martes 19/10/21

Lo 'políticamente correcto'

No sé quién acuñó el término, pero me da a mí que sería el padre de todos los “pinochos”
JEREZ | 26 MARZO 19 | Noelia Herrera para elMIRA.es
JEREZ | 26 MARZO 19 | Noelia Herrera para elMIRA.es

Lo 'políticamente correcto'

Los hechos acontecidos estos últimos días con el incidente protagonizado por Antonio Saldaña creo que merecen una profunda reflexión.

El edil no ha robado, no ha estafado, no ha cometido cohecho ni malversación, ni siquiera ha utilizado un coche oficial para llevar sus hijos al colegio, tampoco ha agredido a nadie ni ha utilizado una tarjeta falsa para aparcar en la feria.

Ciertamente que coger el coche en estado de embriaguez no es plausible, sé que pudo ser una desgracia suprema, pero que gracias a Dios no ha pasado de destrozos materiales que se encargará de pagar con su dinero.

Sin embargo, parece que ha cometido el mayor de los delitos, y que ya no es ese hombre capacitado para gobernar que amigos y enemigos estimaban, ya ni siquiera, para presidir la comunidad de vecinos… ¡FALSOSSSS!

En este momento me detengo, ¿Qué es lo políticamente correcto? No sé quién acuñó el término, pero me da a mí que sería el padre de todos los “pinochos”, una persona con dos caras, que presumiría de una intachable moral, aunque realmente fuera un pervertido; un auténtico fariseo del “haz lo que digo, pero no lo que hago”, lo que se dice en mi tierra ser un auténtico “rata”, de los que en tu presencia dibujan una sonrisa perfecta, pero, a lo que te descuidas te clavan un puñal por la espalda (de esos, en Jerez entendemos).

A esos amigos de la moral intachable, de los que nunca fallan, de los perfectos, a esos se enfrenta Saldaña.

No sé ustedes, yo prefiero la sinceridad de un “perdón, me he equivocado”, la lealtad, en lo bueno y en lo malo, el trabajo sin descanso, la lucha por mejorar la ciudad y el bienestar ciudadano, eso, eso sí es lo políticamente correcto.

Todos nos podemos equivocar, ¿o no? Nadie es al 100% perfecto, lo importante, creo que es no equivocarte con maldad, no queriendo hacer daño, buscando el bien común.

Así, creo que se pueden y deben permitir muchos fallos; podemos pensar que algunas de sus elecciones no son las más correctas, que hay acciones que no son aplaudidas por todos, incluso, que, por no estar acostumbrado a beber, “marearse”. Pero Antonio es listo, y de esos errores aprende. Prefiero que “lo políticamente correcto” sea equivocarte por intentarlo, que no equivocarte porque no haces nada.

De todo lo malo se aprende. Aquí hay dos lecciones muy sencillas, que no todos los que te dicen estoy contigo lo están y que lo importante no es equivocarse, sino ser capaz de recapacitar. Si Dios le da una segunda oportunidad al no tener que lamentar una desgracia personal, ¿quién se atreve a no dársela?

Lo 'políticamente correcto'