Los indicadores económicos vuelven a situar a Andalucía en el mejor de los escenarios. La Agencia Andaluza de la Energía, entidad adscrita a la Consejería de Industria, Energía y Minas, ha publicado su informe estadístico anual 'Datos Energéticos de Andalucía 2023', en el que se recogen las principales magnitudes que reflejan la realidad y evolución energética de la comunidad autónoma, y en el que se constata la progresión de la economía andaluza hacia la descarbonización, gracias a una menor dependencia de los combustibles fósiles.
De esta manera, en este balance energético se pone de manifiesto que "la intensidad energética, el principal indicador que mide la eficiencia energética de una economía, sigue su tendencia a la baja", superando de nuevo en 2023 el valor más bajo de la serie "histórica" desde que se tienen registros alcanzado en 2022 --94,9 toneladas equivalentes de petróleo por millón de euros en 2023 frente a las 101,9 del año anterior--.
📈🔌 La industria andaluza crece de forma sostenible al reducir el consumo energético un 11% en 2023.
— Junta de Andalucía (@AndaluciaJunta) February 23, 2025
📃 La Agencia @EnergiaAnd publica su informe estadístico sobre Datos Energéticos, de cuya 1ª edición se cumplen 20 años. https://t.co/93zwcf6REs
En este sentido, para generar una unidad de PIB en Andalucía se ha requerido un 6,9% menos de energía que un año antes, un dato que ha sido posible gracias a la bajada del consumo, tanto de energía primaria --el carbón, el petróleo, el gas natural, el sol o el viento--, como de energía final --la que llega al consumidor transformada para su uso en forma de electricidad, combustibles líquidos o sólidos-- que han experimentado una disminución de un 4,6% y un 2,4%, respectivamente, en comparación con 2022.
Eficiencia energética de la industria en Andalucía
A este respecto hay que aclarar que la mayor reducción en términos absolutos de consumo de energía final, incluyendo usos no energéticos, la encabeza el sector industrial, con un descenso del 10,9% respecto a 2022, que supone el 25,2% de toda la energía final consumida en Andalucía. Un descenso que se ha producido en un año en el que el Valor Añadido Bruto (VAB) del sector, incluyendo la construcción, se ha incrementado en torno al 0,3%.
La industria disminuye su consumo de carbón (94,3%), de biomasa (51,4%) y de productos petrolíferos (14,4%), e incrementa el de electricidad (2,4%) y de gas natural (0,6%). El sector primario, que representa el 7,1% del consumo final, también reduce su consumo de energía un 7,5%. Mientras, el gasóleo sigue siendo la fuente energética más utilizada en el sector, con el 85%, seguida de la energía eléctrica con el 10,6%.
Asimismo, en el extremo contrario se posiciona el sector servicios, que aumenta un 9,3% su demanda de energía, concentrando el 10,7% del consumo de energía final total. Destaca entre sus fuentes el crecimiento del consumo de energía eléctrica (5,9%), gas natural (17,3%) y de los GLP (80,8%). En menor medida, el sector transporte, que representa el 43,2% del consumo total de energía final en Andalucía, incrementa su consumo un 1,8%.
Finalmente, hay que añadir que el consumo de energía final aumenta en Málaga (4,3%), Almería (5,1%), Huelva (1%) y ligeramente en Córdoba (0,2%). En el resto de las provincias disminuye, sobre todo en Cádiz (9,9%), seguida de Jaén (8,5%), Granada (6,3%) y Sevilla (2,4%). Asimismo, Sevilla y Málaga siguen siendo las principales provincias consumidoras de energía final, seguidas de Cádiz.
