domingo. 22.03.2026

Fidel, hijo de fallecida en Adamuz, acusa a Pedro Sánchez de mentir: "Habla de eficacia, pero la eficacia no descarrila"

La carta de Fidel, hijo de Nati, fallecida en el accidente ferroviario de Adamuz, carga duramente contra Pedro Sánchez y el Gobierno, denuncia la gestión política de la tragedia, cuestiona el aplazamiento del funeral de Estado y pone el foco en la responsabilidad institucional y en el dolor de las familias
Fidel señala que la “mejor decisión responsable” que le queda a Pedro Sánchez es marcharse
Fidel señala que la “mejor decisión responsable” que le queda a Pedro Sánchez es marcharse

La carta abierta de Fidel, hijo de Nati, una de las víctimas mortales del accidente ferroviario de Adamuz, se ha convertido en un duro alegato contra el Gobierno y contra el presidente Pedro Sánchez, a quien acusa directamente de mentir y de despreciar el dolor de las familias afectadas.

El texto, escrito desde el duelo y dirigido al presidente del Gobierno, cuestiona de forma frontal el discurso oficial sobre la eficacia, la transparencia y la empatía tras el siniestro ocurrido el 18 de enero de 2026, una fecha que, según relata, marca un antes y un después para los familiares de las víctimas.

La misiva no solo denuncia lo ocurrido en el accidente de Adamuz, sino que eleva el tono para señalar una responsabilidad política y moral, poniendo en duda la actuación del Ejecutivo y la forma en la que se ha gestionado tanto la tragedia como el acompañamiento institucional a las familias.

“Desde el 18 de enero vivimos con la certeza de que nos fallaron”

En su carta, Fidel arranca con una afirmación contundente: escribe sabiendo que probablemente Pedro Sánchez no la leerá, pero convencido de que guardar silencio ya no es una opción cuando el dolor se desprecia y la verdad, sostiene, se maquilla.

“El 18 de enero de 2026 no solo vivimos con ausencia”, señala, “vivimos con la certeza de que quienes debían protegernos nos fallaron”. Una frase que resume el sentimiento de abandono que describe a lo largo del texto.

El hijo de la víctima incide en que, además del fallo inicial, existe una negativa posterior a reconocer errores, algo que considera especialmente doloroso para unas familias que, según afirma, están convencidas de que la tragedia era evitable.

“La eficacia no descarrila, la eficacia no mata”

Uno de los pasajes más duros de la carta llega cuando Fidel responde al mensaje del Gobierno sobre la supuesta eficacia del sistema. “Hay que ser muy cobarde para hacer esas declaraciones”, afirma, en referencia a las palabras oficiales.

Hablan de eficacia, pero la eficacia no descarrila, la eficacia no mata”, escribe, subrayando que las palabras institucionales no solo no consuelan, sino que indignan a quienes han perdido a sus seres queridos.

El autor de la carta insiste en que, de haber sido eficaces las revisiones y los controles, su madre seguiría viva, y considera una “humillación” insistir en que “todo funcionaba correctamente” cuando las consecuencias han sido mortales.

El funeral aplazado y la crítica a la actitud institucional

La misiva también carga contra el aplazamiento del funeral de Estado, una decisión que, según denuncia, se produce sin una explicación clara y omitiendo la verdad a las familias.

En este punto, Fidel introduce una crítica política directa al presidente del Gobierno, al que reprocha su incomodidad ante un acto religioso que, sostiene, solo busca consuelo, respeto y dignidad para los fallecidos.

El texto contrapone esa actitud con los acuerdos políticos del Ejecutivo, una comparación que eleva el tono de la carta y refuerza su carácter de denuncia pública más allá del ámbito personal.

“No termine de destrozar España”

En el tramo final, la carta da un salto del plano personal al político. Fidel sostiene que la “mejor y quizá única decisión responsable” que le queda al presidente es marcharse, antes de seguir, afirma, “dañando a una nación profundamente herida”.

“A nosotros ya nos ha destrozado la vida”, concluye, “no termine de destrozar España”. La despedida resume el espíritu de un texto firmado “por un hijo que llora a su madre, una familia rota y unos ciudadanos que ya no se sienten representados”.

La carta de Fidel, surgida del dolor tras el accidente ferroviario de Adamuz, se suma así a las voces que reclaman explicaciones, responsabilidades y un cambio de actitud institucional ante una tragedia que sigue dejando consecuencias humanas y políticas.


Carta completa de Fidel

Señor Presidente del Gobierno: Le escribo esta carta sabiendo que jamás la leerá, pues entiendo que usted está muy ocupado buscando una nueva mentira que decirnos con el sarcasmo al que nos tiene acostumbrados, pero aún así, se la escribo porque el silencio ya no es una opción cuando el dolor se desprecia, y la verdad se maquilla. Desde el 18 de enero de 2026, no solo vivimos con ausencia, vivimos con la certeza de que quienes debían protegernos nos fallaron.

Y, lo que es peor, se niegan a reconocerlo. Usted repite que su Gobierno ha actuado con empatía, eficacia, transparencia y unidad, hay que ser muy cobarde y no digo valiente, para hacer esas declaraciones, pues desde este lado del duelo, esas palabras no consuelan: indignan.

Hablan de eficacia, pero la eficacia no descarrila, la eficacia no mata, la eficacia no deja familias enterrando a sus muertos, estando seguros de que era evitable. Si las revisiones hubieran sido eficaces, mi madre estaría viva, y cuando eso no es así, insistir en que "todo funcionaba correctamente" no es una defensa: es una humillación, pero claro, las tragedias suceden, ¿verdad? Y mientras tanto, se aplaza un funeral de Estado sin explicación, o mejor dicho, omitiendo la verdad. Pero entendemos que usted se sienta fuera de lugar, tal vez porque a usted le incomoda más la Iglesia que pactar con quienes jamás han condenado el terrorismo.

Tal vez porque teme más una cruz que al propio Bildu. Resulta doloroso comprobar que quien llega a acuerdos políticos con quienes han respaldado el terror, muestre tanto recelo ante un acto religioso que solo busca consuelo, respeto y dignidad para los muertos.

La mejor y quizás la única decisión responsable que le queda, no es otra que marcharse antes de seguir dañando a una nación profundamente herida. A nosotros ya nos ha destrozado la vida, no termine de destrozar España. Atentamente, un hijo que llora a su madre, una familia rota, y unos ciudadanos que ya no se sienten representados.

Fidel, hijo de fallecida en Adamuz, acusa a Pedro Sánchez de mentir: "Habla de...