Una época propicia para robos y para la que cualquier precaución siempre será poca. El Consejo Andaluz de Colegios de Administradores de Fincas (Cafincas) ha recordado, con motivo del final del verano, la importancia de preparar "adecuadamente" las segundas residencias antes de dejarlas cerradas durante los meses en los que permanecen desocupadas, con el objetivo de evitar incidentes. De esta manera, han advertido sobre los errores "más comunes" a la hora de cerrar estas viviendas.
Como viene siendo tónica habitual desde hace décadas, el final del verano provoca que "miles de familias andaluzas regresen a sus viviendas habituales y dejan cerradas sus segundas residencias en la costa o en el interior". Salvo en los casos en los que se visite la segunda residencia de forma periódica durante el resto del año, "es esencial que esta tarea se lleve a cabo de manera planificada y evitando las prisas, para dejar la vivienda en las mejores condiciones posibles de cara a la próxima temporada estival".
Uno de los errores "más comunes" es dejar alimentos en frigoríficos o despensas, lo que puede provocar olores desagradables y atraer plagas de insectos. En esta línea, han aconsejado conservar únicamente alimentos de larga duración, como latas de conserva o productos correctamente envasados.
Cierre de la segunda residencia al final del verano en Andalucía
Otro de los consejos es limpiar electrodomésticos como frigoríficos, arcones, lavadoras o lavavajillas antes de cerrar la vivienda para evitar la aparición de moho, así como desconectarlos de los enchufes. Como fallo habitual consta también olvidar cerrar las llaves de paso o el cuadro eléctrico, lo que aumenta el riesgo de fugas de agua que podrían perjudicar a la propia vivienda o al resto de la comunidad.
Entre los errores más comunes se encuentra también "no comprobar los accesos supone otro peligro", ya que "puertas o ventanas mal cerradas incrementan la probabilidad de robos o entradas indebidas, especialmente en zonas turísticas que quedan desiertas en invierno". Por ello, apuntan, no es recomendable bajar del todo las persianas.
La acumulación de correspondencia en el buzón es otra señal "evidente" de ausencia prolongada. En este caso, los administradores han aconsejado encargar a una persona de confianza la recogida periódica de cartas y notificaciones. Por otra parte, se debe confiar únicamente en el cierre físico deja la vivienda "más expuesta", por lo que en épocas de ausencia prolongada han sugerido instalar sistemas de seguridad adicionales como alarmas o cámaras.
El Consejo ha recordado que algunas pólizas de seguro exigen notificación expresa en caso de viviendas vacías durante "largos" periodos, por lo que resulta "fundamental" revisar las condiciones de cada contrato. Finalmente, en lo que respecta a garajes comunitarios, han apuntado que ignorar el estado de vehículos que permanecen meses sin usarse puede afectar a la batería y a la seguridad del aparcamiento.
