miércoles 26/1/22

La Ira de la Impotencia

Alemania dispone de 30 camas UCI por cada 100.000 habitantes para atender a sus pacientes más graves, España no llega a 10

La Ira de la Impotencia

Alemania dispone de 30 camas UCI por cada 100.000 habitantes para atender a sus pacientes más graves, España no llega a 10

Hay circunstancias en la vida en que sin que haya un culpable claro de quién, o qué la ha generado, el agobio que nos genera o la impotencia que sentimos, porque se escapa a nuestro control, al instante nos produce un efecto que nos insta a buscar un presunto culpable en quien descargar el lastre de nuestra irritación. Y la situación que viene provocando el Coronavirus en nuestras vidas hace que precisamente nos encontremos ante ese dilema, ver contra qué, o contra quienes cargamos, porque en esto de la gran pandemia tiene que haber algo, tiene que haber alguien, algún motivo que no pasándose mucho esperamos saber.

Es una obviedad que en todo el proceso de la pandemia se está generando bastante frustración ciudadana al tener que luchar contra un enemigo invisible que de momento nos tiene acojonados... Y en cuanto a la diana de las críticas; de si hay más o menos infectados, más o menos fallecidos, o si la línea progresiva de la enfermedad es así, cuando tenía que ser de otra manera, si acaso alguien buscase culpables, desde luego que no sea entre el pueblo llano, en todo caso que sea en todos aquellos/as que trataron de minusvalorar la pandemia, y que obviado su devastadores resultados por torpeza o espurios intereses de corto vuelo, se lo tomaron a cachondeo, cuando ya que el tráiler de la película se estaba proyectado en otras pantallas del mundo, como China, y más tarde en Italia.

Y con este paisaje por medio; superando en España los dos mil fallecidos y los treinta mil afectados (las cifras serán distintas en diez minutos), nos enfrentamos a otros quince días de cuarentena, de miedo, de aburrimiento, de poco ejercicio y mucho frigo. Y que todo acabe ahí.

Por cierto, con respecto a las gravísimas consecuencias del COVID-19, muy lejos de las previsiones que nos hizo el farragoso Alfonso Simón. Todavía no han transcurrido veinte días de su… llamémosle profecía, cuando dijo aquello de que España todo se sustentaría en unos pocos casos sin importancia. Vaya papelón la del científico de voz anisada o faringitis crónica. Como para creerle a pies juntitos sus previsiones.

Hasta ayer mismo los ciudadanos españoles estábamos en la creencia, porque así nos lo venían pregonando tirios y troyanos los últimos veinte años, de que en España teníamos el mejor servicio sanitario de Europa. ¡Qué digo de Europa, del mundo mundial y su patio de luces! Y claro, con lo dado que somos los españoles al autobombo,  nos relamíamos el ego como el buey a su ternero, cuando a la primera prueba sanitaria realmente dura a la que estamos siendo sometidos se nos ha caído encima parte del sombraje del chiringuito. No ya por la falta de previsión a corto y mediano plazo, séase, carencia de útiles sanitarios de primera mano: mascarillas, test de pruebas, guantes de látex, respiradores, etc,etc., es que el número de fallecidos por la pandemia son espectacularmente más altos que en la mayoría de los países de nuestro alrededor, por lo que muchos empezamos a poner en cuarentena, ahora que es tiempo de ello, de que seamos los mejores en Sanidad, porque para valorar realmente el servicio sanitario de un país no sólo entra en liza el potencial humano: sus conocimientos, su calidad humana y su entrega, que ahí si somos medalla de oro, entran también en liza otros componentes, como por ejemplo el número de camas de UCI que se disponen. Y aquí, comparado con los países de nuestro alrededor, siendo los españoles lo mejor de lo mejor, en la comparativa quedamos como Cagancho en Almagro.

Alemania dispone alrededor de 30 camas UCI x 100.000 habitantes para atender a sus pacientes más graves. Italia y Francia sobre 12´5 camas X 100.000 h; España 9´7 camas X 100.000 h; Los señores del Brexit 6,6. Estados Unidos como siempre, nos lleva diez pueblos por delante, y dispone de 34´7 x 100.000 h., de camas monitorizadas en UCI.

Esta puede ser una de las varias razones del porqué en España han fallecido un 6% de los infestado del virus y en Alemania no llega al 1%. Y con estos datos por medio y el servicio sanitario en muchas partes de nuestro país casi colapsado, sin haber llegado todavía a la cresta de la ola de pandemia, sí se está llegado a un punto en que, en los triajes de los hospitales madrileños, algunas veces los profesionales tienen que convertirse en jueces que luchan contra sus propias conciencias. O, sea: quienes ocupan las plazas de UCI o quiénes no. Miedo me da. Ayer mismo me comentaba un sanitario madrileño lo siguiente: «No solo las UCI´s dirán sí, o no, con lo que ello significa, también los médicos tendrán que decidir la entrada en el hospital según las probabilidades de recuperación».

De aquí en adelante sonreiré, supongo que con mala uva, cuando alguien me diga que somos los más guapos, los más altos y los más rubios del mundo mundial de la Sanidad.

La Ira de la Impotencia