¿Qué fue de… Natalia Estrada?
La explosiva presentadora irrumpió en la televisión de los años 90
Erraron estrepitosamente quienes creyeron a pies juntillas que Penélope Cruz, aquella prácticamente adolescente de ojos vivarachos y labios carnosos, no tendría sustituta posible en el entonces exitoso y rítmico programa ‘La quinta marcha’. Penélope decidió abandonar el programa juvenil presentado por un no menos joven -sobrado de telegenia- Jesús Vázquez.

Sin embargo llegó la belleza hecha sonrisa, el volcán de un desparpajo moreno, los ojazos de interminable fulgor jónico, las caderas que incluso en quietud bailaban. Llegó, sí, Natalia Estrada. Que pronto tomó mando en la plaza televisiva. Para gusto y respaldo y seguimiento de todos los españoles. Sobre todo el masculino plural. Era un volcán de guapura…
Era una voluptuosidad con chispa. Era una simpatía sexy. Y una naturalidad muy de agradecer en aquella demasiado diseñada cadena Tele 5 de las Mama Chicho.
Así es que cuando el emblemático -y hasta mediático- programa llegó a su fin, Natalia siguió en el candelero -había aún mucha mecha por encender- y se puso al frente de otras propuestas como ‘Bellezas al agua’ o ‘Vivan los novios’.
Y hasta hizo algún pinito en el séptimo arte, aprovechando su tirón de masas. Corría entonces el año 1992 y tuvo papel cinematográfico en la película ‘Aquí, el que no corre vuela’. Con desnudo final para meterse en las sábanas de un gran cama ocupada por Arturo Fernández.
Pero hubo un imprevisto en su vida personal, no desagradable sino todo lo contrario, con el que la presentadora no contaba. La visita del amor todopoderoso. Un amor italiano al que se entregó apasionadamente. Y marchó a Italia.
Y allí hizo su vida. Comenzó criando caballos. Fuera ya de los fulgores mediáticos de la televisión. Después de triunfar en la televisión española, era muy jovencita cuando se casó con el presentador italiano Giorgio Mastrota en 1994, apenas tenía 22 años. Se instalaron en Milán, tuvieron una hija, también llamada Natalia, y juntos presentaron el programa de citas Il gioco delle coppie. Tiempos de esplendor. Tiempos de auge. Tiempos de estabilidad,
De modo que el éxito del programa llevó a la televisión italiana a lanzar una nueva versión titulada Il Nuovo Gioco delle Coppie. En ese periplo, condujo otros espacios como Discoring, destinado al público juvenil, Il Quizzone, Campioni di ballo, La sai l’ultima y Anima mia. Además, trabajó en la película italiana El ciclón, dirigida y protagonizada por Leonardo Pieraccioni, en la que Natalia dejó impactada a la audiencia.
Empero, y en medio de todos estos años en los que su agenda laboral estaba apretadísima, su vida sentimental pasó por un bache, por una honda crisis, que la llevó a separarse de Giorgio Mastrota.
Posteriormente comenzaría una relación sentimental con el hermano de Silvio Berlusconi, un noviazgo de veras mediático que la llevó a copar las portadas de las revistas del corazón. En 2002, regresó a España para trabajar en el concurso Armas de seducción y participar como monologuista en El Club de Flo de La Sexta.
Pero el éxito menguó. Ya nada era lo mismo y fue en este momento cuando Natalia decidió retirarse de la televisión. ¿El motivo? Estrada ya había encontrado su sitio en el mundo, que no era otro que estar entre caballos.
Sin duda de ninguna clase la culpa de ello la tuvo su actual pareja Andrea Mischianti, que fue profesor de equitación de la presentadora y que la enganchó al mundo ecuestre. Esta pasión por los equinos impulsó a la pareja a construir el centro Ranch Academy, un lugar en el que difunden el estilo de vida de los vaqueros, cría, exhibiciones y cursos de comunicación natural con el caballo. Natalia Estrada, siempre recordada. ¡Cuánto se la echa de menos!
