La provincia de Cádiz ha sido nuevamente escenario de una operación contra el narcotráfico tras los trágicos hechos registrados hace una semana donde dos agentes de la Guardia Civil murieron tras ser arrollados por una narcolancha en Barbate. En concreto, agentes de la Policía Nacional han desmantelado una organización criminal que operaba en la localidad de Rota, especializada en el tráfico de drogas, especialmente hachís y marihuana. En total, 14 de los miembros de este entramado han ingresado en prisión, entre los que se encuentran el presunto cabecilla del grupo, en el marco de la operación Lustre-Paniagua.
Los hechos comenzaron a investigarse hace más de dos años y ha permitido la incautación de un total de 8.500 kilos de hachís, tres subfusiles y vehículos todoterreno con remolque para transportar la mercancía.
En una primera fase de la investigación se desarticuló parte de la organización criminal que operaba desde la localidad de Rota (Cádiz),con la detención de 16 miembros y la incautación de 4.500 kilogramos de hachís que tenían ocultos en una nave industrial de la localidad de Lebrija, en Sevilla. Durante el operativo realizado el 20 de octubre de 2022 los agentes se vieron envueltos en un tiroteo al ser recibidos con disparos por los miembros de la organización que custodiaban la droga.
Tras las pesquisas realizadas los investigadores pudieron comprobar que la red criminal seguía llevando a cabo sus actividades ilícitas y que además, adoptaban medidas de seguridad para evitar ser investigados.
Segunda fase de la investigación
Tras planificar la segunda fase de la investigación, realizada de forma conjunta entre la Policía Nacional y la Agencia Tributaria, se diseñó un complejo operativo que se llevó a cabo el 8 de noviembre con un registro en la finca, que utilizaban como almacén, que tuvo que contar con la colaboración por parte de los Grupos Operativos Especiales de Seguridad de la Policía Nacional (GOES).
Durante el registro fueron arrestados los 9 integrantes de la estructura criminal y intervinieron 4.000 kilos de hachís que pretendían distribuir a los distintos compradores de la mercancía, tres fusiles de asalto con munición y los vehículos de carga, todo terrenos con sus remolques utilizados para el transporte de la mercancía. Tras ser puestos a disposición judicial, la autoridad judicial decretó la prisión provisional para los 9 arrestados detenidos en la segunda fase.



