jueves 28/10/21

El timo del salario mínimo

"15 Euros al mes no va a mejorar, de forma sensible, la vida de nadie"
El timo del salario mínimo
El timo del salario mínimo

La Ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, junto con los sindicatos han acordado volver a incrementar el salario mínimo en 15 Euros al mes, acuerdo para el que no han contado con el beneplácito del representante de las empresas que, al final, son las verdaderas paganas de la fiesta mientras la clase política y sindical dirigente conserva intactos sus privilegios sin realizar ni el más mínimo esfuerzo.

A priori una subida de 15 Euros al mes, o, lo que es lo mismo, 180 Euros al año, no parece que suponga un gran esfuerzo por parte de las empresas ni que ponga en riesgo su viabilidad de la misma manera que 15 Euros al mes no va a mejorar, de forma sensible, la vida de nadie. Y digo a priori porque, a poco que profundicemos en el análisis, la realidad y las consecuencias pueden ser muy distintas y, probablemente, mucho más negativas de lo que podrían parecer si sólo nos quedamos en la superficie, en el titular.

Para comenzar a valorar las consecuencias de esta medida deberíamos analizar, en primer lugar, el contexto en el que esta medida, populista donde las haya, se produce, a saber:

  • Esta subida del SMI se suma a las producidas los años 2.019 (22%) y 2.020 (5,5%) y que lo situaron en 950 €/mes en circunstancias económicas tan duras para las empresas como la crisis de la COVID.
  • Este incremento conlleva, a su vez, un incremento en las cotizaciones a la Seguridad Social que deben pagar las empresas.
  • En España el 97 % del tejido empresarial está compuesto por PYMES y, a su vez, el 94 % son microempresas, empresas que tienen un máximo de diez empleados y, por consiguiente, con escaso músculo financiero. En el 3% restante estarían ubicadas las famosas empresas del IBEX, tan recurridas y recurrentes para los populismos de izquierda, que son, curiosamente, a las que menos va a afectar esta subida del SMI porque son las que mejor salario promedio pagan en España.
  • El IPC interanual está descontrolado y se sitúa en un 3,3%., el más alto desde el año 2.007 que se situó en el 4,22% .
  • El precio de la gasolina y el gasoil se ha disparado y, en el último año, cuesta una media de 14 € más llenar el depósito de un turismo, no digamos el de un camión, una locomotora diésel o un barco.
  • El precio de la electricidad, según la OCU, se ha incrementado un 25,1% en lo que llevamos de 2.021 con respecto a 2.020.
  • Por si lo anterior fuera poco además se van a incrementar las cuotas, una vez más, para los 3,5 millones de autónomos de este país, que son los principales empleadores.

En definitiva y para no extenderme mucho más, ¿Cuáles serán las consecuencias de este incremento del SMI en el esclerótico tejido empresarial español?, pues me atrevo a aventurar las siguientes:

  • Destrucción de empleo: en el único estudio serio realizado sobre la anterior subida del SMI, el Banco de España, que convendrán conmigo que no es una entidad sospechosa de ir contra los intereses del Gobierno, concluyó que se habían dejado de crear más de 100.000 empleos y ya ha advertido que con esta subida las consecuencias será similares, y esto sin entrar a valorar los que se destruyeron.
  • Muchas pequeñas empresas y autónomos empleadores no van a poder soportar el sumatorio de todos los costes antes enumerados (luz, combustible, seguros sociales, cuotas, etc.) y se verán obligados a reducir sus plantillas o los contratos de sus trabajadores cuando no directamente a cerrar o a trabajar en B, no porque sean unos egoístas insolidarios, si no simple y llanamente, para poder sobrevivir y sacar adelante a sus familias.
  • El conjunto de la población, especialmente las clases medias y bajas, verán somo su capacidad adquisitiva disminuye y, por consiguiente, se va a producir, se está produciendo ya, de hecho, un empobrecimiento generalizado de la población como consecuencia de la disminución del poder adquisitivo y el aumento del IPC.
  • El acceso a la financiación para la adquisición y compra de los bienes de consumo se va a ver dificultado para las personas con rentas más bajas ya que las financieras, para estudiar cualquier operación de financiación, ponen como requisito que la nómina aportada sea al menos igual o superior al SMI, al subir el listón mucha gente (trabajadores a tiempo parcial, por ejemplo) van a quedar fuera del acceso a la financiación y les tocará ahorrar(no se cómo) para poder comprar un simple lavadora o un televisor y no digamos un coche.
En resumen y como siempre que se aplican políticas socialistas y populistas de izquierdas tendentes sólo a contentar a su dogmática e iletrada parroquia o cuando políticos que no han emprendido en su vida ni han experimentado el esfuerzo y los sacrificios que conlleva montar una empresa y arriesgar su patrimonio toman decisiones sobre problemas reales que afectan directamente a la vida de las personas las consecuencias serán más destrucción de empleo, más paro, disminución de la riqueza de un país, más desmotivación para el emprendimiento y mayor pobreza de sus gentes.

El timo del salario mínimo