¿Quieres vivir una sesión de pánico en el cine?
Inspirada en hechos reales, ‘Malasaña, 32’ se estrenó el viernes 17
No debemos ser demasiado explícitos en este sentido. Una previa cinematográfica asume la función de orientar al espectador. Sin más ni más. Cualquier pista argumental echa por la gatera –destroza, desbroza, desdibuja- la emoción –el alumbramiento, el secreto mejor guardado- de la sinopsis. La promoción de una película es la descripción somera de su moldura pero sin descubrir ni un matiz cromático del lienzo. Aquí el fin de la venta de entradas no justifica los medios de los datos (injustamente) revelados antes de tiempo. A veces el tráiler de un filme es su peor enemigo.
El viernes 17 del corriente mes de enero llegó a la gran pantalla una propuesta de susto con intensidad física de saltimbanqui. Psicosis de las de mirada apartar. Un miedo a la antigua usanza en la sala oscura. Producto español además. Como está mandado en la creatividad última –en la creatividad que no cesa- a manos sobre todo de guionistas. Y merced a la generosidad –o a la visión empresarial- de productores. Como así de nuevo se puso de manifiesto en la gala de los Premios Forqué.
Decíamos y decimos que el viernes 17 llegó a los cines el estreno de ‘Malasaña, 32’, que a mayor abundamiento es producto hispano. Español por los cuatro costados. Con dirección de Albert Pintó y guión de Ramón Campos, Gema R. Neira, Salvador S. Molina, David Orea. El reparto del todo prometedor: Begoña Vargas, Iván Marcos, Bea Segura, Sergio Castellanos, José Luis de Madariaga, Iván Renedo, Javier Botet, María Ballesteros, Rosa Álvarez. Se trata –es hora ya de consignarlo- de una película de terror. ¿Con tintes sobrenaturales?
Manolo y Candela se instalan en el madrileño barrio de Malasaña, junto a sus tres hijos y el abuelo Fermín. Atrás dejan el pueblo en busca de la prosperidad que parece ofrecerles la capital de un país que se encuentra en plena transición. Prosperidad, transición. Un pueblo que queda atrás. Pero hay algo que la familia Olmedo no sabe: en la casa que han comprado, no están solos... Algo que no sospechan. La pesadilla pronto comenzará. ¿Quieres participar en la misma desde el patio de butacas?
