El artículo de opinión “La necesidad de un centro ideológico en Andalucía ante las próximas elecciones autonómicas”, publicado el pasado 29 de julio en este medio por Antonio Conde, me hizo reflexionar y realizar un pequeño sondeo al respecto.
De mi reflexión podría decirse que es bastante probable que el Partido Popular quiera adelantar las elecciones en Andalucía para evitar los grandes desafíos a los que se enfrenta. El principal de ellos es que la oposición logre centrarse plenamente y aprovechar la creciente crispación social en la comunidad.
Permítanme explicarme, existe un vídeo viral en el que se ve a varias familias en el Parlamento andaluz recriminándole a Juanma Moreno la falta de pediatras para sus hijos. Juanma, visiblemente incómodo, responde que la oposición le traiga todas las semanas comités de visitas no es razonable. Esta reacción evidencia que no se siente cómodo con esta nueva etapa y que el final de la legislatura podría volverse muy cuesta arriba para él.
Este problema puede parecer simplista, pero hay que tener en cuenta la crispación latente en la calle en relación con la sanidad y la educación. Siempre hemos convivido con listas de espera, pero es nuevo la innegable manifestación generalizadas en el ámbito rural, provocadas por la falta de profesionales sanitarios.
La carencia de recursos en los pequeños municipios resulta totalmente incompatible con la lucha contra la España vaciada. Difícilmente alguien querrá instalarse en un lugar donde no haya un médico o un pediatra disponible.
También es novedosa en esta legislatura la gran cantidad de centros privados que están surgiendo en el ámbito de la Formación Profesional, tanto de grado medio como de grado superior. No hace mucho, en ciertos entornos era realmente difícil encontrar estudiantes que optaran por formarse en estos centros. Hoy ocurre lo contrario, se ha normalizado que muchos estudiantes se vean forzados a ingresar en ellos, a pesar del aumento de sus precios.
En mi caso, me he encontrado con situaciones en las que no solo el coste ha subido, sino que la calidad tampoco me ha parecido del todo clara. Por ejemplo, he visto ciclos formativos con un marcado enfoque práctico en los que las clases eran completamente a distancia, lo que me resulta contradictorio. Tal vez no esté del todo actualizado respecto a estas nuevas metodologías pedagógicas a pesar de que concluí un grado universitario en la UNED, pero sí puedo decir que, en mi grado universitario, las clases prácticas de estadística a distancia se me hicieron especialmente cuesta arriba.
Estos problemas entre otros, se suman a la situación de la candidata del PSOE a la Junta de Andalucía, que proviene del partido a nivel nacional salpicado por investigaciones de corrupción que pueden afectar a su reputación, pese a no estar ella directamente implicada. Puede parecer alarmista, pero si miramos con retrospectiva histórica, esta misma candidata ya fue estigmatizada anteriormente por los casos de corrupción en el gobierno andaluz relacionados con los ERE, a pesar de no haber sido investigada ni, mucho menos, sentenciada. Pero son cosas de España hacer leña del árbol caído.
Esto podría llevar al PP a adelantar las elecciones con la intención de esquivar estos problemas e intentar alcanzar una mayoría absoluta, evitando así verse obligado a negociar un pacto de gobierno con Vox. Paradójicamente, el propio PP ha contribuido a estigmatizar a Vox con la línea roja de la “ultraderecha malvada”, mientras que el PSOE ha logrado normalizar alianzas con prácticamente todos los partidos, independientemente de su pasado.
