martes 30/11/21

No todo vale

Tratar de poner a una formación política contra la espada y la pared en una decisión de tanto calado como la de una modificación presupuestaria está mal, muy mal
Mamen Sánchez
Mamen Sánchez

El pasado 26 de febrero se celebró un Pleno en el Ayuntamiento de Jerez en el que se debatió y votó una modificación de crédito presupuestario de más de 3 Millones de Euros. En dicho Pleno se produjo un hecho inusual y extraordinario, el Gobierno Municipal del PSOE consiguió poner a todas las formaciones políticas restantes de acuerdo en su contra. Votaron “no” rechazando la modificación propuesta.

Lejos de hacer autocrítica ante tamaño fracaso político, fruto de su acreditada incapacidad para la gestión, el consenso y el diálogo, nuestros responsables municipales reaccionaron de forma cuasi dictatorial e irresponsable culpabilizando a las formaciones que tumbaron la modificación presupuestaria, intentando manipular a la opinión pública y lanzando a las asociaciones de vecinos que tutelan contra estos partidos políticos. Hay que reconocer que esto sí lo hacen bien, son cuarenta años de clientelismo del PSOE en Andalucía y en esto son verdaderos maestros.

Un dato que la gente debería conocer es que estas modificaciones presupuestarias lo que implican es “desvestir a un santo para vestir a otro”; es decir, que lo que se piensa realizar con esas partidas de dinero público es a costa de dejar de realizar otras tareas que están presupuestadas. Bien harían los afectados por el rechazo a esta modificación presupuestaria (vecinos, policía, etc.) en preguntarse porqué se les prometió algo sin tener garantizados los recursos económicos para llevarlo a cabo, ¿no es esto una forma de engaño?

Por si fuera poco lo anterior hay que destacar la “metodología” de trabajo, la chapuza por no pensar en la mala fe: enviar por correo electrónico documentos con más de cien páginas a las once de la noche anterior a la celebración del Pleno es dejar en una absoluta indefensión a la formación política que las recibe; “Ciudadanos” en el caso que nos ocupa, ya que es materialmente imposible estudiarlos con un mínimo de profesionalidad y rigor para tomar una decisión de tanta trascendencia. ¿Se imaginan cuánto duraría en la empresa privada un Director General que enviara el orden del día y la documentación a sus consejeros la noche antes de celebrarse el Consejo de Administración de la Sociedad?, ¿es esto un síntoma de buena gestión o más bien de lo contrario?

Tratar de poner a una formación política contra la espada y la pared en una decisión de tanto calado como la de una modificación presupuestaria está mal, muy mal. Hacerlo de una manera tan oscura y con triquiñuelas está aún peor y nos dice mucho acerca de la talla política de sus artífices, pero lo que resulta a todas luces intolerable e inmoral es tratar de poner a la opinión pública, a la ciudadanía, en contra para intentar tapar un fracaso político consecuencia de una manera de actuar poco profesional y despótica que rehúye la negociación, el acuerdo y el consenso con otras formaciones políticas.

En Ciudadanos no vamos a caer en el rencor ni en el revanchismo político, no estamos en política para eso, y ya hemos ofrecido al Gobierno Municipal comenzar a trabajar en un presupuesto municipal adaptado a la nueva realidad que ha venido marcada indefectiblemente por la pandemia de la COVID-19 y que ha modificado las necesidades y prioridades de Jerez y los jerezanos. Porque en política, como en la vida real, no todo vale, tiene que haber límites éticos y morales ya que vivimos tiempos muy duros y es hora de aparcar las diferencias, anteponer el interés de la ciudad a cualquier interés particular o partidista y llegar a acuerdos y consensos amplios que den confianza a los jerezanos y a aquellos que contemplen la posibilidad de realizar inversiones en nuestro término municipal en beneficio de todos.

No todo vale