opciones, la cómoda y la difícil, y que, cuando dudes, debes elegir siempre la difícil porque así, al menos, tendrás la seguridad de que no ha sido la comodidad la que ha decidido por ti. Es por esto que un día, hace casi seis años, decidí, por primera vez en mi vida, afiliarme a un partido y hacerlo en Ciudadanos, porque sabía que no sería fácil, porque no albergaba ninguna aspiración pero también estaba convencido de que un partido de centro en España no solo era necesario si no que era imprescindible.

"Media España no puede gobernar contra la otra media"

El futuro de este país, nuestro futuro, el de nuestros hijos, pasa indefectiblemente por el centro, por ese denostado espacio político al que se descalifica continuamente desde ambas orillas pero sin el cual el necesario, el imprescindible equilibrio vital, no será nunca posible. Media España no puede gobernar contra la otra media, no es bueno, no es sano pero, sobre todo, no es sostenible en el tiempo.

Por todo ello y cuando el año toca a su fin quiero dedicar estas líneas a mis compañeros, a los que tomaron esta misma decisión, a esos valientes que luchan, día a día, porque los valores del centro político pervivan, a esos compañeros que trabajan por conseguir un partido más democrático internamente que los demás, con valores y principios más sólidos, en los que el mérito y la capacidad sean sus baluartes, para que nuestro ejemplo sirva de guía a la sociedad, capitaneados ahora por una valiente jerezana, de nombre Inés, que está luchando con denuedo contra los enemigos internos y externos para sacar adelante este proyecto tan necesario como difícil llamado Ciudadanos.

Por todo esto y por mucho más somos la gran esperanza, la llama naranja que nunca se debe de apagar. Somos la ResistenCsia.

La ResistenCsia