“Lola Flores actuó por el mundo entero sin necesidad de un disco”
José Luis Rodríguez ‘El Puma’ se confiesa en el programa de Bertín Osborne
Tuvo su época se esplendor. De máximo esplendor. De auténtico furor. Entre oleadas de público. Entre miles de fans repartidos por toda la faz de la tierra. José Luis Rodríguez ‘El Puma' siempre se mostró como un fiero animal escénico. En la canción jamás estuvo entre rejas, sino todo lo contrario: artista libre con alas internacionales. Su poderosa cabellera le caracterizaba. Fue y es de los grandes de la música.

Bertín ha viajado a Venezuela. A los veinte años consiguió José Luis su primer contrato. En una orquesta. Hace años una enfermedad pulmonar le hizo pensar que tenía los días contados. Pero hubo donante. Y dos pulmones nuevos para una resurrección o para un renacimiento. En la vida todo es volver a empezar porque cada amanecida finge un nuevo comienzo.
Bertín llega diciendo que está hambriento porque “no he desayunado, no cené anoche… ¡Madre mía!”. Deseaban reencontrarse. José Luis Rodríguez vive en una casa amplia y diáfana. Todo integrado: cocina, sala, salón: no hay paredes. “Me encuentro muy bien, gracias a Dios, estoy al noventa por ciento de mi capacidad pulmonar”. Nació el 14 de enero de 1943, en Caracas, Venezuela.
“Mi madre tuvo 12 hijos, 6 varones y 6 hembras. Yo soy el menor se todos”, aclara el artista. “Para mí fue muy impactante ver sufrir y morir a mi padre, a quien le iba muy bien económicamente, pero el alcohol lo mató. Yo recuerdo cómo el médico venía para sacarle el alcohol del hígado. Murió cuando yo tenía 6 años”, confesaba ‘El Puma’.
“Empecé en un quinteto vocal –siguió diciendo-. Pero no duró mucho. Entonces había que hacer de todo. Actor, cantante, locutor, animador. Hice 17 telenovelas, 17 culebrones. Primero fueron las telenovelas y luego la canción. Y hubo que imponer posteriormente al cantante por encima del actor".
“Yo hice tanta promoción en España que la gente creía que vivía aquí. No hacía ni gira", aclara. “Julio Iglesias es un fenómeno, cuando tú vas, él ya viene de regreso. Un tipo muy generoso. De España siempre me sorprendió Julio Iglesias y Nino Bravo. Y Lola Flores. A Lola Flores jamás le hizo falta un disco. Recorrió el mundo entero, actuando, sin necesidad de discos”.
“Morí tres veces, sentía que te vas y que sin embargo no habías concluido y clamaba a Cristo que me diera otra nueva oportunidad”. Una fibrosis pulmonar idiopática que fue a más, progresivamente. En 2014 empezó todo. La espera es como la muerte. Operarse a mi edad era un riesgo tremendo. Cuando vas al quirófano no sabes cuántas cosas se te pasan por la cabeza. El trayecto desde cuarto hasta el quirófano duró como cien años. Siendo tan corto a la vez".
