Una importante obra de infraestructura que avanza en uno de los centros neurálgicos del Poniente andaluz. La nueva planta de reciclaje de residuos de Almería, que sustituirá las instalaciones de la antigua planta de clasificación y compostaje que ardió en agosto de 2022, contará con una inversión superior a los 20,5 millones de euros con el objetivo de que pueda estar lista para operar en mayo de 2026 dentro del mismo recinto de Cuevas de los Medina.
En este sentido, el concejal de Sostenibilidad Medioambiental y Energética de Almería, Antonio Urdiales, ha sido quien ha precisado que la nueva planta ocupará una superficie de 7.191 metros cuadrados de los que 1.021 se destinarán a la recepción de residuos y otros 1.607 a su clasificación.
ℹ️ El Ayuntamiento anuncia la construcción de una nueva planta de reciclaje ♻️ valorada en más de 20 millones de euros.@AUrdiales1 pic.twitter.com/yUAY09dNjy
— Ayuntamiento de Almería (@aytoalm) March 26, 2025
Según ha podido conocer este periódico, la inversión de 20.548.347 euros contempla destinar 1.373.870 euros del montante total a un vertedero de apoyo, mientras que el resto de la inversión se centrará en la planta de tratamiento que edificará la empresa Prezero, con la que se ha acordado una modificación de contrato para que asuma dicha inversión y que pueda operar hasta febrero de 2035.
Nueva planta de reciclaje en Almería
Asimismo, el edil confía en que el inicio de las obras sea "inminente" puesto que la empresa tiene el proyecto de ejecución "prácticamente finiquitado", lo que le permitiría comenzar con la demolición de los fosos de recepción de residuos para edificar las nuevas instalaciones, que dispondrán de "la mejor tecnología".
La nueva planta será mucho más ecológica puesto que servirá para aumentar la capacidad de tratamiento de los residuos que producen los 203.000 habitantes de la ciudad. Además ha estimado que se podrán tratar hasta 113.000 toneladas al año de los residuos procedentes del contenedor gris frente a las 75.000 toneladas anuales que se podían procesar antes del incendio, esto es un 150 por ciento más con 38.000 toneladas de incremento.
A este respecto posibilitará incrementar la recuperación de residuos que se depositan indebidamente en el contenedor gris, pasando de los 991 toneladas al año actuales a las 6.400 toneladas en 2027, lo que supone un 645% más. Respecto a los restos del contenedor amarillo --envases de plástico, bricks y latas-- la nueva planta gestionará unas 4.000 toneladas anuales frente a las 2.500 que se podían procesar antes de 2022, lo que supone una crecida del 160 por ciento. También se podrá mejorar el porcentaje de recuperación, de un millar de toneladas a las 1.785, esto es, un 169 por ciento más.
Finalmente, hay que añadir que la nueva planta se basará en un diseño "integrado y cerrado", lo que facilitará una reducción de olores durante el proceso de tratamiento y mejor control sobre los elementos susceptibles de ser dispersados por el viento. Este aspecto también contribuye al mantenimiento de la planta, que se servirá de paneles solares para autoconsumo y de sistemas de eficiencia energética en su iluminación, estará dotada con una avanzada tecnología para la separación y valorización de los materiales.
