Agentes de la Policía Nacional han detenido en La Línea de la Concepción (Cádiz) a los dos presuntos autores de un delito contra la salud pública, tras ser localizados a bordo de una furgoneta en la que transportaban 525 kilos de hachís.
Según ha explicado la Policía Nacional en una nota, la intervención se enmarca en la Operación 'Boba' con dispositivos dirigidos a detectar la salida de las sustancias estupefacientes que estaban almacenadas desde su zona de guardería hasta sus destinatarios en diferentes puntos de España.
Así, en una de las vigilancias realizadas detectaron una furgoneta que adoptaba extremas medidas de seguridad, visiblemente cargada. Los agentes realizaron un seguimiento del vehículo sospechoso hasta que procedieron a darle el alto, haciendo caso omiso el conductor de la furgoneta a los requerimientos de los agentes para que detuviesen su conducción.
Finalmente el vehículo fue interceptado y sus dos ocupantes fueron detenidos tras descubrir en el interior de la furgoneta 18 fardos de hachís con un peso total de 525 kilos.
Tras finalizar el atestado policial, los detenidos fueron puestos a disposición del Juzgado de Instrucción en funciones de guardia en La Línea, decretando el ingreso en prisión preventiva para el conductor y libertad con cargos para el segundo, que realizaba labores de vigilancia.
Sucesos similares en Andalucía
La Policía Nacional ha detenido en Andújar (Jaén) a dos personas acusados de utilizar un trastero y una cochera para distribuir droga. Uno de los detenidos se encontraba fugado de la justicia desde hace varios años y ambos ya han ingresado en prisión por orden judicial.
Las investigaciones comenzaron meses atrás cuando agentes del grupo de estupefacientes, dentro de sus labores de vigilancia e investigación, sospecharon que en una vivienda, una cochera y un trastero podrían estar siendo utilizados para la distribución de sustancias estupefacientes.
Los investigadores trazaron sobre los lugares sospechosos una estrecha vigilancia durante semanas, comprobando cómo hasta dichos lugares se acercaban personas toxicómanas que adquirían sus dosis diarias. En las operaciones de venta, los arrestados tomaban todo tipo de precauciones con el fin de dificultar las tareas policiales.
Finalmente, en colaboración con la autoridad judicial, los agentes practicaron tres registros domiciliarios en los que se incautaron 83 gramos de cocaína, balanzas de precisión, dinero y demás efectos utilizados para procesamiento, dosificación y distribución de sustancias estupefacientes.
