El periodista Carlos Herrera ha puesto el foco en la figura de María Jesús Montero como uno de los pilares fundamentales del Gobierno de Pedro Sánchez, en un análisis en el que no deja lugar a dudas sobre su papel dentro del Ejecutivo.
“No hay más sanchista en el Gobierno que María Jesús Montero”, afirma con contundencia durante su monólogo en COPE, situando a la ministra de Hacienda como la pieza clave de la política económica y fiscal del actual Gobierno.
La “llave de la caja” y el aumento de la presión fiscal
Herrera centra buena parte de su análisis en el control que Montero ejerce sobre las finanzas públicas, señalando que es la responsable directa de una de las mayores subidas de ingresos fiscales de los últimos años.
Según expone, desde 2019 la recaudación ha aumentado en 127.000 millones de euros, una cifra que, trasladada al ciudadano, supone que cada español paga 2.600 euros más en impuestos.
Para el periodista, este incremento no se traduce en una mejora de los servicios públicos, lo que refuerza su crítica a la gestión económica del Gobierno.
En ese contexto, define a la ministra como “la que ha tenido la llave de la caja de Hacienda”, acusándola de haber aplicado una política fiscal que, a su juicio, ha impactado directamente en la clase media trabajadora.
Una figura clave en la estrategia política del Gobierno
Más allá de la economía, Herrera sitúa a María Jesús Montero en el centro de la estrategia política del Ejecutivo.
Recuerda que es ministra de Hacienda desde el inicio de los gobiernos de Sánchez y actual número dos del PSOE, lo que la convierte, según su análisis, en corresponsable de todas las decisiones adoptadas durante este periodo.
En ese sentido, la vincula también con la política de acuerdos del Gobierno con partidos independentistas, señalando su papel en la negociación de medidas económicas que, según afirma, benefician a determinados territorios en detrimento de otros como Andalucía.
Las elecciones andaluzas y el papel de Montero como candidata
El análisis se produce además en un contexto marcado por la convocatoria de elecciones autonómicas en Andalucía para el próximo 17 de mayo, donde María Jesús Montero será una de las protagonistas como candidata.
Herrera apunta que su figura será determinante en el resultado electoral, aunque advierte de que su gestión al frente de Hacienda puede condicionar la percepción del electorado.
También recuerda que el presidente andaluz, Juanma Moreno, afronta el reto de revalidar su mayoría absoluta, en un escenario donde el principal pulso político podría darse entre PP y Vox más que con el PSOE.
Un Gobierno sin presupuestos y con tensión interna
El periodista introduce además otro elemento clave: la ausencia de Presupuestos Generales del Estado en el actual ejercicio, una situación que atribuye directamente a la incapacidad del Ejecutivo para sacarlos adelante.
En este sentido, critica que el Gobierno continúe funcionando con cuentas prorrogadas de legislaturas anteriores, lo que considera una anomalía en el funcionamiento democrático.
A ello suma las tensiones internas dentro del Ejecutivo y las dificultades para mantener el equilibrio entre sus socios, en un contexto político marcado por decisiones condicionadas por la aritmética parlamentaria.
Contexto internacional y efectos en la economía
El análisis se completa con el contexto internacional, marcado por la guerra en Oriente Próximo, que sigue generando incertidumbre en los mercados energéticos.
Herrera señala que el conflicto está teniendo un impacto directo en el precio del petróleo y en la economía global, al tiempo que critica la utilización política de esta situación por parte del Gobierno.
Un diagnóstico claro: fiscalidad, política y poder
El monólogo de Carlos Herrera dibuja un retrato claro de María Jesús Montero:
una figura central en el Gobierno, clave en la política fiscal y pieza fundamental en la estrategia política de Pedro Sánchez.
Un perfil que, según su análisis, concentra poder, decisiones económicas y una línea política que tendrá reflejo directo en el escenario electoral andaluz.
Y en ese contexto, la conclusión es directa: Montero no es una ministra más. Es, para Herrera, la expresión más clara del sanchismo dentro del Gobierno.
