lunes. 27.05.2024
Garrafas de aceite de oliva - El MIRA
Garrafas de aceite de oliva - El MIRA

La Audiencia Nacional ha iniciado el juicio contra cuatro individuos acusados de un engaño que ha sacudido el sector del aceite de oliva en Andalucía. Estos individuos, según las investigaciones, vendían garrafas de aceite etiquetadas como virgen extra, pero que en realidad eran una mezcla de aceite de girasol y oliva.

Durante 2017 y 2018, estos acusados llevaron a cabo esta operación fraudulenta, buscando un enriquecimiento ilícito. La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha revelado que el plan fue meticulosamente ideado por los acusados, quienes vendían estas garrafas a intermediarios.

Para maximizar sus ganancias, los implicados ofrecían el aceite a un precio inferior al del mercado. Esta estrategia les permitía lucrarse con la diferencia de precio entre la mezcla que vendían como aceite virgen extra y el coste real de este tipo de aceite.

Las garrafas se vendían en Córdoba

En 2017, introdujeron en el mercado garrafas bajo la marca 'Bellum Olei', una marca ficticia creada por ellos mismos. Las etiquetas de estas garrafas indicaban que se trataba de aceite de oliva virgen extra con denominación de origen 'aceite de Jaén', cuando en realidad era una mezcla.

Para añadir un toque de autenticidad, las etiquetas afirmaban que el aceite era producido por la Cooperativa Virgen de las Angustias de Úbeda, Jaén. Sin embargo, todos los datos proporcionados en la etiqueta eran falsos.

La empresa Distribuciones Chacón fue el medio a través del cual se distribuyeron 153 garrafas de esta mezcla adulterada. Estas garrafas se vendieron en varias localidades de Córdoba, incluyendo Postes, Monte Alto-La Carlota y La Guijarrosa-Santaella.

No contentos con ello, los acusados también utilizaron la marca 'Carrasqueño'. Afirmaban que el aceite era producido por la Sociedad Cooperativa Andaluza 'Virgen del Perpetuo Socorro' de Alcaudete, Jaén. Sin embargo, nuevamente, se trataba de una mezcla adulterada.

Aceite de oliva
Aceite de oliva

Mezclaban aceite de girasol con aceite de oliva

El proceso de adulteración se llevaba a cabo en una nave industrial en Aguilar de la Frontera, Córdoba. Allí, vaciaban las garrafas originales y las rellenaban con la mezcla de aceite de oliva y girasol. Posteriormente, sellaban las garrafas con nuevos tapones y las reempaquetaban.

Para dar credibilidad a su negocio, los acusados proporcionaban a los compradores documentación oficial de la Junta de Andalucía. Esta documentación incluía autorizaciones y fichas técnicas del producto, que en realidad correspondían a aceite de oliva virgen extra auténtico.

Finalmente, la Fiscalía ha revelado que los acusados adquirieron hasta 74.000 litros de aceite de oliva virgen extra para adulterarlo. Además, establecieron relaciones comerciales con otras empresas, vendiendo productos como jamones ibéricos y aceite adulterado, sumando a la complejidad de esta trama delictiva.

La trama que adulteraba aceite de oliva virgen extra en Andalucía