miércoles 19/1/22

Por un puñado de votos

"En los últimos días han sido cinco los miembros de Podemos los que han soltado coces a diestro y siniestro"

Por un puñado de votos

"En los últimos días han sido cinco los miembros de Podemos los que han soltado coces a diestro y siniestro"

 Artículo de Opinión de Pascual Fernández 

Que alguien me explique qué tiene que ver el culo con las témporas. A simple vista, nada, es más, ante la posibilidad de existencia, hasta el ejemplo horroriza; pues ya ven ustedes, es tal la estupidez humana que muchos individuos e individuas, además de morder la mano que le da de comer, dicen que sí hay conexión entre las dos partes del cuerpo tan dispares; y si no conexión física, química o esotérica, (que según dicen, aunque nadie sabe en concreto que es, es lo más de lo mas), si conexión de conciencia social. Eso sí, conciencia social vista desde la óptica de intereses espurios y demagogos.

Centremos un poco el tema. Según algunos mandamases del partido del señor de la coleta, aunque en verdad, en vez de mandamases, por la designación de los votos, por erráticos, por estrafalarios, antediluvianos y embaucadores, al día siguiente de las elecciones, en vez de mandamases deberían de ser mandamenos por merecimiento propio. Antes de disponernos a hincarle más rejones al señor Iglesias ( y dijo rejones, no Errejones) y a la insultante noticia que me ha dejado para el arrastre, para que nadie tache de fake news lo criticado, o sea, de noticia falsa crecida a la vera de las Redes Sociales, aclararé que además de haberla leído o escuchado en varios medios informativos, yo, incrédulo de mí, no me lo quería creer hasta que esta mañana he tenido… no digamos el placer, porque no ha sido así, pero si la confirmación, a través de una entrevista en la tele del señor Pablo Iglesias, de uno de sus acostumbrados patinazos, a mi entender, de los más indecorosos y torpes de los últimos años.

Salvando la diferencia, coña incluida, incluso más grande y ridículo que el papelón eurovisivo español. Alguien a mi lado, canalla él, comentaba la otra noche entre risitas, vino y chaqueta con el forro al revés: «el otro día, abriendo una lata de atún tuvieron que darme más puntos que le han dado a Miki y su Venda en el Festival de Eurovisión. Pero a lo que íbamos. En los últimos días por lo menos han sido cinco los personajillos de Podemos los que han soltado coces a diestro y siniestro hiriendo la cordura e inteligencia del más lego. Entre los coceadores oficiales se encuentra Isa Serra, candidata a la comunidad de Madrid, sumándose a dicha diarrea verbal Teresa Rodríguez, de Podemos Andalucía, y como no, Pablo Echenique y su homónimo Pablo Iglesias.

Algunos estábamos acostumbrados, porque parece formar parte de los genes de estos personajillos mencionados, (quede claro, no así de todos los votantes de Podemos) que cada vez que tienen oportunidad se pongan enfrente del Estado Español y del sistema democrático que desde el 1976 nos impusimos todos los españoles; bien sea en el tema terrorista, separatista, si un presidente mejicano, en modo “prota”, exige al rey de España, Felipe VI, que pida perdón por algo que ocurrió hace quinientos años; o como ayer mismo sucedió en el circo que se formó en el Parlamento Español a la hora de jurar la Constitución por parte de los separatista y demás “yerbas, pues nada, como de costumbre, sacando los pies del tiesto, allí estaba el señor Iglesias dispuesto consumar su “amor patrio”, metiendo el dedo en el ojo a millones de españoles.

Sin embargo, en su nueva torpeza, políticamente hablando, en uno de sus acostumbrados mítines-coña, es que lo ha bordado, conseguido ponerse frente a los miles y miles de ciudadanos españoles que por desgracia están a merced de una adversa enfermedad, como es el cáncer. Soltó el señor Iglesias en plan borde: «Una democracia digna no acepta limosnas de multimillonarios», refiriéndose al millonario y filántropo Amancio Ortega, presidente de Inditex, y a su generosa donación de 320 millones para la compra de 290 equipos de última generación sanitaria; aceleradores de radioterapia Halcyon con la que aplicar la radioterapia y combatir a la maldita plaga de nuestros días. De la que más de 200.000 personas ya se han beneficiado.

Partiendo de la base de que todo el mundo tiene ineludibles obligaciones fiscales con Hacienda, y los que más tienen, más todavía, pero al parecer el delito de Amancio Ortega no es haber construido un emporio empresarial de los más ricos del planeta, ni que el año 2018 haya pagado 1.682 millones a hacienda, o que entre los años 2014 - 2019 haya pagado 11.000 millones al fisco español, su delito es haber tenido la osadía de regalar a la Sanidad española PUBLICA. Repito, y con mayúsculas, sanidad PÚBLICA, no privada, 320 millones de euros. Y para muestra un botón: Para Cataluña 61 millones, para Aragón 46, Comunidad Valenciana 39, Castilla y León 30, Andalucía 28, Murcia 22, Canarias 22, Madrid 21. Y así con todas las Comunidades Autónomas. Es más, hasta la Ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero, ha dicho que, aunque prefiere que la actualización tecnológica de sanidad la afronte el Estado, pero si una empresa privada, después de pagar sus impuestos quiere dedicar parte de sus beneficios a donaciones para todos los españoles, bienvenido sea.

Como la argumentación, por parte de estos personajes de Podemos anteriormente referenciados, es que Inditex defrauda al fisco español y quiere lavar su imagen con donaciones; si eso fuese así, ¿qué están esperando los beligerantes podemitas para presenta una denuncia ante la Fiscalía del Estado? Pero de no ser así, por favor, no sean tan puñeteros y dejen de herir sensibilidades, ya que hay personas que aunque viniese la solución a su grave problema del mismísimo infierno no dudarían en aceptarla. Lo mismo que un servidor o alguno de ustedes, porque, ejemplos, haberlos Ahílos, casoplones incluidos.

También la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) ha emitido un comunicado en el que dicen que «Cualquier ayuda procedente de la sociedad civil, bien sea a través de donaciones particulares, de empresas o fundaciones, es necesaria para hacer frente a una enfermedad de la que cada año mueren miles y miles de personas».

El año pasado tuve el honor de ser invitado para abrir la reunión anual de la Junta Local de La Asociación Española Contra el Cáncer de un pueblo de Murcia, llamado Bullas, comprobando personalmente con qué esperanza tratan de vivir los afectados todo tipo de adelanto, de investigación o novedosa terapia que pueda vencer a la maldita enfermedad que les acosa. Aquella noche se habló de la donación Amancio Ortega a la sanidad española, y les puedo asegurar, señores demagogos, que el aplauso para el fundador de Inditex fue de época.

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