miércoles 25/5/22

Nacional

La borrasca Celia tiñe de naranja Madrid con un manto de polvo sahariano

Madrid ha amanecido este martes cubierta por un manto de polvo sahariano. El color azulado del cielo ha desaparecido dando paso a un naranja rojizo traído por los fuertes vientos de la borrasca Celia desde el Sáhara. La calidad del aire es muy 'desfavorable' y se recomienda a las personas con problemas respiratorios que utilicen la mascarilla y a los demás, no practicar deporte al aire libre.

José Luis Martínez-Almeida, en una visita esta mañana a las obras del nuevo centro intergeneracional situado en el distrito de Arganzuela, ha comentado que la calidad del aire se sitúa en la ciudad en la categoría de «extremadamente desfavorable» ante los altos niveles de concentración de partículas PM10, perjudiciales para la salud, especialmente para los vulnerables.

«Hoy se necesita un refuerzo de personal importante para devolver las calles a su estado habitual lo antes posible, y en segundo lugar, desde el punto de vista material, la forma más rápida de poder hacerlo es mediante el baldeo de las calles, que es donde se ha incrementado sustancialmente los recursos del Ayuntamiento de Madrid en un día como hoy», ha indicado el alcalde madrileño.

«Yo creo que cualquiera que vaya por la ciudad puede ver el estado en que se encuentra nuestro espacio público, las aceras, el asfalto, y por tanto lo que desde el Ayuntamiento estamos haciendo un esfuerzo importante en el marco de esos contratos de limpieza para que la ciudad pueda retornar a la normalidad lo antes posible desde el punto de vista de lo que es el estado de conservación y del pavimento», ha subrayado y concluido.

Los que han ido a por su coche esta mañana se lo han encontrado completamente cubierto de barro. De esta manera, los lavaderos de coches han estado funcionando sin parar e incluso a primera hora de la mañana se veían colas en algunos de ellos. Los conductores deben extremar la precaución porque el suelo está lleno de barro resbaladizo y la visibilidad no es buena.

La borrasca Celia tiñe de naranja Madrid con un manto de polvo sahariano