El último fin de semana ha provocado un importante desplazamiento a las playas de Cádiz debido a la coincidencia con la jornada festiva del jueves 15 de diciembre. Durante estos días las altas temperaturas han predominado en las distintas localidades costeras de la provincia, aunque también ha motivado una mayor presencia de medusas, obligando en algunos casos a izar la bandera de alerta para que los bañistas extremaran las precauciones.
El propio Ayuntamiento de Cádiz ha informado que durante el sábado y el domingo se han atendido cerca de un centenar de casos en los módulos de Los Delfines, Isecotel y Central. A pesar de que la presencia de medusas es habitual durante los meses de verano, bien es cierto que los veraneantes y los propios gaditanos han denunciado una presencia mayor durante este año, aunque en otras playas, como la Caleta o Cortadura, no se han tenido que asistir a bañistas afectados por picaduras de medusas.
Entre las principales causas que motivan su presencia en zonas más próximas a la playa se encuentran el aumento de la temperatura del agua y el viento. Ambos fenómenos provocan que estos animales marinos sean arrastrados hasta las zonas de baño poniendo en riesgo a todos los que disfrutan en estas fechas de las singulares playas de la provincia de Cádiz.
Según resaltan algunos expertos, el periodo reproductivo de las medusas se ha ampliado de forma ostensible al haberse ampliado el tiempo en el que la temperatura del agua del mar es más alta. A su vez, esto ha provocado también que hayan doblado su tamaño debido a que el calor activa el metabolismo y crecen más rápido. Así las cosas, ante una proliferación es mejor no meterse en el agua, ni siquiera en la orilla, ya que pueden existir fragmentos de tentáculos.
Qué hacer si te pica una medusa
En las playas de Cádiz, debido a la habitual presencia de medusas, se mantiene activado durante el verano un protocolo especial. De este modo, en caso de sufrir una picadura, lo primero que debes hacer es dirigirte a los puestos de socorrismo donde se ofrecerá una atención inmediata. La persona afectada experimentará una sensación de dolor punzante e intenso similar a la picadura de abeja o una quemadura. En escasas ocasiones la sintomatología tiene un carácter general como náuseas, vómitos y calambres musculares; mientras que en casos más graves se puede producir pérdida de conciencia con el consiguiente riesgo de ahogamiento.
De este modo, si experimentas algunos de los casos anteriores debes seguir las siguientes recomendaciones:
- No rascar ni frotar la zona afectada, ni siquiera con una toalla o arena.
- Lava la zona con agua marina, nunca con agua dulce.
- Quita los restos o trozos con pinzas, o si lo haces con la mano, que esté protegida.
- Para aliviar el dolor aplica frío, durante unos 15 minutos, sin frotar. Si usas hielo evita el contacto directo con la piel. Una solución fácil es utilizar bolsas de plástico con trozos de hielo en su interior.
- No apliques amoniaco, vinagre u orines.
- Los niños, personas mayores o aquellas con alergias que resulten afectados, pueden necesitar una atención especial.
- En caso de observarse síntomas como náuseas, vómitos, mareos, calambres musculares, cefaleas o malestar generalizado, acude al hospital más próximo, e informa, si es posible, del tipo de medusa que produjo la picadura.
- Desinfecta la herida con alcohol yodado 2 ó 3 veces al día durante 48 a 72 horas.
- Hay que tener presente que, normalmente, queda una herida abierta y que ésta se puede infectar. Por tanto, es necesario proteger la herida con pomadas antihistamínicas hasta que la herida cicatrice.
La mayoría de las lesiones dermatológicas desaparecen espontáneamente a los pocos días, aunque las molestias pueden persistir algunas semanas o meses en los casos más graves.



